Norte y sur

Poco a poco se está imponiendo un pensamiento que pretende establecer una línea divisoria en España entre el norte desarrollado y el sur subsidiado, un constructo basado en el estereotipo y en cierto clasismo. Esta corriente de opinión estaba muy localizada en la derecha nacional más rancia, que miraba hacia abajo siempre con desprecio, y la burguesía nacionalista periférica de ciertos territorios, que nunca aceptó el modelo igualitario del Estado de Autonomías que se ha consolidado por el impulso de Andalucía. El populismo cantonalista que ha surgido en los últimos años se ha subido también a este tren barato. Lo peor es que esta mirada sesgada está contagiando a sectores templados, incluso a sectores progresistas, que no se cortan en destilar un mensaje de corte insolidario y preñado de prejuicios.

Escribía hace unos días el sociólogo Manuel Castells un artículo que se podría calificar incluso de ofensivo visto por la mirada subjetiva de un ciudadano sureño. Un pensador brillante como él escribía sobre la negativa de sectores del PSOE a un pacto con los independentistas catalanes la siguiente sandez: “Es tal el miedo de las autonomías del sur a perder sus privilegios de subsidio, que piensan que serían amenazados por una Catalunya con un concierto fiscal semejante al vasco, que han trazado una línea roja hecha de nacionalismo español y reivindicaciones presupuestarias“. No es así, Castells, y lo sabes. Por poner un ejemplo: en Euskadi, con Hacienda propia, la financiación sanitaria supone más de 1.500 euros per cápita, mientras que Andalucía, con el sistema de financiación de régimen común, escasamente supera 1.000 euros. ¿Se pueden imaginar cuántas cosas se podrían hacer más en la sanidad pública de Andalucía, que pese a todo está entre las mejores de España, si tuviéramos esa financiación adicional que tiene Euskadi? Y otra pregunta: ¿Se quiere un modelo igual para Cataluña? Si es así, para el resto sólo quedaría la calderilla.

El debate de fondo que se vuelve a plantear es la España de dos velocidades, con ciudadanos de primera (en algunos territorios del norte y Madrid) y de segunda (fundamentalmente en el sur). Se busca quebrar los principios de igualdad y solidaridad que consagran la Constitución y que Andalucía, con su movilización cívica y el referéndum del 28 de febrero de 1980, reforzó para construir un modelo de desarrollo armónico. Si se quiere cambiar el modelo, que se diga abiertamente. Si se quiere redefinir el marco de convivencia y crear un estado asimétrico, que no se anden con subterfugios. Todo este debate nos lleva a lo que, en su momento, en Italia alentó el nacimiento de la Liga Norte y que ha provocado una profunda fractura social entre los territorios septentrionales y los del sur. No creo que sea el camino para avanzar. Sólo generaría la existencia de dos países en uno desde el punto de vista social.

Foto.- El Mundo. Imágen de la manifestación del 4 de diciembre de 1977 en Sevilla.

¡Ay, Pablo!

¿Y éste es el que dice ser el político de la gente? Estas palabras de Pablo Iglesias rezuman un clasismo y un complejo de superioridad que abochornan a cualquiera. Él parece que se siente de arriba y desprecia a los de abajo. Su imagen es pura apariencia: piensa todo lo contrario que sostiene en su discurso cosmético con el que quiere asaltar los cielos. Esperemos que lo intente sin violencia… No se vaya a romper otra vez la mano.

Prejuicios

A estas alturas a nadie le va a sorprender el clasismo de Celia Villalobos. Ya lo demostró con aquel rifirrafe agrio con su conductor o sus lecciones al futuro diputado Pablo Iglesias. Ahora lo vuelve a demostrar con su comentario sobre la apariencia física de los nuevos representantes públicos. El hecho de llevar traje y corbata no implica necesariamente higiene. Lo que sí trasluce su opinión sobre las raftas del diputado tinerfeño de Podemos es el prejuicio de la derecha a todo aquel que no se ajusta a sus parámetros y su visión excluyente de la sociedad. Que da cada cual vista como quiera o le guste. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Este nuevo patinazo abunda en que esta dirigente del Partido Popular no es compatible con el nuevo tiempo que vive la política en este país. O dicho de otro modo: Mariano Rajoy tiene un problema por su desconexión y la de sus compañeros de viaje con la realidad de la sociedad española. Cuanto más tiempo la dejen en primera línea, peor para el PP. Ellos sabrán.

Desmentido en toda regla

La jefa del Partido Popular de Madrid y candidata a la alcaldía de la capital, Esperanza Aguirre, lanzó hace unos días una propuesta clasista para erradicar a los sin techo de la capital de España. Según la muy de derechas Aguirre, las personas que no tienen hogar espantan a los turistas y planteó prohibir que se pudiera dormir en la calle. La medida, además de retratar la profunda insensibilidad del personaje, sería ilegal con la Constitución en la mano. El Intermedio, en su línea, ha realizado una encuesta con turistas de distintos países que desmienten el alarmismo de Aguirre y señalan que en Madrid no hay más sin techo que en otras grandes ciudades del mundo. Los visitantes ni se sienten intimidados ni creen que esa sea la solución. La realidad desmiente a la elitista candidata.

PD.– En el Día de la Comunidad, felicidades a todos los madrileños y madrileñas.

Lapidario de Cañete

Miguel Arias Cañete no anduvo nada fino en el debate de anoche con Elena Valenciano. Sin entrar en el fondo, cuyo único eje se reduce a la herencia recibida ¡dos años y medio después!, estuvo encorsetado, titubeante, por instantes irritado, poco natural y leyendo demasiado. Esta mañana ha intentado justificar su mal papel en el cara a cara y ha sido peor el remedio que la enfermedad:

  • El debate entre un hombre y una mujer es muy complicado, porque si haces un abuso de superioridad intelectual parece que eres un machista que está acorralado a una mujer indefensa“.

Una explicación que rezuma machismo, soberbia y un desmedido paternalismo. El candidato del Partido Popular a las elecciones europeas es un político de larga trayectoria, de muchos trienios en la vida pública, y por eso acumula una larga ristra de meteduras de pata misóginas y clasistas bastante sonadas:

  • El regadío hay que utilizarlo como a las mujeres, con mucho cuidado, que le pueden perder a uno”
  • No entiendo como hay ex ministras sin estudios cobrando millones en la ONU
  • Ya no hay camareros como los de antes. Aquellos camareros maravillosos que teníamos, que le pedíamos uno cortado, un nosequé, mi tostada con crema, la mía con manteca colorada, cerdo, y a mí uno de boquerones en vinagre y venían y te lo traían rápidamente y con una enorme eficacia
  • Las urgencias están colapsadas por los inmigrantes. Claro, alguien que para hacerse una mamografía en Ecuador tiene que pagar el salario de nueve meses llega aquí, a urgencias, y se la hacen en un cuarto de hora
  • Los inmigrantes son responsables de un crecimiento económico de baja calidad
  • “El Plan Hidrológico Nacional se aprobará “por cojones” y su tramitación será “un paseo militar“.

Y sin entrar en otras muchos perlas de índole humorística, como los yogures caducados, o de nulo olfato político, como no prever graves problemas por el Prestige. Las hemerotecas pasan factura.

El clasismo que no cesa

Este vídeo demuestra el complejo de superioridad con que la derecha patria (ya sea política, económica o mediática) mira a las gentes de izquierda. Ellos se consideran de superior condición y a los demás se les etiqueta de ni-ni sin más contemplaciones, de un chusco brochazo, sin ni tan siquiera preocuparse en indagar o contrastar sus prejuicios. Esta peripecia vivida por la emergente Beatriz Talegón se repite por desgracia con demasiada asiduidad y sin la posibilidad de defensa que permite un espacio televisivo en directo para bochorno de Alfonso Rojo (invitado a dar un paseo no sólo por su sonora metedura de pata, también por su obstinación en el sostenella y no enmendalla). Los conservadores siguen instalados en un clasismo insoportable. Nadie es mejor que otro por su cuna o por su renta, lo es por su capacidad y su preparación. Ya va siendo hora de romper los estereotipos o clichés de los tiempos de María Castaña.

Clasismo lacerante

Encontré esta “joya de la abyección” en una columna de Arturo González en Público. Al igual que este incisivo tertuliano, “someto a vuestra consideración, y probablemente a vuestra ira”, esta perla de la cultura científica capitalista, la esencia más rancia del clasismo por muy servida que se presente en envase pseudocientífico o sobre moquetas de reputadas instituciones:

Catedráticos, psicólogos y economistas de las Universidades de Chicago, Harvard y Princetown publican un trabajo conjunto en la prestigiosísima revista Science en el que sostienen que “los pobres se comportan de manera que les hace más difícil salir de la pobreza, por perder su capacidad de concentración y su facultad de tomar decisiones. Juegan mucho a la lotería, no se inscriben en programas de acción social, ahorran muy poco y piden mucho prestado. Son poco previsores con las tasas de interés que ofrecen a sus prestamistas, descuidan la elaboración de un presupuesto y descuidan la capacitación laboral. Crean su propio modo de pensar, y cambian la forma de ver los problemas”.

Este planteamiento reaccionario me produce náuseas.

Achicar la democracia

María Dolores de Cospedal está desmontando todos los mecanismos democráticos de control a su gobierno. La crisis es la excusa perfecta para eliminar todos los testigos molestos y tener manos libres para actuar a su antojo como un monarca absolutista. La presidenta de Castilla-La Mancha ha cerrado el Defensor del Pueblo y el Consejo Económico y Social y ahora suprime los sueldos de los diputados para quitarse de encima a la oposición, siempre incómoda para gobernantes con un deficitario talante democrático.

Con esta medida, sin lugar a dudas, achica la democracia. Se dificulta desde una visión clasista de la sociedad el acceso a los trabajadores a la asamblea legislativa  (se quedará como coto privado para personas con fortuna o empresas), se sortea el régimen de incompatibilidades (se podrá compatibilizar el escaño con sueldos privados al margen o con actividades profesionales que pueden hipotecar la independencia de los parlamentarios) y puede ser una forma de evadir impuestos (si se va a pagar a los diputados lo mismo que se gana con un sueldo en concepto de dietas que no se tributan a Hacienda).

Todo un despropósito cuando lo que realmente se ahorra es nimio y se toma una senda demagógica, populista y antidemocrática. Se recorta en democracia y se despilfarra en enchufismo. En los presupuestos de Cospedal para 2013, figuran 67 millones de euros destinados al sueldo de cargos nombrados a dedo. Se va a gastar 66 vece más en pagar a sus cargos de confianza que lo que se ahorra quitándole el sueldo a los parlamentarios. No es una exageración: se puede comprobar en las páginas 16 y 99 del tomo I del proyecto de ley de presupuestos. Muchos de sus compañeros del PP no le siguen la estela (Monago en Extremadura o Feijóo en Galicia, por ejemplo). Esta filigrana elitista sólo encuentra el aplauso del sector neocon, esto es, del Tea Party que patrocina Aznar desde la FAES.

Barra libre para los suyos y severo tijeretazo a los servicios públicos, que son de todos. En Castilla- La Mancha, la educación cuenta con 130 millones menos y la sanidad con 154 menos para el próximo ejercicio. Desde que llegó al cargo en junio de 2011, la motosierra de Cospedal ha hecho estragos: 700 millones en educación y 1.600 menos en sanidad. El hacha de Cospedal siempre golpea en el mismo sitio: en el árbol del estado del bienestar.

Viñeta.Forges en El País.

El rap de Espe

A finales de 2008, el equipo de ‘No somos nadie’, de M80, dedicaba un rap a Esperanza Aguirre por una de sus típicas barrabasadas clasistas. Ahora se ha puesto de nuevo de moda y circula viralmente por la red a resultas de los recortes drásticos infligidos a la educación pública en la Comunidad de Madrid y por el enésimo infortunio dialéctico de la presidenta (plantear que todas las fases del sistema educativo no han ser gratuitas). La letra de esta composición no ha perdido actualidad y se ajusta fielmente al momento y al pensamiento elitista de la condesa. Muy al estilo de Bravo Murillo, Aguirre entiende que “España no necesita cabezas pensantes sino bueyes que trabajen”.

EL RAP DE LA ESPE

Oye, muchacho, si no quieres estudiar,
Esperanza Aguirre te va a ayudar.
¿Pa qué quieres estudiar el románico,
si tú lo que quieres es ser mecánico?
Oye, muchacha, si no quieres estudiar,
Esperanza Aguirre te va a ayudar.
¿Pa qué quieres estudiar la biosfera,
si tú lo que quieres es ser peluquera?
Si has nacido en un barrio obrero,
a Espe no le hagas gastar dinero.
Si no eres de clase alta,
a ti estudiar no te hace falta.
Oye, muchacho, si no quieres estudiar,
Esperanza Aguirre te va a ayudar.
¿Pa qué estudiar historia o lengua española,
si la vida l’has pasao en una chabola?
Oye, muchacha, si no quieres estudiar,
Esperanza Aguirre te va a ayudar.
¿Pa qué quieres saber la vida de la abeja,
si vas a ser “chacha” en La Moraleja?
Para qué quieres un poco de cultura,
si vas a conducir el camión de la basura?
Cuanto antes los pobres dejen de estudiar,
menos pasta Espe se tiene que gastar.
Si eres inmigrante y vienes en patera,
sólo te queda currar en la era.
Ponerte a estudiar es tiempo perdido;
vas a currar en los plásticos del Ejido.
Oye, muchacho, si eres gitano
¿a ti qué te importa el imperio Romano?
¿Pa qué te interesa lo que pasó en Creta,
pa ir con tu “pare en la fregoneta”?
Si has nacido en un barrio obrero,
a Espe no le hagas gastar dinero.
Si no eres de clase alta,
a ti estudiar no te hace falta.
Oye, muchacho, si no quieres estudiar,
Esperanza Aguirre te va a ayudar.
¿Para qué quieres estudiar a los Borbones,
si vas por las calles cogiendo cartones?
Oye, muchacha, si no quieres estudiar,
Esperanza Aguirre te va a ayudar.
¿Pa qué te sirve estudiar a Murillo,
pa vender bragas en el mercadillo?
¿Para qué quieres conocer a Larra,
si vas a ir recogiendo chatarra?
Cuanto antes los pobres dejen de estudiar,
Menos pasta Espe se tiene que gastar.
Si has nacido en un barrio obrero,
a Espe no le hagas gastar dinero.
Si no eres de clase alta,
a ti estudiar no te hace falta.