De disparate en disparate

La demanda unánime para la supresión del peaje de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz se ha convertido en un problema para el Gobierno de la nación y el Partido Popular. La concesión acaba en 2019 y las huestes de Rajoy estaban intentando castigar a Andalucía prorrogando el pago por su uso. Ha sido tanta la presión social y política que no les ha quedado más remedio que rectificar y aceptar al menos de boquilla el fin del peaje. Después de esta derrota ante la opinión pública, ha llegado la hora del pataleo y del enredo. El presidente de la franquicia pepera en Andalucía desbarró ayer diciendo que no habría peaje si él sale elegido presidente en las próximas elecciones autonómicas (marzo de 2019). Un chantaje muy infantil: sólo se quitará el peaje si votas al PP. Como el argumento era insostenible e infumable, Juan Manuel Moreno Bonilla hoy se autoenmendado y ha asegurado que la vía será liberalizada, que pasará a manos del Estado y que la Junta de Andalucía abone su conservación. Menuda empanada mental que se resume en el castizo ‘yo invito y tú pagas’. La A4 es una carretera nacional que discurre entre Madrid y Cádiz, que atraviesa tres comunidades autónomas y que, por tanto,  es de competencia estatal. Queda claro a quién le corresponde asumir sus responsabilidades y hacer frente a su mantenimiento. ¿O es que el gobierno de Rajoy le va a reclamar lo mismo a otras CCAA por cuyo territorio pasa esta autovía? ¿O otras CCAA que tienen trazados de titularidad estatal? Lo que ha planteado Moreno Bonilla es otra grave metedura de pata que sigue alimentando el agravio que sufre Andalucía. Este hombre va de disparate en disparate.

Nota.- La Junta corrió con cargo a sus presupuestos con el levantamiento del peaje de Jerez en la A-4. Una inversión de nada menos que 126 millones de euros, una iniciativa que no ha tomado ninguna otra autonomía. Y mientras tanto el Ministerio de Fomento quiere rescatar ahora el fiasco de las radiales de Madrid con dinero de nuestros impuestos: 2.000 millones. Quedan muy claras cuáles son las prioridades del PP.

Vídeo.- La chirigota ‘Cai de mi arma (7:20)’, ejemplo elocuente del rechazo que despierta el peaje.

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Nos quieren tomar el pelo

El Gobierno de la nación se ha sacado un conejo de la chistera para no liberar el peaje de la autopista Sevilla-Cádiz. Pero nos hemos percatado del truco. No es de extrañar que el Ministerio de Fomento no dé una respuesta clara y concluyente sobre el fin de un peaje que se prolonga desde hace medio siglo y que está completamente amortizado por la concesionaria. Tanto marear la perdiz durante estos últimos meses obedecía a que no iban a satisfacer esta reivindicación histórica de los ciudadanos de estas dos provincias andaluzas. En 2019 acaba la última prórroga, que se firmó en tiempos de Aznar, y el ministro Íñigo de la Serna se descuelga ahora con un pacto de estado nacional sobre las autopistas de peaje. Una estratagema burda para diluir la decisión sobre la AP-4, no atender la demanda ciudadana e incumplir una vez un compromiso con esta tierra. Esta maniobra es una agresión en toda regla ante la que el Partido Popular de aquí, como siempre, calla y otorga. Nos quieren tomar el pelo… y no lo vamos a consentir.

Peaje

Se acerca el 2019 y llega la hora de la verdad sobre el levantamiento del peaje de la AP-4 entre Sevilla y Jerez. El Gobierno de Mariano Rajoy no tiene ninguna excusa para prorrogar una vez más la concesión de la vía, que sufrimos desde 1972. Las empresas que han explotado la autopista han amortizado con mucho su inversión. Pese a todo, año tras año sigue subiendo la tarifa: en 2018 los usuarios tendrán que abonar un 2% más. Son insaciables y van a exprimir el limón hasta el último día. Esperemos que el Ejecutivo del PP no tenga la tentación de mantener este castigo confiscatorio para los andaluces y todos los que transitan por este trazado. Nadie entendería otra decisión que no signifique su reversión a la gestión pública y su apertura como vía gratuita. El Ministerio de Fomento está entre la espada y la pared. En Andalucía vamos a estar muy vigilantes para que no reincidan en su error y en 2019 quede la autopista liberada de tan longevo peaje.

El agravio que no cesa

El capítulo de los agravios del Gobierno de Mariano Rajoy para con Andalucía crece día a día. Es tan voluminosa la lista que resulta insoportable. Parafraseando a Miguel Hernández, es el rayo que no cesa y que pretende achicharrar cualquier posibilidad de crecimiento o de posicionamiento estratégico de esta tierra. Por no remontarnos muy atrás y repasar sólo las últimas semanas: reducen drásticamente la inversión en los Presupuestos Generales para este año (un 36% menos que en 2016), recurren la jornada de 35 horas semanales de los empleados públicos de la Junta, aprueban 1.170 millones para el trayecto de alta velocidad entre Valencia y Castellón y resuelve con un by-pass de segunda división la unión entre Sevilla y Málaga, de la conexión ferroviaria del Puerto de Algeciras ni se acuerdan cuando la lluvia torrencial de millones en otros territorios no para…

Si todo esto no fuera suficiente y escandaloso, el Boletín Oficial del Estado acaba de publicar un decreto ley por el que el Ministerio de Fomento se hace cargo del pago de una autopista gallega, la AP-9, una decisión que contrasta con la negativa a levantar el peaje de la AP-4 entre Dos Hermanas y Jerez (expira la concesión en 2019) o a cubrir la parte que paga la Junta entre Jerez y El Puerto de San María (más de 100 millones desembolsados desde 2005). El Gobierno, primero por boca de Ana Pastor y luego de Íñigo de la Serna, ha rechazado sin contemplaciones la petición del consejero andaluz de Fomento, Felipe López, de liberar la totalidad del trazado o de asumir lo que paga la Junta, que es la única administración autonómica que atiende con sus propios fondos la supresión de un peaje en una vía de competencia estatal. El agravio es manifiesto, la desigualdad en el trato es insultante. Y sólo existe una explicación: se trata de Andalucía. Así les va al PP en esta tierra. De nuevo callarán y otorgarán sumisos.

Foto.- Cadena Ser.

Carreteras

La red de carreteras españolas presenta un deterioro sin precedentes y necesita una inversión urgente de 6.200 millones de euros como consecuencia de la reducción en mantenimiento por la crisis yn las políticas de austeridad. Ésa es la principal conclusión de un estudio de la Asociación Española de Carretera. Es un trabajo de parte que encierra una gran verdad. No hace falta este estudio para saber que el estado de las calzadas nacionales no es el idóneo y que ha caído en picado las partidas para conservación. Nuestra red viaria recibe una nota de suspenso rotundo. En cambio, el Gobierno de la nación prefiere salir al rescate de las empresas concesionarias de las autopistas de peaje en quiebra en lugar de destinar ese dinero, unos 4.300 millones, para adecentar nuestras carreteras públicas. Las prioridades de la derecha siempre van en beneficio de lo privado.

Viñeta.– Forges en El País.

De rescates y prioridades

Cada vez que las grandes empresas tienen un problema, sale a su auxilio papá Estado o mamá Administración. El agujero del sector financiero nos obligó a solicitar un rescate de 41.000 millones, del que las entidades no devolverán 37.000 millones, un pico importante. Por si no fuera suficiente, en el Palacio de la Moncloa se han sacado 4.320 millones (2.400 de manera inmediata) para echar un cable a una decena de autopistas de peaje a punto de quebrar. Todo el mundo apretándose el cinturón, la apisonadora de los objetivos de déficit público machacando con recortes los servicios públicos, los datos de empobrecimiento del país cada vez más alarmantes por mucho que le estropeen la estrategia triunfalista al ministro Montoro… Y como por arte de magia, el Gobierno de Mariano Rajoy está preparando un suculento cheque para socorrer a las concesionarias de estas vías de pago. El Ejecutivo del PP reduce las partidas para becas, quita fondos a la sanidad pública, jibariza la I+D+i, nos cruje a impuestos y una largo etcétera de decisiones que pagamos y sufrimos los ciudadanos. Sin embargo, saca nada más y nada menos que 4.320 millones para salvar estas autopistas. Con esta cantidad, según Cáritas, se podría haber rescatado a 700.000 personas en riesgo de exclusión y recuperar muchas de las conquistas sociales arrebatados en educación, salud y atención a la dependencia. Ya sabemos cuáles son las prioridades de Rajoy y el PP.