Buen trabajo

Con la reunión de ayer de su comité director, máximo órgano entre congresos, el PSOE de Andalucía ha puesto un brillante colofón al proceso electoral del 25-M. Unas elecciones que han supuesto un triunfo aplastante de la izquierda pese a los malos augurios demoscópicos y una dolorosa derrota del Partido Popular y su sempiterno candidato Javier Arenas. La derecha en todas sus manifestaciones no tiene duda de su batacazo. Ni siquiera desplegaron la pancarta preparada en la sede pepera y, al día siguiente de la cita con las urnas, ABC  sentenciaba con un titular certero: “Mayoría relativa, fracaso absoluta”. Sin duda, se ha hecho un buen trabajo de la mano de sectores progresistas, con la participación crucial de los sindicatos, con el apoyo decidido de organizaciones agrarias, con la complicidad de los defensores de la educación y la sanidad públicas…

Ante el comité director socialista, Pepe Griñán puso el broche a esta épica remontada electoral con un discurso comprometido con las ideas de izquierdas, con la defensa de la igualdad de oportunidades como bandera y con la convicción de que es posible salir de crisis, no sólo con recortes y con la reducción del déficit público, sino con políticas que estimulen a la economía y favorezcan la creación de empleo. “Es necesario saber combinar el control del déficit con los estímulos económicos. Porque si convertimos la economía en contabilidad convertiremos también los derechos en papel mojado y la confianza en escepticismo. Es necesario salir de este círculo vicioso que nos asfixia“, señaló Griñán. En su alocución, enfatizó sus críticas hacia el contrabando ideológico que están haciendo la derecha europea desde Berlín y Bruselas y la derecha financiera emboscada en los mercados, con la complicidad del Partido Popular de Rajoy, para recortarnos derechos y conquistas sociales con la excusa de una impostada austeridad.

El presidente de la Junta (será investido para un nuevo mandato el 3 de mayo) esbozó a grandes rasgos los ejes sobre los que girará el gobierno de coalición con IU. Será un gobierno en el que no habrá otra cuota que el mérito, la capacidad y el compromiso con Andalucía; un equipo cohesionado, que responderá a los mismos principios, que buscará los mismos objetivos y que desarrollará el mismo programa; que tendrá  una estructura menor en sus servicios centrales y provinciales, y que se guiará por la eficiencia y austeridad. Un pacto de gobierno, aprobado por la unanimidad del máximo órgano entre congresos en votación a mano alzada, que se ha gestado gracias a la excelente negociación capitaneada por Susana Díaz (secretaria de Organización) y con la participación de Mario Jiménez (portavoz parlamentario), Mar Moreno (consejera de Presidencia) y Antonio Ávila (consejero de Economía).

La semana echará andar el nuevo gobierno andaluz, que nace, en palabras de Griñán, con una “voluntad indomable de trabajar por esta tierra“.