Contra los derrotistas

Los datos de los centros de prospección económica prevén en crecimiento económico de Andalucía por encima de la media española este año. El último estudio difundido ayer por el BBVA deja un titular concluyente: Andalucía será una de las comunidades que experimentarán un mayor crecimiento económico en 2017. El pronóstico es de un aumento del 3,5% de nuestra riqueza (producto interior bruto), dos décimas más que la media nacional, y que en 2018 Andalucía será una de las CCAA que habrá recuperado el PIB per cápita anterior a la crisis. Los parámetros macroeconómicos están bien y estimulan para seguir trabajando en esa línea, pero la obligación de un gobierno socialista es que la recuperación económica llegue a los ciudadanos y no se quede sólo en las estadísticas. En cualquier caso, estos informes independientes dejan en evidencia el derrotismo del Partido Popular con esta tierra. La derecha sigue instalada en un discurso muy alejado de la realidad, en la Andalucía de color sepia y sin valorar el enorme esfuerzo que ha hecho la sociedad andaluza para converger con otros territorios. Así les va con esa mirada deformada y su política habitual de menosprecio a lo que se conquista en esta tierra.

Foto.- ABC de Sevilla.

¿Raíces vigorosas? ¡ZAS!

Al primer tapón, zurrapa. Se frotaba las manos el presidente del Gobierno de la nación con sus “raíces vigorosas” y en sólo 48 horas el aumento del paro en agosto ha desacreditado esa metáfora triunfalista. Los 8.070 parados más del mes pasado suponen un ¡ZAS! en toda regla en la euforia y la propaganda de Rajoy y el PP sobre la recuperación económica. Todas las administraciones tienen que trabajar a una para conseguir una senda de crecimiento y de creación de empleo, pero sobra la retórica rimbombante porque la recuperación sólo se observa en algunos datos macroeconómicos y no llega a las familias. Con 4,4 de parados registrados en las oficinas de empleo y casi seis millones de acuerdo con la Encuesta de Población Activa, hay que actuar y expresarse con más tacto y menos (o ninguna) autocomplacencia. No está la gente ni para botánica, que diría la presidenta andaluza, Susana Díaz, ni para que los representantes públicos saquen pecho con tanta gente pasándolo más. Más que nunca son necesarias humildad y empatía.

El mal dato del mes de agosto sólo incrementa la preocupación general por la continuidad de las políticas de austeridad que desarrolla el Gobierno central y que están lastrando las posibilidades de crecimiento. Hace falta un cambio de rumbo económico que nos permita librarnos del yugo del austericidio que nos impone Merkel y las huestes neoliberales. El reciente paseo por el camino de Santiago ha supuesto un nueva claudicación de Rajoy a las directrices de la canciller alemana. Otra política es posible. Lo ha demostrado Barack Obama, cuyas medidas de estímulo han ayudado a crear ocho millones de empleo en Estados Unidos. En cambio, en Europa seguimos trabados por la austeridad a ultranza que está retrasando la recuperación económica y está condenando a millones de ciudadanos al drama del paro y al recorte de derechos.

El tirón de Renzi

Matteo Renzi es una de las esperanzas de la socialdemocracia europea. El jefe del Gobierno italiano brilló con luz propia en Estrasburgo en el estreno de su presidencia de turno de la UE durante este semestre. Ante el Parlamento europeo, lanzó discurso claro, emotivo, directo y valiente. Nos ha dejado un mensaje de cambio y revitalización del proyecto europeo rompiendo con la dinámica antipática y austericida de Merkel. No se trata sólo un cambio de rumbo económico. Su propuesta es más profunda: de recuperación de valores y sentimientos. Su reto es volver a encontrar el “alma de Europa, el sentido que tiene estar juntos”. Y para ello quiere espantar la imagen de cansancio, resignación y aburrimiento que proyecta el selfie de la UE. Renzi ha expresado con este símil el sentir de la inmensa mayoría de los europeos. Queremos una Unión distinta que recupere los principios fundacionales para construir una verdadera Europa de los ciudadanos y defender el modelo social frente a los impulsos desestructurantes de la canciller alemana y la ortodoxia neoliberal. Este puñetazo sobre la mesa que ha dado Renzi hace albergar cierta esperanza en el futuro.

Empleo e inclusión social

Susana Díaz llega a la Cadena Ser en Sevilla

La Junta de Andalucía está trabajando por la recuperación económica y también por no dejar a nadie atrás en la salida de la crisis. Otra política que piensa en las personas es posible y aquí se demuestra aquí a diario. Así, el Gobierno que preside Susana Díaz ha revisado al alza la previsión de crecimiento de la economía andaluza para 2014. Se estima un incremento real del PIB del 1,4%, 1,1 puntos por encima de lo que contemplaba el Presupuesto de la comunidad autónoma para este ejercicio. Esta nueva previsión, dos décimas superior a la que el Ministerio de Economía pronostica para nuestra país, responde a la mejora de las perspectivas de crecimiento de la economía en nuestro entorno europeo, a la evolución positiva de diversos indicadores de coyuntura registrados en esta comunidad y a las medidas impulsadas por el Gobierno andaluz para reactivar la economía y el empleo.

Al tiempo que se conocía este buen dato económico, el Ejecutivo autonómico ha aprobado hoy el decreto de medidas urgentes y extraordinarias para la inclusión social. Un texto que apuesta por el empleo, porque los ciudadanos quieren trabajo y no sólo ayudas, y también por la solidaridad para atender a las necesidades básicas de las personas, familias y colectivos susceptibles de especial protección. Este decreto mejora el anterior para hacerlo aún más efectivo, más útil y para adaptarlo a una realidad en continuo cambio. Andalucía, de nuevo, apuesta por resolver los problemas de las personas en riesgo de exclusión se destina 158 millones de euros que beneficiarán a más de 160.000 personas. Este decreto tiene tres ámbitos de actuación:

1. Plan de inclusión a través del empleo, que incluye:

  • El Programa Extraordinario de Ayuda a la Contratación, cuyo presupuesto de partida alcanza los 40 millones de euros. Con esta partida está previsto realizar más de 25.000 contrataciones a través de los ayuntamientos.
  • Nueva línea de inclusión social mediante la contratación de personas perceptoras del salario social. Programa extraordinario de Inserción Sociolaboral, dotado con dos millones de euros. La empresa percibirá de subvención 2.500 euros que es el equivalente al Ingreso Mínimo de Solidaridad durante seis meses.

2. Plan extraordinario de solidaridad de Andalucía, que contempla:

  • El Programa de Suministros Mínimos Vitales y Prestaciones de Urgencia Social, dotado con 6,5 millones de euros. Se trata de prestaciones de urgencia social, que serán gestionadas por los ayuntamientos y que vienen a reforzar el trabajo que ya hacen las corporaciones municipales en esta línea. Son ayudas que ante situación de urgencia pueden dar respuesta inmediata para paliar situaciones de exclusión social (aquí están incluidos los suministros básicos como la luz y el agua, el alquiler, el equipamiento básico de la vivienda como muebles o reparaciones y necesidades urgente de alimentación y vestido).
  • Se reforzarán otras medidas que ya existían en el Decreto Ley, como las Ayudas Económicas Familiares, que contará con 4,5 millones de euros. Estas ayudas van dirigidas a la atención de las necesidades más básicas de menores de familias que se encuentran en situación de dificultad.

3. Plan Extraordinario de Garantía Alimentaria

  •  Cuenta con un presupuesto total de 11 millones de euros. Se continuará aplicando medidas que han demostrado ser eficaces, como las tres comidas para los niños y niñas en los colegios (se mantendrán las escuelas de verano para el período vacacional) o los comedores para mayores en los centros de participación activa.

Operación maquillaje

Esta imagen, tomada de la página de Facebook del diputado socialista y economista Pedro Sánchez, concluye que el plan de crecimiento y competitividad aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros no es más que una operación de maquillaje, que no mueve nuevos fondos públicos, sino que reasigna los ya presupuestados, y que por consiguiente no tendrá un efecto directo sobre la actividad económica porque lo que “se invierte por un lado se recorta por otros”. Este ampuloso programa de estímulo no sería más que un truco de prestidigitador. Si ha quedado claro después de seis años largos de crisis es que la austeridad al ultranza no es el camino. El austericidio sólo produce empobrecimiento y sufrimiento de la inmensa mayoría de la sociedad española.

Por buscar algo positivo: hasta el gabinete de Rajoy parece haber cambiado el discurso. La pena es que las palabras de momento no se traduzcan en hechos que cambien una política centrada exclusivamente en conseguir los objetivos de consolidación fiscal y presupuestaria que nos imponen desde Bruselas (y Berlín) y que da la espalda a las personas favoreciendo una sociedad cada vez más desigual. Toca un giro radical (o una rectificación) para acelerar la balbuciente recuperación económica y crear empleo. Para eso, el camino es aumentar la inversión pública y la demanda ciudadana. Sin embargo, se apuesta desde la troika por seguir incrementando los impuestos y reducir los salarios. Con esa perversa receta, nos costará mucho más salir del túnel.

Las señales de Báñez

La ministra de Empleo ve señales para salir de la crisis. No sé dónde. Fátima Báñez tendrá puestas las gafas negras o tiene empañada la bola de cristal. Por desgracia, los datos conocidos no pueden ser más desesperanzadores: la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre de este año ha arrojado la mayor tasa de paro de nuestra historia (superando por primera vez esa barrera psicológica del 25%) y, en el mismo periodo, la economía española decreció un 0,3%. Los propios números del Gobierno de Rajoy la contradicen: sus previsiones para 2013 nos sitúan en recesión con un crecimiento negativo del 0,5%, un pronóstico más que optimista, también desafortunadamente, porque todos los institutos nacionales e internacionales auguran un panorama mucho más sombrío.

Las señales a las que se aferra la ministra choquera tienen pinta de ser esotéricas. Ya se encomendó a la Virgen del Rocío para la solución del drama del desempleo. Con los indicadores de este mundo, este cohetazo no es más que la manifestación de un deseo que todos anhelamos pero que carece de sustento argumental. Una cosa es inyectar ilusión a una opinión pública alicaída y otra alimentar el engaño y, por consiguiente, multiplicar la frustración ya reinante. Con la que dieron los populares desde la oposición con los brotes verdes y ahora reinciden en el error ajeno sin la más mínima base y de espaldas a la opinión de todos los expertos.

Este tipo de desvaríos indican que, en términos políticos, la señora Báñez ha entrado en barrena, que cada vez que habla incrementa su descrédito, que va de tropiezo en tropiezo, que desde la reforma laboral no levanta cabeza y que en una hipotética crisis de gobierno ya no la salva ni la Blanca Paloma.