Redes sociales, más democracia

Hace un rato, he participado en unas jornadas organizadas por CEPES-Andalucía, entidades de economía social, sobre el fenómeno de las redes sociales. Un seminario cuyas estrellas eran el consultor en comunicación César Calderón, amigo y maestro en estas lides virtuales, y el periodista Miguel Ángel Aguilar. Me he perdido por mis responsabilidades parlamentarias un interesante debate entre un experto de las nuevas tecnologías y de los social media y, según me cuentan, un tecnófobo. Me llegan los ecos de una contienda dialéctica mordaz, provocadora, ocurrente, inteligente, enriquecedora y divertida.

Este modesto bloguero, encargado junto a los anfitriones de inaugurar la sesión de trabajo, destacó que las redes sociales aplicadas a la política permiten avanzar hacia una ciudadanía más plena como modelo de comunicación abierto, que favorece la comunicación bidireccional y la transparencia, que estimula la creatividad y la libertad de los usuarios. En las redes desaparecen las jerarquías, el diálogo (que ha de ser permanente) se produce horizontalmente, en plano de igualdad, el ciudadano se convierte en el centro. La eclosión de estas nuevas herramientas quiebra el monopolio de los medios de comunicación, se comunica sin mediación, el ciudadano se salta este paso y accede directamente al emisor. La gente habla, y lo hace con fruición, y espera respuestas, la interacción es la esencia de este modelo comunicativo, así como la compartición de información, inquietudes o ideas o la generación de conocimiento de manera colaborativa, la construcción de inteligencia colectiva.

Unas jornadas muy oportunas y con contenido, que ha aglutinado un concurrido y preparado auditorio y que, por tanto, se merece la felicitación para sus organizadores.

Foto de César Calderón colgada en Facebook. Miguel Ángel Águilar, el presidente y el vicepresidente de CEPES-A, Antonio Romero y Francisco Moreno, respectivamente.