Construcción sostenible

El Gobierno de Andalucía acaba de recibir el premio Regiostar por la Comisión Europea por su Programa de Impulso a la Construcción Sostenible (PICSA). A principios de 2014, el Ejecutivo que preside Susana Díaz, apostó por la reactivación de un sector terriblemente afectado por la crisis económica en España. Era necesario recuperar la construcción desde una perspectiva sostenible y radicalmente distinta al modelo especulativo de los años de la burbuja inmobiliaria. Se abría una oportunidad que había que aprovechar para dinamizar el empleo en el sector mejorando la eficiencia energética del parque de viviendas de Andalucía. Y no sólo se puso en marcha el plan reconocido por la UE, sino también un instrumento para el medio y largo plazo como el Plan Integral de Fomento para el Sector de la Construcción y Rehabilitación Sostenible de Andalucía con el horizonte de 2020.

El programa de construcción se puede calificar de éxito en virtud de los resultados de las dos convocatorias, superando las previsiones iniciales:

  • Se han movilizado casi 258 millones de inversión.
  • Se han creado/mantenido 20.000 empleos.
  • Se han llevado a cabo casi 40.000 actuaciones.
  • Se ha ahorrado el equivalente a la energía consumida por 2,2 millones de bombillas.
  • Se han sumado más de 8.000 empresas colaboradoras.

El buen funcionamiento de este programa es compartido por las empresas colaboradoras y los beneficiarios. Más del 70% de los empresarios señalan su contribución al desarrollo del sector y a la generación o mantenimiento del empleo. Otro dato que avala el programa es que cerca del 97% de los beneficiarios ha recomendado o recomendaría a otros usuarios para acometer medidas de mejora en sus viviendas porque la actuación ha mejorado el grado de confort o calidad de vida. Y el buen resultado que ha tenido esta iniciativa del Gobierno andaluz es que el 91% de los beneficiarios lo valora muy satisfactoriamente. Es, por tanto, un modelo a seguir, tal y como ha reconocido la Unión Europea a través del premio Regiostar.

Seguimos trabajando

Susana Díaz en una visita a la empresa aeronáutica Skylife Engineering

El Gobierno de Andalucía sigue trabajando. No tiene ni un minuto que perder. Ése es el mensaje que ha trasladado la presidenta de la Junta. Los ciudadanos esperan respuestas y este Ejecutivo se las va a dar. Va a seguir demostrando, como ha hecho en los últimos tres años, que otra forma de hacer política es posible, que esta comunidad es una referencia y una esperanza para todos los progresistas de España. Dicho y hecho. Nadie entendería que el gabinete que preside la socialista se cruzara de brazos hasta pasadas las elecciones.

Este martes, Susana Díaz ha cursado una visita a la empresa aeronáutica Skylife Engineering, un sector que representa el 19% de la industria andaluza, y el Consejo de Gobierno, entre otros asuntos, ha aprobado el plan de construcción y rehabilitación sostenibles. Es un programa que da respuesta a un compromiso de la presidenta, que está consensuado con todo el sector y que supondrá un importante revulsivo para generar empleo, dinamizar la construcción y la mejora del rendimiento energético del parque de viviendas de Andalucía. Se ponen una inversión inicial mínima de 529,2 millones de euros hasta 2020.

Este plan representa la continuación del desplegado con éxito a lo largo de 2014. Este buen resultado se traduce en las siguientes cifras:

  • Más de 7.600 empresas colaboradoras.
  • Más de 24.500 actuaciones de mejora energética en edificios, con el consiguiente ahorro de más de 210 millones en la factura energética de hogares y empresas andaluzas.
  • Incentivos por valor de 116 millones de euros.
  • Una inversión de 170 millones de euros.
  • Y 14.200 personas contratadas.

La Junta apuesta por la construcción que no por la especulación, por ser un sector que puede y debe tener un papel activo en la recuperación de la economía andaluza. Recuperación que es una prioridad para este Gobierno y para lo que es necesario reorientar el modelo productivo hacia estructuras más competitivas, más sostenibles y, sobre todo, con más capacidad para generar empleo.

Gran acierto

El Programa de Impulso a la Construcción Sostenible en Andalucía se puede considerar un éxito. En menos de dos meses se ha comprometido el 80% de los 150 millones presupuestados para la mejora de la eficiencia energética del parque de viviendas. En cinco provincias (Jaén, Granada, Córdoba, Huelva y Almería) se ha agotado íntegramente el presupuesto destinado para este programa destinado, entre otras cuestiones, a la renovación e instalación de ventanas, elementos de protección solar y sombreado, el cerramiento o acristalamiento de terrazas ya techadas, aislamiento de cubiertas o suelos, la renovación de termos o la instalación de renovables.

Esta fuerte demanda demuestra el acierto de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, para dinamizar la generación de empleo con el objetivo de dinamizar un sector castigado por el paro por la crisis y el estallido de la burbuja inmobiliaria. Los ciudadanos (más de 20.000) y las empresas (más de 6.500) del sector han respondido a esta medida del Gobierno andaluz. Estos datos certifican la gran acogida que ha tenido esta medida.

A estos 150 millones se añaden otros 50 millones de euros más para facilitar la financiación de pymes y de las empresas de economía social. El programa completo destinado al sector de la construcción se pondrá en marcha en el mes de octubre.

Tropezar dos veces en el mismo ladrillo

Viñeta Ramón en El País

Tropezar de nuevo en la misma piedra. La futura Ley de Costas reduce a cien a veinte metros la franja litoral de protección. Parece que el Partido Popular no ha aprendido la lección y ha olvidado las dramáticas consecuencias de la burbuja inmobiliaria. En 1998 el Gobierno de Aznar reguló que todo el suelo era urbanizable, unos polvos que nos trajeron los lodos de la especulación, la carestía de la vivienda y un estallido de la burbuja que ha hecho más profunda y prolongada la crisis española. Ahora, el Ejecutivo de Mariano Rajoy vuelve a la carga con el ladrillo y legisla sin acordarse de los errores de un pasado tan cercano que todavía es presente.

Una cosa es recuperar la construcción, que se ha hundido y su aportación al PIB en España es inferior a la media europea, y otra avanzar hacia un modelo regresivo que amenaza el medio ambiente y ha destrozado muchas de nuestras riquezas naturales. El PP quiere reabrir la costa al ladrillo. Así lo manifesté en la rueda de prensa de la semana pasada tras el Consejo de Gobierno de Andalucía. En su editorial de hoy, El País da un paso más en esta línea y expresa su preocupación por “el cortoplacismo de esta reforma y la ceguera que demuestran unos gobernantes empeñados en apostar por el mismo modelo de crecimiento que ha agravado la crisis“.

Además de esta relevante cuestión de fondo, el PP ha pretendido a través de sus enmiendas a la Ley de Costas neutralizar el plan de la Junta de Andalucía para evitar la saturación de los primeros quinientos metros de litoral aún no urbanizados. Con el mismo, se busca garantizar un desarrollo ordenado y sostenible de la franja costera andaluza y favorecer también una oferta turística basado en la calidad y el valor diferencial. El movimiento de los populares supone una respuesta ad hoc para confrontar con esta comunidad. Se ve con nitidez una estrategia de acción-reacción por parte del Gobierno de la nación. Se echa arena en el engranaje para que no se note que se puede hacer política de otra forma.

Viñeta.- Ramón, en El País.

Segunda oportunidad

El Debate de la Comunidad en el Parlamento de Andalucía es una oportunidad para rendir cuentas, analizar el momento socioeconómico y político y presentar nuevas iniciativas. Alguno puede caer en la tentación de convertir esta importante cita parlamentaria en un ring de boxeo o en duelo de florete retórico, esto es, en un ejercicio de desafección de la política porque la ciudadanía huye de la crispación y de la insustancialidad. El presidente de la Junta, Pepe Griñán, acude a la Cámara con una prometedora declaración de intenciones y una voluntad inequívoca de que el debate reporte bienestar a la gente.

Más allá de la música, que suena bien, ya se conoce algo de la letra. El Gobierno de Andalucía pondrá en marcha para el próximo curso 3.000 becas de 400 euros, el 75% del salario mínimo interprofesional, para que vuelvan al sistema educativo reglado jóvenes que lo dejaron atraídos por los desorbitados sueldos que se pagaban en la construcción en los momentos del boom inmobiliario. Se ofrece una segunda oportunidad a chavales de 18 a 24 años con cargas familiares y en desempleo para que completen las titulaciones obligatorias o posobligatorias que dejaron inacabadas.

Andalucía quiere recuperar el talento y las mejores opciones de futuro para estos jóvenes ahora sin trabajo y sin la formación necesaria para reinsertarse en el mercado laboral. La respuesta del PP ha sido decepcionante. Considera que esta medida constituye una vergüenza. La misma salida de tono que cuando en 2008 se puso en marcha la beca 6.000 para evitar que adolescentes abandonen los estudios porque sus familias atraviesan problemas económicos. Todo lo que tenga calado social produce sarpullido en la derecha. Lo que me parece bochornosa es la respuesta pepera.

Récord de VPO en Andalucía

Quien quiere, puede. En Andalucía se le ha hecho una finta a la crisis, más acuciante aún en el sector de la construcción, y en 2009 se ha batido el récord en calificación de viviendas de protección oficial. Nada menos que 23.824 VPO, el mejor registro de los últimos veinte años. Esta buena noticia no responde al azar, sino al trabajo incansable del Gobierno de la comunidad autónoma para poner al servicio de la ciudadanía inmuebles de calidad a un precio asequible. Por eso, Andalucía es la comunidad que está a la cabeza en promoción de vivienda pública en toda España.

El Partido Popular, en su estilo marrullero archiconocido, ha intentado sembrar confusión en la opinión pública con datos manipulados y tirando por tierra una política que, impulsada por los socialistas, está dando sus frutos. Con el BOJA en la mano, los resultados de la Consejería de Vivienda de la Junta de Andalucía desnudan las mentiras del PP: el plan concertado se ejecutó en un 135% de sus objetivos durante el año pasado y el balance desde 2008 suma ya 172.166 actuaciones frente a las 114.780 inicialmente previstas, lo que supone un grado de cumplimiento del 150%.

No hace falta muchos calificativos, los datos están ahí al alcance de todos y cualquiera puede extraer sus propias conclusiones. Buena parte de estos números exitosos hay que apuntárselos al tesón del consejero Juan Espadas y su equipo. El empeño que ha puesto el Ejecutivo andaluz en este proyecto ha sido tal que se ha conseguido que las renuentes entidades financieras, poco proclives en estos momentos de incertidumbre económica, abran el grifo.

La iniciativa pública está manteniendo el pulso de la construcción en la comunidad. La VPO se ha convertido en el refugio del sector ante la crisis y el estallido de la burbuja inmobiliaria. Así, la iniciativa privada ha pasado de promover el 36,7% del total de VPO en 2007, al 69,7% en 2008 y a un 73,2% durante el pasado ejercicio.