Sin plasma

Finalmente Mariano Rajoy tendrá que declarar en persona en el juicio de Gürtel el próximo 26 de julio. Los jueces han descartado la petición del presidente del Gobierno de hacerlo por videoconferencia, desmontando sus argumentos peregrinos para esconderse tras el plasma. Intentaba Rajoy zafarse del mal trago aduciendo la distancia y la falta de seguridad de la Audiencia Nacional. Paupérrimas razones para no dar la cara. Y como cualquier ciudadano tendrá que comparecer en la vista oral para contar lo que sepa. Acude como testigo y tiene la obligación de decir la verdad. Y no sólo eso, sino el deber ético y democrático de hacerlo. La decisión judicial ha caído como un jarro de agua en Moncloa y en la calle Génova y, por primera en democracia, un presidente en activo tendrá que declarar, eso sí como testigo, en una causa penal. Una causa que es uno de los muchos casos de presunta corrupción que acorralan al PP. Esa imagen del 26 de julio será de primera plana y hará mella en la ya muy devaluada reputación del partido de la gaviota.

Viñetas.- Miki&Duarte, en el Grupo Joly; Ricardo, en El Mundo; y Peridis, en El País.

El panfletismo de Losantos

(Los pasajes más incendiarios van del minuto 3:20 al 9:12; del 10:50 al 15:50; del 17:18 al 19:47; del 20:11 al 20:35; del 21:37 al 24:10)

(Parrafada iracunda del 2:27 al 14:15)

Federico Jiménez Losantos se despachó ayer a gusto contra la sentencia del caso Faisán. Como no le ha gustado el fallo de la Audiencia Nacional, no dejó títere con cabeza, desacreditó el entramado institucional español y despotricó contra todos con un lenguaje agresivo, subversivo y ‘matonil’ con perlas que trascienden con mucho la libertad de expresión y de información. Por ejemplo, el filólogo defendió “volar” o “quemar” ese tribunal (vídeo 2, 11:50) y también “entrar con un lanzallamas y después de limpiado con zotal, dedicarlo a comedor de Cáritas […], rectifico: una voladura controlada sería más eficaz” (vídeo 1, 6:15). Esas formas de expresión se aproximan, por no decir que sobrepasan, la apología de la violencia. Esto desde luego no es periodismo. Es más bien ‘panfletismo’, una dinámica que genera un peligroso germen para la arquitectura democrática y en la convivencia en nuestro país.

Para contrarrestar esta valoración de trinchera y (cuasi) difamatoria, un contrapunto a través de otras cabeceras:

El País (editorial): Sentencia sensata.

eldiario.es: El tribunal corrige al PP y a su fiscal general: el soplo del Faisán solo buscaba el fin de ETA.

 

La misma vara

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Las mentiras, solía decir mi madre, tienen las patas muy cortas. Los mecanismos del estado de derecho funcionan sin mirar a quién, sin preguntar la ideología o la adscripción política, sólo donde hay una causa que perseguir. Hoy ha quedado demostrado, una vez más, con la operación desplegada por la Guardia Civil en Alcaucín (Málaga). Las fuerzas de seguridad del Estado han detenido al alcalde de este pueblo de la Axarquía y a doce personas más, entre las que se encuentran sus dos hijas, por un caso de presunta corrupción urbanística.

En democracia, quien la hace, la paga, no hay más vuelta de hoja. El PSOE ha actuado de forma implacable aplicando su código ético de tolerancia cero contra los comportamientos ilícitos (expulsión fulminante del alcalde) y manifestando su respeto a la actuación del juez, sin menoscabo de la presunción de inocencia de los implicados hasta que se haya dictado sentencia.

alcaucin-2Estas dos circunstancias desnudan el victimismo y la falta de contundencia del PP contra la corrupción que le afecta. Se quejaban con hipocresía estos días atrás por la investigación de la Audiencia Nacional que ha puesto al descubierto una gran trama corrupta en Madrid con ramificaciones en varias autonomías, queriendo esconder su responsabilidad política con la coartada de la conspiración y la persecución hacia el PP. No hay dos varas, sino la misma para todos. No sólo no era verdad esta huida hacia delante del primer partido de la oposición, sino que ese tipo de actitudes bárbaras, este cuestionamiento infundado y miope, asesta un duro golpe contra los pilares del estado de derecho. Una reacción intolerable viniendo de un partido que se dice democrático y que ha tenido experiencia de gobierno.

Del mismo modo, no adoptan resoluciones ejemplares contra sus cargos públicos imputados (y son legión), los amparan, los protegen y se hacen fotos con ellos. A Javier Arenas no le gusta retratarse, por ejemplo, con el presidente de la Junta, prefiere posar con sus dirigentes imputados. ¡Qué buena imagen la de hace unos días en Málaga con el alcalde de Alhaurín el Grande! Me viene a la mente un refrán: dime con quién andas…

Fotos: El País.