No tienen arreglo

julio 17, 2017

El Partido Popular sabe que la decisión del Gobierno de la nación, de su jefe Rajoy sin ir más lejos, de recurrir la jornada de 35 horas de los empleados públicos les hace mella electoral y casa mal con su discurso grandilocuente de la recuperación económica. Por esta razón, han intentado a amortiguar este ataque a los derechos devueltos a los trabajadores públicos de la Junta, al empleo público creado y a los servicios públicos con argumentos peregrinos y retorcidos. Todo una cortina de humo de palabrería buscando tapar la fechoría del Consejo de Ministros. Han salido casi todos con el argumentario ortopédico y previsible de la manida “confrontación” y los que no lo han seguido han metido la pata hasta el corvejón. Es el caso del ministro de Economía, Luis de Guindos, que ha sostenido con la suficiencia del teórico erudito que “en ningún país europeo los funcionarios trabajan 35 horas”. A través de Twitter, mi compañero Máximo Díaz-Cano le ha respondido con sarcasmo: “Francia, Portugal o Irlanda deben ser asiáticos”. Sonoro zasca. Y después de esta agresión a esta tierra y sus empleados públicos nos dicen que dejan las 35 horas en el sector público para 2018. ¿Por unos meses montan este disparate? Es que en el PP están desarbolados, van como pollos sin cabeza. Y siempre con la misma consigna: Contra Andalucía. No tienen arreglo.

Foto.EFE. Guindos y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Reparto desigual

junio 29, 2017

El Gobierno de Mariano Rajoy ha vuelto a imponer una distribución de los objetivos de déficit desigual e injusta entre las distintas administraciones. Siguiendo el dicho de quien parte y reparte se lleva la mejor parte, obliga a las comunidades autónomas a hacer un mayor esfuerzo que a sí mismo, un esfuerzo seis veces mayor a pesar de tener que hacer frente a los servicios públicos fundamentales. Las CCAA sólo podrán tener un desfase entre ingresos y gastos del 0,3% en 2018, mientras que la administración general del Estado, incluida la Seguridad Social, se pone un listón más cómodo del 1,9%. Pura arbitrariedad del reprobado ministro Montoro. Esta nueva exigencia obligará, por ejemplo, a Andalucía a contar con 450 millones menos para salud, sanidad, dependencia o cultura. Dicen los prebostes peperos que la recuperación económica es una realidad. No se nota. Visto lo visto hoy en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el Ejecutivo de la nación sigue apretando a los mismos y limita la posibilidad de elaborar presupuestos más expansivos. Al final castiga a los de siempre, trabajadores y clases medias. Todo un clásico.

Foto.lainformacion.com. Montoro y el vicepresidente económico catalán, Oriol Junqueras, en la reunión de hoy.

¡Menuda tropa!

noviembre 5, 2016

Estas cuatro viñetas resumen de forma nítida y certera al nuevo Gobierno de la nación:

1. Un gobierno hecho a la imagen y semejanza de Mariano Rajoy, que es más de lo mismo, puro continuismo.

2. Un equipo que no parece preparado para el diálogo, el PP ya no tiene mayoría absoluta y ya no cabe la imposición y el rodillo, sino negociar y pactar todo;

3. Rajoy ha intentado resolver los problemas internos de su partido montando un ejecutivo de pesos y contrapesos: Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, Luis de Guindos y Cristóbal Montoro. Estamos ante un gobierno más pensado en la clave interna del PP que en los ciudadanos.

4. Una vez más, Rajoy demuestra que no cree en la igualdad entre hombres y mujeres. El Gobierno no es paritario: ocho hombres, y con él nueve, por cinco mujeres se sientan en el Consejo de Ministros. Además, sitúa en el último lugar del protocolo del Gobierno al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Viñetas.– Idígoras&Pachi y Ricardo (El Mundo), Miki&Duarte (Grupo Joly) y Los Calvitos (elplural.com)

Una de chantaje

septiembre 9, 2016

Lleva el ministro de Hacienda desde las elecciones de junio utilizando lo que es de todos al servicio de los intereses del Partido Popular. Cristóbal Montoro está poniendo palos en la rueda a las comunidades autónomas para que no puedan hacer sus presupuestos. Se niega de forma sistemática a facilitar a los ejecutivos autonómicos las entregas a cuentas que recibirán para que éstos puedan elaborar con todos los datos las cuentas para 2017. El argumento pobre y pueril que ofrece es que mientras no haya gobierno y con el presupuesto del Estado prorrogado no se puede adelantar esas cantidades. Una burda excusa porque en España hay precedentes que lo desmienten: en 2011 el Gobierno socialista prorroga presupuestos ante la celebración de elecciones generales y comunica a las CCAA las cantidades a cuenta. El titular de Hacienda está adoptando una postura partidista para forzar la investidura de Mariano Rajoy en lugar de la necesaria colaboración institucional entre administraciones. Lo que traducido resulta un chantaje con todas sus letras.

A esta posición irresponsable se sumó el presidente de la franquicia pepera en Andalucía. Juan Manuel Moreno Bonilla se le escapó una frase en el Parlamento de Andalucía que sonó a amenaza y coacción: Si no hay presupuestos del Estado, Andalucía no recibirá los adelantos a cuenta que les corresponden. Se sube así al carro de la presión y chantaje, como le afeó Susana Díaz, para que Rajoy sea presidente usando los resortes del Estado, mezclando la necesidad que en España haya gobierno con el uso de las instituciones para alcanzar sus fines partidistas. El PP quiere usar a las CCAA como rehenes en la medida que Rajoy no consigue aliados para alcanzar su investidura. Anda la cúpula pepera en una confusión de intereses públicos y privados para su propio beneficio sin importarle la repercusión sobre los ciudadanos y los servicios públicos. ¡Qué tropa!

Foto.Europa Press.

Austeridad letal

abril 18, 2016

Un juez ha abierto una investigación contra dos altos cargos de la Xunta de Galicia, que preside Alberto Núñez Feijóo, por negar los medicamentos necesarios a enfermos de hepatitis C, que acabaron perdiendo la vida. El magistrado los imputa por prevaricación (actuar injustamente a sabiendas) y la Fiscalía ve indicios de homicidio por imprudencia profesional grave. La austeridad a ultranza tiene consecuencias perniciosas para los ciudadanos. E incluso letales en casos como éste.  Será la justicia la que dirima la responsabilidad penal de estos dos representantes públicos. Pero esta noticia, además de volver a demostrar la falta de sensibilidad política del Partido Popular con los más vulnerables, tiene mucho que ver con el debate que se abierto en las últimas horas con la petición del Gobierno de Mariano Rajoy de nuevos recortes a las comunidades autónomas para cumplir con los objetivos marcados por la Unión Europea sobre déficit público. Una parte de este déficit que les han endosado a las CCAA está relacionada con la cobertura pública de los nuevos tratamientos para combatir la hepatitis C y que, según compromiso del propio Ministerio de Hacienda, no iba a ser computado como tal. En el caso de Andalucía, la inversión en 2015 ascendió en 2015 a casi 200 millones, bien gastados están porque a los pacientes hay que atenderlos con todos los medios al alcance del sistema público. Cuando se antepone la contabilidad al bienestar de las personas se producen daños irreparables y la justicia (y con toda la razón) debe tomar cartas en el asunto. Lo que pretende el Ejecutivo del PP es que se vuelva a recortar en sanidad, educación, dependencia y protección social porque en su ideología está el debilitamiento de los servicios públicos fundamentales para abrir la puerta al negocio privado. Tanto Rajoy como su brazo ejecutor, Cristóbal Montoro, harían bien en recapacitar sobre los nuevos y aún más injustos sacrificios que quieren imponer siguiendo directrices ya fracasadas. ¿No habíamos quedado que ya estábamos en fase de recuperación económica? Pues que la noten las familias.

Foto.El País. Protesta de afectados gallegos de hepatitis C.

Amiguismo

abril 14, 2016

Resulta difícil de imaginar que cualquier ciudadano con un problema con la administración tenga la oportunidad de entrevistarse con el ministro de turno. Para los mascas del Partido Popular es de lo más normal. José María Aznar sufre un encontronazo con la Agencia Tributaria (multa y de 70.403 euros y una complementaria de 199.052 euros por irregularidades fiscales) y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, lo atiende para darle las pertinentes explicaciones. Unos meses antes conocimos que Rodrigo Rato, el otrora hombre-milagro de la derecha patria y hoy casi un apestado, se sintió vulnerable y preocupado por su seguridad y mantuvo una reunión en la sede del Ministerio del Interior con su titular, Jorge Fernández Díaz. Son dos episodios esperemos que aislados pero denotan una relación distinta y preferente de estos dos próceres de la gaviota con la administración. Un trato de favor del que desde luego no pueden disfrutar el resto de los ciudadanos y que pone sobre el tapete los efectos no deseables del amiguismo. Ni Aznar ni Rato han de tener una relación distinta por compartir siglas con los actuales miembros del Gobierno en funciones. No veo a la ministra de Empleo recibiendo a uno de los casi cinco millones de parados que busca trabajo, ni al de Sanidad dando explicaciones a un enfermo de hepatitis C sobre las trabas que puso su departamento a la dispensación pública de los nuevos fármacos o la de Fomento ofreciendo soluciones a una familia en riesgo de desahucio. Si eso fuera posible, habría colas en las puertas de los ministerios.

Fotos.elperiodico.com.

No es no

abril 12, 2016

Será por tanto leer el Marca que Mariano Rajoy ha aterrizado al debate político como un extraterrestre. Estas vacaciones pagadas que le hemos regalado al presidente en funciones sin funciones en el resort de la Moncloa le han supuesto una desconexión total. Ha vuelto a poner los pies en la arena política como si nada hubiera pasado en este tiempo, como si viniera de Marte. En su salida del letargo, Rajoy ha vuelto a plantear la gran coalición entre PP y PSOE con el añadido de Ciudadanos. Pero la situación no ha cambiado: los socialistas no irán de la mano del partido de los recortes, de la insolidaridad y de los asuntos turbios. No es no y sigue siendo no. ¿Qué parte no entendía antes ni entiende ahora?

España necesita que se oree el Consejo de Ministros y que entre aire fresco y política pensada en las personas. Se despierta Rajoy en el anochecer de la negociación del gobierno del cambio y lo primero que hace es enviar al ministro de Hacienda a perpetrar a las bravas nuevos recortes a las comunidades autónomas. Un ajuste que se quiere endosar a las CCAA y que se debe a los regalos fiscales y a unos presupuestos irreales con los que el PP preparó su campaña para las elecciones de diciembre pasado. No, hombre, no, que diría Ozores, contigo ni a coger billetes de 100 euros… Pero será mejor que no les demos ideas a los populares, que luego hacen cosas sobrecogedoras.