Casualidades

ABC y La Razón coinciden en su portada: títular idéntico y foto del encuentro entre Obama y Rajoy. El tema del día sin duda. Pura casualidad que estos diarios afines al Gobierno enfoquen en similares términos este relevante encuentro en la Casa Blanca. Calcan hasta el verbo ‘elogiar’, algo de lo que el presidente español anda cortito en sus más de dos años de mandato. Aunque siempre habrá algún mal pensado que se aferre a lo bien que funcionan las consignas desde la Moncloa. ¿Quién será?

Superioridad moral y lambada

Este domingo el diario ABC nos obsequiaba con un minitratado (11 páginas) de ética y política en el que declaraba, de forma unilateral y solemne, el fin de la superioridad moral de la izquierda. Sin entrar a valorar a priori la credibilidad o el rigor científico de esta afirmación, el rotativo de Vocento vinculaba la preeminencia del pensamiento conservador a una serie de valores superiores entre los que destacaba que “la derecha es más tolerante y menos dogmática e intrusiva en la relación con los ciudadanos” y “respeta más las libertades personales”. Con esta entrega especial nos ha abierto los ojos a las ovejas descarriadas del progresismo para conducirnos por el camino de la redención.

Hete aquí que los hechos son contumaces y ponen a cada cual y cada cosa en su sitio. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Fuengirola, gobernado por la popular Esperanza Oña, ha decretado la prohibición de toda la música que no sea en español en la Feria del Rosario, que se celebra esta semana en este municipio de la Costa del Sol. El argumento con el que se justifica el consistorio esta medida resulta peregrino y trasnochado: “Preservar la cultura y las tradiciones andaluzas”. Para ello, cierra la veda a los ritmos latinos, el rap, el reggae y todo lo que no sea típicamente español. Puro casticismo. Quien desobedezca la orden y ponga una lambada o inunde el recinto ferial con sonido electrónico puede ser multado.  Monumental despropósito que ha provocado una reacción crítica de medios de comunicación de todas las orientaciones ideológicas.

Este tipo de episodios nos saca de la ‘depresión’ que nos había provocado ABC a los que somos de izquierda, nos rescata de las tinieblas o del limbo ético al que nos habían conducido el periódico con su reparto de etiquetas de buenos y malos.  Ironías aparte, la izquierda no juega a dar lecciones, lo que no soporta la derecha es que la inmensa mayoría social se siente reflejada con el ideario progresista. Sin forzar mucho (ni poco) la realidad, el dogmatismo y la intrusión en las vidas particulares y las libertades públicas siempre ha sido el santo y seña de la derecha… Y no cambia: nos quieren meter en pleno siglo XXI la religión hasta en la sopa como en los tiempos de María Castaña. No se cejan en su empeño de imponernos su moral. Luego se ponen la medalla de la tolerancia. Ver para creer.

Buenos y malos

No sorprenden ya ni las portadas, ni los editoriales, ni el sesgo informativo de ABC. El periódico se manifiesta de manera contumaz como órgano de expresión de una opción política, un ejemplo elocuente del periodismo de trinchera que se practica en este país elevado a grado supino. El estallido del caso Bárcenas, que no es más que una derivada de la trama Gürtel y que puede acabar en el escándalo PP, ha situado al rotativo en un numantinismo irredento, tomando posición de parte, retorciendo la realidad y renunciando a lo fundamental del quehacer periodístico: contar las cosas tal y como son. La primera plana de hoy viene a repartir etiquetas de buenos y malos: el santo Rajoy se desvela por sacar al país del sumidero donde, a juicio del medio, lo dejaron los zarrapastrosos socialistas, frente a los jinetes del Apocalipsis, representados en el extesorero Bárcenas, el letrado y ex juez Gómez de Liaño y Alfredo Pérez Rubalcaba. Un tridente de malvados que torpedean los esfuerzos de nuestro particular Sísifo gallego en su afán de subir la pesada roca por la ladera de la crisis. (Se han dejado en el tintero para no hacerle más publicidad, es de suponer, al pérfido Pedro J. Ramírez, a quien han declarado la guerra desde el diario con grapa de Vocento). ¡Qué me moria más débil hay en este país! Ya no recuerda este diario la oposición destructiva que hizo el PP en la etapa de Zapatero.

Este reparto de roles resulta ciertamente maniqueo y contradictorio con lo que hacen con otros casos que afectan a instituciones de otra signo político. Bárcenas es un indeseable que ha intentado sin éxito chantajear al presidente del Gobierno y el PP y sus denuncias ante el juez se desprecian. Sin embargo, cuando los representantes de la tradicional picaresca española disparan contra los adversarios, como ocurre en Andalucía con esa cohorte de rinconetes y cortadillos de testaferros, conseguidores, intermediarios y un cargo público aprovechado que se pusieron las botas con el dinero público de los ERE, encuentran en sus páginas el oportuno calor y se les acoge a mesa y mental (hoy dos páginas en la edición de Sevilla con un peón del entramado corrupto: Algarín da para mucho). Los golfos que se han estado enriqueciendo en los aledaños del PP, a juicio de ABC, se mueven por rencor y despecho y para hacer daño, los que han protagonizado el fraude de los expedientes de regulación de empleo, en la medida que zahieren la honestidad de cargos socialistas, son gente confiable e hijos pródigos a los que abrir la puerta de la casa. Una doble moral y un doble discurso que escandalizan a cualquiera.

PD.– Por cierto, en esta España de buenos y malos de ABC no ha y sitio para las mujeres, salvo la del anuncio de ‘Sexo es vida’.

Incoherencia periodística

En periodismo ya pocas cosas me sorprenden. De vez en cuando, surge algo que todavía reactiva mi capacidad de asombro. ABC, en su edición nacional y de Sevilla, dedica su portada a un eventual (y necesario) plan europeo de fomento del empleo juvenil promovido por Alemania, Francia, Italia y España. La noticia, sin lugar a dudas, es relevante e incide en el sector de la población más castigado por la lacra del paro (un 57% de nuestros jóvenes no tienen trabajo). Llega tarde la iniciativa comunitaria, pero la tardía reacción del establisment de Bruselas y de los países miembros, hasta ahora sólo preocupados en la austeridad a ultranza y los recortes, no debe restar ni un ápice a las bondades de la misma. El diario de Vocento dedica un amplio despliegue a este proyecto aún en ciernes y, sin embargo, arrincona y ningunea un plan aprobado ayer por la Junta de Andalucía con 200 millones de euros contantes y sonantes y una previsión de creación de 30.000 empleos. En un alarde de coherencia, el paquete de medidas andaluz no merece más que media columna en una página par (pág. 42 en la edición de Sevilla). Hace tiempo que ABC no hace periodismo. Su selección de las noticias no responde a los criterios profesionales y sí a intereses políticos sin ningún tipo de disimulo. Una pena.

Pelillos a la mar

La prensa más fiel al marianismo ha salido con urgencia a apagar el fuego prendido por José María Aznar en la entrevista del martes en Antena 3. El editorialista de La Razón se ha puesto las gafas oscuras y es el único que no ve (o no quiere ver) el zurriagazo que le dio Aznar a Mariano Rajoy en horario de máxima audiencia, con nocturnidad y alevosía porque avisó a la directora de informativos de la cadena, Gloria Lomana: “Voy a hablar y dar titulares” (lo dice El Mundo, que se sale de la estela de sus competidores conservadores y sigue aireando sus cuitas con el actual inquilino de la Moncloa). Y cumplió su promesa. Todo el mundo vio, menos el editorialista de La Razón, cómo Aznar le leía la cartilla sin mesura a Mariano. Y eso que su director, Francisco Marhuenda, fue protagonista del festín que se dio el ex presidente a cuenta de la política errática de su pupilo elegido a dedo. En un afán de encauzar el descontento en el seno del PP niega la evidencia y sale el diario por los cerros de Úbeda: “Nada, pues, que justifique el revuelo, ciertamente interesado, de algunos sectores de la oposición que, como el PSOE, se empeñan en transferir a otros sus propios problemas de liderazgo y sus divisiones internas…“. Le ha faltado señalar a Zapatero como responsable de la reconvenciones de Aznar. ABC se presenta como casco azul entre los dos barandas de la derecha, lanza puentes para la concordia en las filas peperas y sentencia con un tono paternalista que “Aznar y Rajoy no están tan lejos. No pueden estarlo; al fin cabo fue el ex presidente quien designó sucesor al actual presidente“. El diario de Vocento tercia, los invita a enterrar el hacha de guerra y justifica la gestión de Rajoy, “adecuada” e “hija de este momento”, en que España estaba “al borde de la quiebra” hace 15 meses. Era imposible que el dedo acusador no acabara apuntando a Zapatero.

Foto.- El País. Aznar y Lomana, antes de la entrevista.

Curiosidades

Ha ocurrido en alguna ocasión más. En un periódico tan devoto y guardián de las tradiciones como ABC, de Pascuas a Ramos nos encontramos algunas portadas tan curiosas como la de hoy. Los imperativos de la actualidad y su línea editorial, junto con la necesidad de hacer caja con los ingresos publicitarios, generan cócteles con ingredientes contradictorios. Así conviven en su primera plana la información del cónclave como noticia destacada y un reclamo publicitario animando a mejorar las relaciones sexuales. Y por el azar de la composición la chica del anuncio parece mirar embelesada al techo polícromo de la Capilla Sixtina mientras los cardenales se disponen a ocupar sus posiciones en la primera tentativa para cubrir la vacante de la Santa Sede. A ver si esa coincidencia impresa inspira a los prelados para designar un sustituto de Benedicto XVI más aperturista y no sólo en materia de sexualidad. Volviendo a la cuestión, cualquier observador neutral puede observar una cierta disonancia entre el credo y los valores que defiende este diario y sus necesidades de financiación, especialmente en su sección de anuncios por palabras, donde las tentaciones se ofrecen a 30 euros y subrayadas en amarillo fluorescente para que no pasen desapercibidas. No está la inversión publicitaria como para andarse con remilgos, dirán los gestores del rotativo conservador, monárquico y católico. En los tiempos que corren, empero, es más fácil predicar que dar trigo.

De trampas y coyundas

Javier Arenas y ABC han sindicado sus intereses. Han alcanzado un acuerdo para que el diario de las tres letras se convierta en su órgano de expresión oficial. Llevan muchos meses de connivencia y feliz coyunda: el periódico de Vocento le hace el juego sucio y el candidato pepero les recompensa con publicidad de las instituciones que gobierna el PP y con promesas de mayor inversión en el caso (cada vez más remoto) de alcanzar la Presidencia de la Junta de Andalucía. A Arenas le ha salido el tiro por la culata con la espantá del debate de Canal Sur y el solícito medio ha salido a socorrerlo con una infamia indigna de ser llamada periodismo. Quiere la derecha política y mediática implicar a toda costa a Pepe Griñán en el lío de los expedientes de regulación y no paran de retorcer la realidad para conseguir su ansiado objetivo.

Lleva ABC cuatro o cinco portadas de traca, con la deontología pisoteada hasta extremos repugnantes. Quiere este diario (insigne en otros momentos) convertir una modificación presupuestaria aprobada con todos los controles legales en un supuesto escándalo. Y olvida casualmente el informe de la Intervención General de la Junta que da validez a dicha operación crediticia. Ya intentó colar este asunto hace un año Arenas en el Parlamento (30 de marzo de 2011) y fue pillado en su trampa. Desde entonces, el PP ha pretendido varias veces colocar su mentira y siempre la Junta ha descubierto su triquiñuela. Firmar una modificación presupuestaria que se hace con la correspondiente autorización y todos los trámites correctos no tiene nada que ver con a qué se destina luego concretamente ese dinero ni cómo lo gestiona la unidad directiva correspondiente. El programa 31L es un programa presupuestario legal aprobado anualmente por el Parlamento, aunque la pareja de hecho PP-ABC no le dé importancia a este detalle.

La línea de apuntar hacia Griñán, entonces consejero de Hacienda, no es nueva, es una manipulación en búsqueda de una responsabilidad inexistente. Sería como buscar la condena del responsable de los dineros de la administración de turno que firmó las partidas presupuestarias que luego fueron malversadas por los culpables de Palma Arena, de Gürtel o de la Zona Franca de Cádiz. No todo vale para ganar unas elecciones, hay atajos demasiado pestilentes.

Cierre de Canal 10 Andalucía

Me cuentan que Canal 10 Andalucía ha puesto fin a sus emisiones autonómicas en esta comunidad. El cerrojazo se produjo la tarde de ayer, dejando a una veintena de profesionales en la calle. Mala noticia para un profesión que ha sufrido y está sufriendo más que otras los efectos de la crisis económica de la que, por fin, empezamos a salir. Como periodista, me entristece este tipo de noticias, aunque desde un punto de vista ideológico esté a años luz de su línea editorial.

Este canal andaluz, perteneciente al Grupo Vocento, editor del diario ABC, entre otros, ha estado en el aire apenas cinco meses. Comenzó a emitir en periodo de pruebas el 22 de marzo y de manera oficial el 4 de mayo. Es de suponer la decisión de la empresa se encuadra en una reducción de los costes financieros. Vocento ha unido todas sus cadenas autonómicas para crear un único canal con el nombre de La 10. Ya hoy se puede observar el cambio de mosca cuando se sintoniza dicha cadena: el logo andaluz ha sido reemplazado por el nacional.

Ahora, habría que desbrozar si esta operación se ajusta a la normativa vigente o incurre en alguna irregularidad administrativa. Extraña que una empresa se presente a concurso autonómico para conseguir una licencia para este ámbito geográfico con un determinado proyecto de emisiones y que sobre la marcha cambien de planes sin consultarlo siquiera con la Administración competente, en este caso la Junta de Andalucía.

Un coscorrón para Arenas

Javier Arenas la ha cagado por mucho que haya intentado retirar con celeridad las heces esparcidas. El jefe de la oposición en Andalucía se fue de la lengua en una entrevista en ABC y ha sido obligado a rebobinar. Sin encomendarse ni a dios ni al diablo, se deslizó por una espinosa pendiente al plantear un gobierno de coalición entre PSOE y PP. Aunque la entrevista saldrá con enorme despliegue tipográfico el domingo, el diario de Vocento no quiso dejar en la nevera este controvertido titular y, para evitar que la locuacidad del político pepero le reventara su scoop, publicó un avance de la charla en su edición digital.

La noticia corrió como la pólvora causando un gran revuelo en la sede nacional de la calle Génova, tanto mosqueo provocó que le pegaran un tirón de orejas al lenguaraz dirigente sureño. Éste, a primera hora de la madrugada, matizaba sus palabras en un teletipo de agencia y hacía la consiguiente ronda por las principales emisoras de radio. Por la mañana, Mariano Rajoy se desayunó antes de una comparecencia la información de ABC en la edición impresa. En ese foro, despejó sin contemplaciones cualquier duda sobre la disparatada idea de su correligionario: “Sería impensable“. Con el rotundo no de su jefe, Arenas se tragaba el sapo y se desdecía otra vez horas después suscribiendo las palabras de Rajoy: “Un gobierno de coalición presidido por el señor Zapatero hoy en día es impensable y además imposible“.

¿Qué pasó en el lapso de unas horas? Me cuentan desde Madrid que el entorno de Génova está que trina con su referente andaluz, que tamaño desatino ha condicionado la importante cita de hoy para Rajoy, que María Dolores de Cospedal se frotaba las manos por el error de su íntimo enemigo y que Arenas ha tenido que pedir disculpas por su yerro. Lo peor de todo es que este mal estudiante le ha echado la culpa al mensajero. La típica excusa de siempre: el responsable del desaguisado es la periodista y no la charlatanería del baranda. La historia se repite.

La derecha se molesta

A la derecha no le gusta el plan de ajuste solidario, progresivo y valiente anunciado por el presidente de la Junta, Pepe Griñán. No le agradó a Javier Arenas, el sempiterno aspirante, que subió a la tribuna con un tono monocorde, ramplón, sin chispa, iterativo, desfondado y derrotado de antemano. El jefe de la oposición andaluza no puso sobre el tapete ninguna propuesta, desgranó sin ganas palabras huecas y muletillas desvaídas. Y lo que es peor, criticó la subida del IRPF a las rentas más altas, se mofó de la fiscalidad ecológica y satanizó el impuesto para que los bancos que trabajan en Andalucía también se mojen en la salida de la crisis. No le interesa que se recupere la economía y recobre vigor la confianza ciudadana porque considera que la coyuntura actual es su única oportunidad para ganar unas elecciones.

La salida de Arenas, previsible e insostenible, ha tenido el correlato en los medios más conservadores. Era lógico cuando el ajuste impulsado en esta tierra no toca el gasto social y afecta a los más poderosos. ABC, en su editorial Andalucía sacrificada, habla de un “debate de ideas”, y no podía ser de otro modo porque las ideologías están muy vivas y más en estos momentos de crisis, y entiende que Griñán “ha ido muy lejos en el aumento de las tributaciones”, que achaca “a la sed recaudatoria” y no a la justicia social o al intento de aquilatar el esfuerzo colectivo en función de las posibilidades de cada cual. Repartir la carga significa para el periódico de Vocento introducir “confusión” y “mirar a la galería electoral”.

El Mundo no le ha ido a la zaga a su competidor en los quioscos. El título de su principal editorial no deja lugar a la duda: No hay que subir los impuestos sino bajar los gastos. Y eso es precisamente lo que pretende el presidente Griñán: el plan se traduce en 1.583 millones de euros en 2010, de los que sólo 75 millones lo aportan las modificaciones fiscales, el resto es ahorro de dinero público. Tampoco le gusta al diario de Pedro J. Ramírez que se les exija a los bancos su cuota de sacrificio, más que un impulso “desafortunado” es un gesto pertinente y ecuánime. El texto se recrea en el tópico y en el estereotipo de la Andalucía subsidiada, pobre, resignada y sin futuro. Idéntico cliché lo traslada a Extremadura, que también ha cogido la misma senda que su comunidad autónoma vecina.

Como diría Don Quijote, ladran, luego cabalgamos. Se ha tomado una senda progresista, social y solidaria para torear este peligroso morlaco de la crisis. Al liberalismo rampante le pone más el tijeretazo al estado del bienestar.