No sé si es por cuestión de edad, zalamería o una elemental falta de educación, lo cierto es que el ínclito Antonio Burgos propende a la descalificación, al improperio, al ataque personal con suma facilidad, con extrema ligereza, con inusitado desparpajo. En su inveterado recuadro, el periodista descerraja todo el cargador de su afilada munición dialéctica contra todo aquel que no comulgue con su visión de las cosas. Se solaza más si los recipiendarios de sus envenenados dardos son socialistas, entonces su prosa llega al éxtasis, su pluma discurre grácil y punzante hasta la agresión. A Bibiana Aído la ha llamado de todo entre chanzas y chascarrillos, a Rafael Velasco lo denominó “cani” y ahora ha considerado “mal nacidos” a aquellos que se han referido al profesor Manuel Olivencia como suegro de Javier Arenas por el asesoramiento de su bufete en el expediente de regulación de empleo de Santana Motor. Sin restar un ápice a la trayectoria ni a la integridad de tan señalado catedrático, a Burgos se la ha ido la mano una vez más en la furibunda y apasionada defensa de sus postulados. Nadie cuestiona los méritos de tan insigne y atildado personaje de la sociedad sevillana al mencionar sus vínculos parentales. Si es más que reprochable la actitud pendenciera de este reconocido columnista por la simplificación o la reducción propias del debate político y periodístico. Cualquiera espera de tan alta magistratura un poco más de talla. El exabrupto y la destemplanza nos empobrecen a todos.

Anuncios

Igualdad salarial

febrero 22, 2011

El 22 de febrero se celebra el Día Internacional por la Igualdad Salarial. La fecha elegida para esta jornada reivindicativa surge de los días de más que tienen que trabajar las mujeres para obtener el salario medio de los hombres. Esto es, una mujer necesita 53 días más, casi dos meses, para alcanzar las retribuciones de los hombres en un año. Por tanto, con estos datos sobre la mesa, resulta absolutamente necesario exigir en el mercado laboral unas condiciones de total igualdad entre ambos sexos. Permitir esta brecha salarial es consentir la discriminación.

La participación activa de las mujeres en la vida económica y laboral con criterios objetivos de igualdad no es sólo una cuestión de justicia, sino de eficacia y de enorme ayuda para salir de la crisis y para favorecer la cohesión social. Así se lograría reconocer y rentabilizar el capital humano que representan las mujeres, que es enorme, para revertirlo a la sociedad. Según la secretaria de Igualdad del PSOE, Soledad Cabezón, contribuirían más para su bienestar futuro y también a la caja común que suponen las pensiones. Se recaudarían más impuestos y se conseguiría, en definitiva, una mayor dinamización de la economía en nuestro país.

La desaparición de la brecha salarial es absolutamente imprescindible. La sociedad y las empresas, de acuerdo con la dirigente socialista, han de romper el estereotipo de que las mujeres sólo pueden ser cuidadoras, una tarea en la que los hombres deben hacerse corresponsables. Y no sólo para favorecer la igualdad y la cohesión social, sino para disfrutar de afectos y vivencias trascendentales para su desarrollo personal y emocional.

Algunos enlaces de interés:

Blog de Bibiana Aído: 22 de febrero: Día Internacional de la Igualdad Salarial

Blog de Micaela Navarro: Igual empleo, igual salario.

Miserables

septiembre 12, 2010

La derecha en todas sus variantes se pasa el día degradando la política. Está inmersa en una estrategia de erosión para provocar la desafección de la ciudadanía. No se para ante nada. Cualquier atajo, por repugnante que sea, vale para dañar la gestión pública. Uno de los personajes preferidos de esa caverna recalcitrante y retrógrada es la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que se ha convertido en la diana en la que proyectan sus dardos machistas y misóginos. Con sus feroces diatribas contra la política gaditana sólo manifiestan la rabia y la iracundia que no soporta la quiebra de los rancios esquemas sociales que llevan siglos defendiendo.

Ya no se conforman con la ministra. La jauría ha ampliado su radio de actuación hasta su entorno familiar o personal. Esta misma semana han comenzado una cruzada miserable contra su pareja por el simple hecho de que es cargo público (delegado de la Junta de Andalucía en Madrid) y tiene un modesto salario público (42.000 euros anuales brutos). El avieso y demagógico cóctel que prepara la derecha da asco: enchufismo y despilfarro público, una ecuación perfectamente desmontable si se goza de buena fe y no se pretende la aniquilación del adversario por métodos infames.

Basta con mirar la trayectoria de Julián Martínez para calibrar la maldad que encierra esos ataques desaforados. Quince años trabajando para la administración pública en diferentes cargos, doctor en Historia y varias publicaciones en el mercado. Una carrera profesional y pública contrastada que para este pelotón de fusilamiento no significa nada, carece de valor. Para estos obsesos lo único destacable es su relación con la ministra. Y cuando el delegado ya estaba en harina política, Bibiana Aído cursaba el bachillerato.

La derecha alimenta el alejamiento de la ciudadanía de la política deslegitimando su utilidad y haciendo demagogia con los emolumentos que perciben sus representantes. Muchos medios, especialmente Intereconomía y ABC, han transitado por este perverso camino. Cualquiera de los contertulios de la cadena fanática o buena parte de la plantilla del rotativo gana más que el delegado de la Junta en Madrid, y me parece estupendo. En la división política, la diputada del PP andaluz encargada de alimentar de ponzoña estas cañerías, Teresa Ruiz Sillero, tiene un sueldo dos veces superior al de Julián Martínez, y me parece estupendo, aunque su currículum es bastante más flojo y su carrera profesional muy desconocida. Incluso la lideresa de Madrid, Esperanza Aguirre, que ha terciado en este debate, percibe el triple como retribución anual. No sé si comparar y explicar es caer en la trampa o como echarle margarita a los cerdos.

La derecha ha puesto la trituradora faltando a los preceptos de su fe (¡Qué malos cristianos!). Mancha que algo queda. Despojado de pasión y del subjetivismo de mi afiliación política, todo este episodio me parece una cacería vil, en absoluto ni justificable ni justificada.

Con este símil futbolístico, el Ministerio de Igualdad ha puesto en marcha una nueva campaña de sensibilización contra la violencia de género. La iniciativa no puede ser más oportuna. En esta semana, ya se han computado cinco víctimas mortales a manos de sus parejas o sus ex. O acabamos de conocer un estudio que pone los pelos como escarpias: el 13% de los adolescentes admite haber sido violento alguna vez con chicas y una cada diez jóvenes reconoce haber sufrido este tipo de actitudes.

Todo lo que se haga por extirpar esta lacra es poco. Es una ocasión para sumarnos todos y todas a esta causa cívica y democrática, para expresar sin ambages nuestro rotundo rechazo a los maltratadores. Se podría pensar que nuestra aportación es minúscula, pero la suma de muchos pequeños gestos como éste nos pueden conducir al gran objetivo, que no es otro que erradicar la violencia contra las mujeres, que esta abominable mancha no tenga cabida en nuestra sociedad. Gota a gota se llena un pantano de esperanza.

Foto.– La ejecutiva del PSOE de Andalucía, con el presidente de la Junta y secretario general, Pepe Griñán, y la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, sacando tarjeta roja. En ese bosque de manos y cartulinas coloradas está el que suscribe.

La derecha tiene fijación con Bibiana Aído, ministra de Igualdad. Esta obsesión enfermiza enraíza en dos prejuicios contra su persona (es mujer y es joven) y en una animadversión contra uno de los ejes básicos del proyecto político de José Luis Rodríguez Zapatero como es la igualdad y la consagración de esta apuesta política con una cartera en el Consejo de Ministros.

Más incluso que desde la derecha parlamentaria, que se ve maniatada en muchas ocasiones por lo políticamente correcto y tiene que disimular su verdadero rostro, los principales golpes le vienen de la derecha social (los movimientos provida, el foro de la familia…), de la derecha religiosa y fanática (Opus Dei y otros derivados integristas trufados con prelados trasnochados), de la derecha antisistema (grupúsculos que añoran otros tiempos de tinieblas) y de la derecha mediática (la denominada división brunete de los medios de comunicación) que le tienen puesta la proa desde el primer momento y zurran en su trasero las patadas que querrían arrearle al presidente del Gobierno de España.

La última andanada contra la ministra se puede leer hoy al hilo de unas palabras suyas en unas jornadas sobre Igualdad y Universidad organizadas por el Senado. Aído afirmó que “los estudios de género y la tradición histórica del feminismo tienen que ocupar un lugar en la formación troncal de nuestros universitarios”. Esta aseveración da pie a la chifla y a la manipulación. Y, por cierto, la representante del Gobierno sólo se limitó a verbalizar uno de los artículos de la Ley de Igualdad, en concreto el artículo 25. Además, no creo que sea una herejía pedir que “la universidad española profundice en la aportación de las mujeres a la historia del conocimiento”.

Los medios de siempre han vuelto a la carga retorciendo esta realidad. Leemos en el quiosco o en internet titulares que resuman machismo y la inquina hacia las políticas de igualdad porque suponen avance y tienen aroma de izquierda. El tridente de papel de la derecha (ABC, El Mundo y La Razón) hace una lectura sesgada de las palabras de la ministra:

ABC: Bibiana se desmelena. La ministra quiere ahora que el feminismo sea asignatura troncal en la Universidad.

El Mundo: Aído quiere ahora que el feminismo sea ‘asignatura troncal’ en la universidad. (Y además incorpora un apunte editorial en el que habla de “salida de pata de banco”).

La Razón: La última de Aído: el feminismo, asignatura en la universidad

Los enfoques de estas cabeceras demuestran, además de un desconocimiento absoluto de nuestra legislación, un intento de manosear la verdad para adaptarla a sus intereses editoriales o a dar cancha a sus cuates políticos con gaviota en la solapa. Todo suena a maniobra de acoso y derribo contra una ministra valiente, comprometida y capaz y contra unas políticas que rompen esquemas añejos y que provocan el colapso en cerebros que se sienten más cómodos con el papel subsidiario de las mujeres.

Sin respeto

enero 28, 2010

De forma casual cayó en mis manos una edición atrasada de la revista Época. Nunca consumo los productos nocivos (o quizá repulsivos) que elabora el Grupo Intereconomía. Estaba en la sala de espera en la consulta de mi dentista y me llamó la atención una portada dedicada casi íntegramente a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. No pude pasar de esa primera plana, me pareció infumable y la coloqué convenientemente debajo del montón de publicaciones al que de forma desganada se recurre para matar el tiempo hasta que a uno le toca el turno.

Era un número del primeros de enero, con predominio cromático del rojo y una foto de Bibiana con aire ingenuo y esplendorosa juventud. Esta revista, dirigida por el periodista ultraconservador Carlos Dávila, escogía un titular que no puede pasar desapercibido: la ministra “tonta”. No es que sea una demostración de periodismo nauseabundo y sin escrúpulos, significa una falta de respeto intolerable y una agresión a la inteligencia de cualquier persona de orden, como diría el capitidisminuido líder del PP, Mariano Rajoy.

Y pensé: “No se puede caer más bajo y degradar más el ejercicio de esta profesión”. Al menos eso creía. Pertrechándome de información para este post, que me bullía en la cabeza desde hace 24 horas, me encuentro que en La Gaceta, otro derivado de esa factoría de sectarismo y talibanismo que es Interconomía, se insiste en el dislate y en la agresión gratuita. Es la redacción de este panfleto antiperiodístico la que resolvió por unanimidad otorgar el galardón El tonto contemporáneo a la titular de Igualdad.

Hay formas más educadas, corteses o ingeniosas de criticar el actividad de un personaje público. Ahora bien, el atajo de la agresión personal se antoja chocarrero, procaz, extemporáneo, una manifestación palmaria de pereza intelectual. Dice muy poco de quien toma estos derroteros, más aún si se trata de un grupo de fervorosos católicos de comunión diaria que, sin embargo, actúan como los mercaderes que Jesucristo expulsó a latigazos del templo.

Parlamentarismo basura

diciembre 22, 2009

Lo podemos llamar parlamentarismo basura. O amarillo. O del morbo. Los tres términos son intercambiables y se refieren a una deriva de la confrontación política que despliega el Partido Popular en Andalucía para poner la caldera a punto de reventar y llevar el debate a las cloacas y no a los asuntos que interesan a la gente. En política, al menos hasta ahora, la esfera privada quedaba al margen de la contienda entre partidos. No sé si será por la ansiedad de Javier Arenas, eterno perdedor que se juega a todo o nada su futuro en las próximas elecciones autonómicas, o por la enajenación transitoria de algunos/as meritorios/as que se quieren ganar el favor del jefe, o por ambas cosas al mismo tiempo, que el PP está enfrascado en esta escalada desquiciada de crispación y laminación del adversario recurriendo a todo tipo de artimañas.

El diario de sesiones del Parlamento recoge ejemplos sonoros de ataques personales que persiguen generar un ambiente enrarecido en torno a la cosa pública y provocar desafección de la ciudadanía andaluza hacia el PSOE. Es una estrategia perfectamente calculada en la que poco importa sobrepasar los límites de la decencia con tal de arañar unos cuantos votos. La semana pasada, en una de las comisiones a la que estoy adscrito como diputado, en concreto en la de Presidencia, asistí a una representación de un grotesco Sálvame parlamentario que removería la conciencia crítica de cualquier ciudadano de bien por tanta bajeza en la dialéctica política. La artista invitada de esta sesión, que no pasará a los anales del parlamentarismo, fue la diputada popular Teresa Ruiz Sillero, agresiva e irreverente hasta un punto inasumible. Se pasó de rosca y, lo que es peor, se relamía los labios de satisfacción por su infausta faena. Ahí va un resumen de las principales perlas de esta heredera ¿aventajada? de Emilio Castelar:

  • Esta pregunta se realiza por el total secretismo que hay en torno a esta Delegación, y lo único que se sabe es que el Delegado de la Junta de Andalucía… Y si se teclea en Google, en una búsqueda básica, sobre la Delegación de la Junta en Madrid, pues, la única noticia que aparece es que el delegado es Julián Martínez, el novio de Bibiana Aído —la ministra del aborto—.”
  • Relaciona los actos en los que ha participado el señor Julián Martínez, que, como digo… Y es un hecho cierto —eso no se lo va a negar, a pesar de los puntos suspensivos que quiere decir el consejero de Presidencia—, que el señor Julián Martínez es el novio de Bibiana Aído y se le nombró con posterioridad, inmediatamente a que fue nombrada Bibiana Aído, y aquí está publicado. Es una información que está publicada en Internet y en distintos medios de comunicación…
  • …es un hecho cierto que Julián Martínez —así aparece en los medios de comunicación, a no ser que en los últimos días haya cambiado sus circunstancias— es el novio de Bibiana Aído…
  • …qué casualidad, el consejero de Gobernación es de Alcalá de los Gazules, igual que Bibiana Aído, de Alcalá de los Gazules…

Si a pesar de este nivel de oratoria y de argumentación más que deficiente alguien tiene ganas de conocer al detalle el debate entre la parlamentaria Ruiz Sillero y el consejero de Presidencia, Antonio Ávila, le adjunto un link que demuestra que hay dos formas de hacer política bien distintas y que se puede ser contundente y firme en los planteamientos sin necesidad de recursos zafios ni ponzoña.

Diario de sesiones de la Comisión de Presidencia del 17 de diciembre.

Foto.Chiclana Digital.