Abonados a la mentira

Sin complejos y con desahogo. Los hechos son contumaces y fidedignos, aun así los dirigentes del Partido Popular son capaces de retorcerlos intentando confundir a la opinión pública. La presidenta de la Junta de Andalucía hace pública una visita institucional a Bruselas a finales de noviembre, y al día siguiente el jefe de la oposición copia la iniciativa y dice que él también irá durante este mes. Y es ya el segundo año consecutivo que se pone a chupar rueda en la capital europea. La secuencia y el orden de los acontecimientos están al alcance de cualquiera: Susana Díaz lo anuncia el día 2 en un acto con el Consejo Económico y Social y veinticuatro horas después lo hace el PP andaluz a través de unas declaraciones en fuentes a la agencia Europa Press. Sin embargo, para el PP andaluz la verdad es moldeable como la plastilina. Hoy se descuelga su número dos, Dolores López Gabarro, diciendo que Susana Díaz va a remolque de su jefe, Juan Manuel Moreno Bonilla. Y encima ni se ruboriza ni le produce ningún pudor una afirmación que atenta frontalmente contra la realidad. Una actitud que denota que se sienten muy a gusto haciendo política desde la mentira, la manipulación, la tergiversación y el enredo. Este asunto del viaje a Bruselas es menor pero refleja esa vis falsa que caracteriza todo lo que hace al PP.

Copión

Repetimos… Ya ocurrió el año pasado por estas mismas fechas. Anuncia la presidenta de Andalucía una visita institucional a Bruselas y a renglón seguido el presidente del PP andaluz copia la iniciativa. Este año el jefe de la oposición vuelve de nuevo a las andadas. Ayer comunicó Susana Díaz su presencia en la capital comunitaria en unas semanas para mantener reuniones de trabajo con varios comisarios europeos y hoy se descuelga Juan Manuel Moreno Bonilla con una gira con menor peso político. Da la sensación de que ha tenido que improvisar una agenda para ir a la zaga de la jefa del Ejecutivo andaluz. Se nota que va chupando rueda porque dicen fuentes populares que mucha de la actividad está aún por concretar. En política no existe la casualidad. Y este presunto marcaje sólo demuestra la escasa originalidad y la ausencia de iniciativa política por parte de Moreno Bonilla. Además de pasearse por la Grand Place, esperemos que vaya esta vez a hablar bien de Andalucía, una autonomía reconocida en las instituciones europeas por la buena gestión que hace de sus fondos, y no como en ocasiones anteriores para tirar por tierra a esta comunidad con infundios. A falta de un proyecto solvente y buenas ideas para Andalucía, sólo se dedica a obstruir y minusvalorar el enorme esfuerzo colectivo que ha hecho esta tierra y sus gentes para alcanzar estándares de bienestar y desarrollo de otros territorios europeos. La derecha siempre en su línea.

Foto.– Encuentro entre Díaz y el entonces presidente del Parlamento europeo, Martin Schulz, el año pasado en Bruselas.

Misterios de Bruselas

Han pasado las elecciones del 26 de junio y han salido a relucir asuntos procedentes de Bruselas que comprometen al Gobierno de Mariano Rajoy. Las autoridades comunitarias se han cuidado mucho de perturbar las aspiraciones electorales del Partido Popular. Ahora, que ya se han contado los votos, la Comisión Europea ha iniciado el procedimiento para multar a España por el incumplimiento del déficit en los dos últimos años y exige nuevos recortes para conseguir el equilibrio de las cuentas públicas ya en 2016. En la capital europea han sentado especialmente mal los regalos fiscales realizados por Rajoy al calor de los comicios del pasado diciembre pese a los reiterados avisos para que no lo hiciera. Las consecuencias de las malas notas obtenidas por el Ejecutivo español se pueden resumir en una multa de hasta 2.000 millones de euros, la paralización inmediata de los fondos estructurales y un ajuste de entre 8.000 y 16.000 millones. Felicitemos a Rajoy por este gran servicio a nuestro país. Sus óbolos electorales lo pagaremos entre todos.

Y el segundo enigma que nos llega desde Bruselas es un informe fechado en enero que censura la investigación desarrollada por el Ministerio de Fomento sobre el accidente del Alvia en Galicia en julio de 2013, que se saldó con 80 muertes. Sostiene la Unión Europea que no se investigó de forma independiente y adecuada conforme a la Directiva de Seguridad Ferroviaria. El documento sobre este trágico siniestro ha visto la luz casi seis meses después de estar redactado. Una mano negra y mucha burocracia han retrasado su difusión. Quizá para evitar que este asunto molestara la campaña del PP se dejó el informe guardado en un cajón. Los familiares de la víctima ya han pedido la dimisión de titular de Fomento, Ana Pastor. El PP no quería ruido en la cercanía de la cita con las urnas.

Son los misterios que pasan en la corte de Bruselas: ahora como por arte de ensalmo se activan procedimientos y aparecen papeles que interesaban conocer de antemano a la opinión pública para decidir su voto con toda la información disponible. Un ardid de las altas esferas comunitarias que le ha venido muy bien al PP… Y Rajoy fumándose un puro tranquilamente.

Foto.- EFE. Rajoy, Pastor y el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, en el accidente del Alvia, en los aledaños de Santiago de Compostela.

Andalucía se planta

No pienso recortar más. Ya está bien“. Así de tajante se ha manifestado la presidente de Andalucía, Susana Díaz, sobre los ajustes que la Unión Europea planteará a España para equilibrar las cuentas públicas. Las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias de los servicios públicos esenciales (salud, educación, dependencia y protección social), ya no pueden soportar más restricciones presupuestarias que no le corresponden. Una de las razones de la exigencia europea de nuevos sacrificios pasa por los presupuestos irreales que aprobó el Partido Popular como elemento propagandístico para su campaña electoral del pasado 20 de diciembre. Y de aquellos polvos presupuestarios, estos lodos en forma de recortes que nos planteará Bruselas. Que apechuguen con sus hechos y no endosen el marrón a otros.

Todo el debate impostado sobre que la desviación del déficit público se debe a las autonomías solo busca cargar sobre éstas los incumplimientos de la Administración General del Estado. Una forma de actuar que ha dejado al descubierto la estrategia de Mariano Rajoy. El presidente en funciones piensa que vamos a elecciones repetidas y ya está haciendo campaña. Así, pretende que el recorte de unos 25.000 millones que nos pedirá Europa recaiga sobre las CCAA. El PP busca dar otro hachazo para cargarse los servicios públicos fundamentales y desde luego en Andalucía no se le va a tolerar ni una más.

Por ejemplo, con el caso del tratamiento de la hepatitis C, pese al compromiso público del Gobierno central de que no computaría para el déficit, se pretende que las autonomías elijan entre pagar estos fármacos o recortar de otras partidas del sistema público sanitario. O dicho de otro modo, el gabinete del PP plantea el dilema de elegir entre unos enfermos y otros para no incrementar el gasto. Y la Junta no lo va a hacer, lo diga Rajoy o Cristóbal Montoro. Hasta los propios afectados por esta enfermedad han censurado la insensibilidad y la actitud miserable del ministro de Hacienda. Si hay recuperación económica, es el momento de recuperar derechos y que la derecha entierre de una vez por todas la motosierra de los recortes y las políticas fracasadas de austeridad.

Foto.– J.M. Serrano (ABC de Sevilla).

¿Son todas las víctimas iguales?

Todas las víctimas de terrorismo deberían ser iguales. Desde nuestro confort occidental, nos horrorizamos cuando la barbarie golpea en nuestra área de influencia pero no nos produce el mismo impacto cuando el zarpazo terrorista se produce en territorios lejanos. Más del 85% de los atentados del fundamentalismo islámico se ha producido en países de mayoría musulmana. Esas víctimas de la sinrazón no producen la misma conmoción que cuando viven en París o Bruselas. Tampoco zamarrean nuestras conciencias las decenas de miles de sirios que dejan su país para escapar de la muerte a manos de los mismos que hacen 48 horas sembraron el pánico en la capital de Bélgica. De esa realidad nos alertaba ayer la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, a través de su cuenta en Twiter: “No olvidemos nunca que las personas que huyen de la guerra de Siria están sufriendo el mismo terror que ha golpeado al corazón de Europa“. Los desplazados son víctimas del mismo terrorismo que se ha cobrado 31 vidas en Bruselas. Sin embargo, en las instituciones europeas y en la mayoría de gobiernos del Viejo Continente no se les concede la misma consideración. ¿Cuántos sirios, niños incluidos, han muerto en los ataques del Estado Islámico en su país o en el camino del paraíso europeo en las aguas del Egeo o por el frío del invierno? Pues eso, nos falta coherencia.

#JeSuisBruxelles

Hemos amanecido con la conmoción de otro zarpazo del terrorismo. Bruselas ha sufrido la sinrazón de los que no creen ni en la libertad ni en la convivencia. Más de treinta muertos en el aeropuerto y en el metro. Dolor y consternación por la pérdida de vida de inocentes. Hoy los terroristas han golpeado en el corazón de Europa, hace unos días cegaron varias vidas en Turquía. Toda la violencia merece idéntica repulsa, el mismo contundente rechazo y condena. Ahora es el momento del recogimiento y la solidaridad con las víctimas y sus familias, de la unidad de todos los que defendemos la convivencia pacífica frente a los asesinos. Podrán matar pero nunca derrotarán los valores ni la fuerza de la democracia.

Tirón de orejas

La Comisión Europea y el Eurogrupo le han dado un serio toque de atención al Gobierno de España por su gestión presupuestaria. Lo que traducido al román paladino es un tirón de orejas en toda regla. Dicen estas dos instancias comunitarias que España no cumplirá con el déficit ni este año ni en 2016. Y no sólo se queda ahí: deja caer habrá que cambiar las cuentas del próximo ejercicio. El mensaje que llega desde Bruselas supone un fuerte varapalo a la euforia de Mariano Rajoy y el PP. No sólo han cometido la aberración democrática de hacer cinco presupuestos cuando el mandato de una legislatura es de cuatro años, sino que en la Unión Europea han dejado al descubierto el intento de convertir las cuentas de 2016 en mercancía electoralista para las generales del 20 de diciembre. Rajoy se ha pasado de frenada y los platos rotos los tendrá que pagar el Gobierno que salga de las urnas. Esta barra libre presupuestaria, este tirar con pólvora de rey de la derecha política, obligará al nuevo Ejecutivo a recortar gasto público o a aumentar los impuestos para cuadrar las cuentas. La jugada del PP no puede ser más perversa. Usa lo que es de todos para su estrategia electoral y las consecuencias de su error serán colectivas. Otro motivo más para el cambio político en España. Y van…

Foto.EFE. El ministro español de Economía, Luis de Guindos (derecha), conversa con el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.