¿Aviso con la boca prestada?

Unas declaraciones de Antonio Hernández Mancha me han producido escalofrío. La actualidad de las cuentas B y la financiación irregular del PP ha sacado del desván del olvido a este ex presidente de Alianza Popular. Acudió a la Cadena SER a defender una gestión que, de acuerdo con la documentada información periodística conocida, queda en entredicho y supone una continuidad contable entre el partido de Fraga y el refundado con los mismos cimientos con Aznar. Más allá de los dimes y diretes con la periodista Pepa Bueno y sus negativos juicios de valor a la labor periodística de eldiario.es, que ha sido el que ha sacado a la luz pufos del pasado, el político conservador se permitió una licencia incompatible con la democracia. Fue una amenaza en toda regla sobre la continuidad de este medio de comunicación: “Ustedes, que tienen que velar también por la continuidad de una institución valiosa para todos los españoles, deben saber que eso vendrá garantizado si gana Rajoy“. El mensaje, admonitorio e intimidante, supone todo un aviso a navegantes. Parece que alguien por boca prestada le está pidiendo a la SER que se porte bien y que haga un periodismo dócil y servil. La conductora del ‘Hoy por hoy’ le plantó cara (“esto es hacer campaña para el PP y luego, en fin, o el PP o el caos”), pero el recado, con tufo antidemocrático, salió por las ondas. Vaya modales se gasta la derecha.

Vídeo con las declaraciones: pincha.

Matones en Twitter

Twitter aspira a ser un espacio de libertad y de comunicación sin jerarquías. Sin embargo, troles de pacotilla, camorristas anónimos, matones de media neurona convierten esta red social en un territorio de insultos, amenazas y de mal gusto, en un espacio desagradable y sectario donde no se soportan opiniones ajenas y se pretende imponer a las bravas la visión propia. Más de una vez he aguantado en mi timeline el desembarco de bárbaros de pensamiento único y reduccionista, gente que atacan con tono burdo y virulento al que emite un parecer antagónico.

Al margen de las experiencias propias, me ha producido mucha rabia el acoso que está sufriendo Pilar Manjón, presidenta de la Asociación de Víctimas del 11-M, que la ha llevado a denunciar mensajes como éste: “Eres una puta zorra oportunista que brinda con quienes desmembraron a tu hijo”. En Andalucía, un juez ha abierto sólo un juicio de faltas por insultos difundidos en redes sociales contra la ex consejera de Hacienda Carmen Martínez Aguayo por un concurso de traslado de funcionarios. A esta integrante del Ejecutivo andaluz  la llamaron “cancerígena”, “hija de la gran puta” e “hija de meretriz” e inicialmente el magistrado archivó una causa por injurias y calumnias. Tanta coacción, tanta intimidación o tanta ofensa merecerían quizá un mayor castigo que una simple falta.

Dos ejemplos que, sin duda, definen bien la contaminación que sufre Twitter y que, por momentos, hace irrespirable este entorno para la conversación, la comunicación y el intercambio civilizado de opiniones. Mucha gente ha cerrado sus cuentas para evitar agresiones dialécticas personales y/0 a su entorno familiar. Lástima que unos cuantos desaprensivos e inmorales rompan la armonía que debe reinar en esta red social. Menos mal que es un grupúsculo muy minoritario, la inmensa mayoría optamos por la libertad y el respeto frente a los que cobardemente y con la cara tapada pretenden imponer el miedo.

Justa rebeldía

Un grupo cada vez más amplio de mujeres se están organizando en Arabia Saudí contra la discriminación por razón de género. Una empresa que comporta riesgos en un país tiránico y de estructura medieval. El régimen saudí sitúa a la mujer en un lugar secundario, la considera una categoría inferior sometida al arbitrio del hombre, ya sea padre o marido. Tenían convocada una protesta para rebelarse contra la prohibición de conducir por el mero hecho de ser mujeres. Este imprescindible acto de reivindicación, amplificado por las redes sociales, ha provocado la reacción iracunda de las autoridades de Riad, que han amenazado con severos castigos a toda aquella contraviniera la norma. Al final, la presión oficial y las dolorosas represalias han llevado a las activistas a desconvocar. En las últimas semanas, muchas han desafiado a título particular una legislación trasnochada e injusta. Hoy han decidido no ponerse al volante para evitar males mayores, pero continuarán con su campaña por otros medios. El camino que les queda por recorrer es largo, proceloso y complicado. Y también ilusionante en pos del derecho de la igualdad.

Y encima se pone gallito

La reducción del déficit público no es más que una coartada de Mariano Rajoy y su caterva pepera para imponer su agenda ideológica de base neoliberal. A las clases medias y trabajadoras nos la están dando mortal con sus recortes brutales y la eliminación de derechos y conquistas sociales. Ha conseguido en tiempo récord molestar a la inmensa mayoría haciendo justo lo contrario de lo que predicaba cuando estaba en la oposición. Sus mentiras, sus incumplimientos, sus promesas falsas… han provocado una enorme contestación social. Ayer otra nueva jornada de movilización en toda España convocada por sindicatos y organizaciones sociales que no se resignan a aceptar sin más que la derecha demuela el estado del bienestar.

La fortaleza de la democracia se mide en la aceptación y el respeto por parte del poder ejecutivo de las voces discrepantes, en la garantía de la libertad de expresión y en la convivencia plural. Sin embargo, el Partido Popular vive instalado en su pensamiento único, le molesta el contraste de opiniones. La mandarina Aguirre puso la pólvora y Rajoy prendió la mecha este fin de semana contra los que no comulgan con sus hachazos salvajes a nuestro modelo social. El actual inquilino de la Moncloa responde con amenazas y bravuconadas al ejercicio constitucional de manifestarse contra medidas injustas y retrógradas. Nos agrede con sus políticas, nos miente y nos dibuja un horizonte negro… y encina se pone gallito contra los que tienen la osadía de mostrar su discrepancia.

Rajoy se aparta del diálogo, gobierna a golpe de decreto y desprecia la opinión de la ciudadanía. Esos desplantes no conducen más que a su aislamiento en su palacio presidencial. Cuánto más se aleja de la opinión general, cuánto más se encierra en la burbuja de cristal de su alta magistratura, mayor es el descrédito hacia su persona que anida en la sociedad. No sólo no explica lo que hace, sino que se permite el lujo de censurar a sus conciudadanos por expresar sus diferencias. Si no quieres taza… Y anuncia este viernes más recortes y así hasta septiembre, con una chulería intolerable. Con esa actitud de monarca absolutista ahonda más su fosa. Así no, Mariano.

Viñeta.- Ricardo en El Mundo.

La verdad

Este post está dedicado a mi ‘amigo’ Javier Arenas, presidente del PP andaluz, con el humilde propósito de ayudarlo en su tortuosa singladura por este mundo de pícaros y desahogados, de rufianes y bravucones, de contorsionistas y fariseos, de aprovechados y trincones:

El verdadero valor de un ser humano no viene determinado por su grado de posesión, supuesto o real, de la verdad sino más bien por la honestidad de su esfuerzo en pos de alcanzarla. No es la posesión de la verdad, sino más bien la búsqueda de la misma, lo que ensancha su capacidad y donde puede hallarse su siempre presente perfectibilidad. La posesión nos convierte en sujetos pasivos, índolentes y orgullosos. Si dios ocultara toda su verdad en su mano derecha y en su izquierda no escondiera más que el firme y diligente impulso para perseguirla, y se me brindara la oportunidad de escoger únicamente entre una de las dos, tomaría con toda humildad su mano izquierda, aun con la condición de errar siempre y eternamente en el proceso“.

Gottholg Lessing (1778), en el libro Dios no es bueno.

Sería más que conveniente que este prócer de la derecha buscara la verdad y no dinamitara los puentes que conducen hacia ella con amenazas, intimidaciones y querellas para no bajarse de su púlpito de la soberbia y el pensamiento único.

Explicación pendiente

Llevo una semana demandando explicaciones al presidente del PP andaluz, Javier Arenas, por su presunta relación con los cabecillas de la trama Gurtel y éste sigue sin dar la cara, sin ofrecer una aclaración convincente sobre la aparición de su nombre en un informe elaborado por la unidad policial que investiga a la red corrupta. Arenas suele practicar la técnica del avestruz de meter la cabeza bajo tierra cuando le vienen mal dadas. Su única respuesta ha sido una amenaza de querella y lanzar a su cohorte por delante para hacer el trabajo sucio, para intimidar, para cavar un cortafuegos que preserve la maltrecha credibilidad de su jefe de filas. Han llegado a plantear los adláteres populares que quién es el PSOE para exigir cuentas a Arenas, pues exactamente un partido político con los mismos derechos y las mismas obligaciones democráticas que el PP, con el deber de salvaguardar la higiene en el espacio público. En fin, si no toma cartas en el asunto, da pie a pensar que algo tendrá que ocultar. Arenas era el secretario general en la época de esplendor de la banda Gurtel, tiempos en los que se regalaban relojes en la calle Génova y, más tarde, trajes en Valencia, y era amigo de pádel y parranda del ex tesorero nacional de su partido, el imputado senador Luis Bárcenas. En esto, como en todo en la vida, más vale tarde que nunca. Anímate, Javier, mejor una vez colorado que ciento amarillo.