El panfletismo de Losantos

(Los pasajes más incendiarios van del minuto 3:20 al 9:12; del 10:50 al 15:50; del 17:18 al 19:47; del 20:11 al 20:35; del 21:37 al 24:10)

(Parrafada iracunda del 2:27 al 14:15)

Federico Jiménez Losantos se despachó ayer a gusto contra la sentencia del caso Faisán. Como no le ha gustado el fallo de la Audiencia Nacional, no dejó títere con cabeza, desacreditó el entramado institucional español y despotricó contra todos con un lenguaje agresivo, subversivo y ‘matonil’ con perlas que trascienden con mucho la libertad de expresión y de información. Por ejemplo, el filólogo defendió “volar” o “quemar” ese tribunal (vídeo 2, 11:50) y también “entrar con un lanzallamas y después de limpiado con zotal, dedicarlo a comedor de Cáritas […], rectifico: una voladura controlada sería más eficaz” (vídeo 1, 6:15). Esas formas de expresión se aproximan, por no decir que sobrepasan, la apología de la violencia. Esto desde luego no es periodismo. Es más bien ‘panfletismo’, una dinámica que genera un peligroso germen para la arquitectura democrática y en la convivencia en nuestro país.

Para contrarrestar esta valoración de trinchera y (cuasi) difamatoria, un contrapunto a través de otras cabeceras:

El País (editorial): Sentencia sensata.

eldiario.es: El tribunal corrige al PP y a su fiscal general: el soplo del Faisán solo buscaba el fin de ETA.

 

Hablando claro

Hace un par de semanas, seguí atónito esta entrevista al secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) emitida en El Intermedio. José Manuel Sánchez Fornet lanza fuertes acusaciones hacia el Partido Popular por el uso que ha estado haciendo del caso Faisán, un supuesto soplo a terroristas de ETA del que la Audiencia Nacional no ve indicios, y del fiscal general del Estado dice que “es políticamente un cobarde y moralmente un miserable”. No añado más. Los poco más de ocho minutos de grabación ofrecen datos espeluznantes y desmontan muchas patrañas vertidas en clave electoralista por dirigentes del PP y sus altavoces mediáticos.

El faisán voló

Casualmente ninguna primera página de los periódicos de referencia de la derecha patria hace hoy ninguna mención al caso Faisán. Casualmente este asunto no es objeto de ningún comentario editorial en ninguna de estas ínclitas cabeceras. Casualmente tampoco ocupa lugares destacados en sus secciones de nacional. Casualmente omiten un hecho relevante después de haber emborronado muchos centímetros cuadrados de tinta con insidias, acusaciones y cacerías personales. Casualmente, el Partido Popular no se ha desdicho de sus muchas barbaridades e inquinas contra el Gobierno de España y la cúpula policial. Casualmente, la sala de la Audiencia Nacional, por unanimidad de sus catorce magistrados, corrige la plana al magistrado del caso al encontrar “inconsistencias relevantes en la instrucción”. En su resolución, la sala pone en duda todo el trabajo del juez Ruz: sus hipótesis, su método de investigación, sus conclusiones. Por cuestionar, pone en entredicho hasta que el supuesto chivatazo fuera planeado y ejecutado por policías. En definitiva, la Audiencia Nacional hace una enmienda a totalidad a una chapuza jurídica. ¿Y ahora quién restaña el honor de los tres mandos policiales vilipendiados y desacreditados por los medios guiados por una instrucción artificiosa? ¿Y ahora por qué los medios no tiran de deontología y recogen con la misma cobertura el giro radical del caso? Estas preguntas retóricas sólo tienen una respuesta: el periodismo en España está corrompido por la tendenciosidad ideológica. La talla moral de la oposición tampoco queda bien parada. El faisán voló pero en su nido ha dejado un daño irreparable a personas con nombres y apellidos y a la democracia.

Dos enlaces para profundizar en la noticia:

La Audiencia nacional tumba la instrucción del caso Faisán

La Audiencia desmonta la instrucción sobre el chivatazo del Faisán

Foto.El País. El juez Ruz, en las inmediaciones de la Audiencia Nacional.