Presupuesto tóxico

Partido Popular y Ciudadanos han hecho tristemente historia aprobando por primera vez unos presupuestos de la mano de la extrema derecha. Saltaban jubilosos de sus escaños tras tan heroica hazaña, un logro que escandaliza y repugna en el resto de Europa. Basta ver el cordón sanitario que le han hecho los europeístas de distinto signo a los ultras Le Pen y Salvini. Aquí las derechas se solazan en su idilio con Vox, un triunfo pírrico. Sarna con gusto no pica… Por desgracia, PP y Cs han convertido a Andalucía en el laboratorio de la involución por su entreguismo ciego a la extrema derecha. Un experimento aberrante que quieren exportar a otros territorios.

Lo que estamos viendo con el presupuesto de 2019 para Andalucía es sólo la punta del iceberg de las políticas regresivas que vienen. Estas cuentas son sólo la avanzadilla de la pérdida de derechos, del retroceso en libertades y de la privatización de lo público para que unos pocos amiguetes hagan negocio. Vox ya ha anunciado que esto es sólo el principio de lo que pretenden y populares y naranjas están dispuestos a tragar con lo que sea para mantener su gobierno de perdedores. El horizonte que se plantea es en consecuencia más tóxico si cabe.

Y es además esta triple que no santa alianza supone una agresión frontal a lo que representa el 28-F y la historia de nuestra autonomía. PP y Cs ceden al chantaje de Vox, un partido ultra que plantea acabar con nuestro autogobierno y el estado autonómico. Un modelo que ha permitido el mayor periodo de convivencia, progreso y bienestar para esta tierra en nuestra historia.

Foto.ABC de Sevilla. Marín (Ciudadanos), Moreno Bonilla (PP) y Hernández (Vox).

Himno

Un año más, el himno de Andalucía nos ha vuelto a emocionar en los actos conmemorativos del día de la comunidad. La interpretación de Niña Pastori ha sido memorable… Como lo fue en otros años la de Estrella Morente o la de Arcángel e India Martínez. Momento inolvidable.

Más Andalucía que nunca

Cada vez que se acerca el 28 de febrero tenemos en Andalucía una oportunidad para celebrar y conmemorar lo que hemos conseguido gracias a aquella movilización social por una autonomía plena, que no era otra cosa que la conquista de la igualdad. El 28-F es siempre una fiesta, la fiesta de la esperanza que se plasma en los colores de nuestra bandera. Recordar nuestro pasado es una buena manera de asegurar nuestro futuro. (La importancia de la memoria). Por eso, es bueno que cada año, por estas fechas, hagamos un alto para rememorar de dónde venimos, para valorar lo que hemos avanzado y para reflexionar sobre lo que nos queda por delante para mejorar en bienestar y calidad de vida. Y también es un momento de reivindicación y para defender que nadie nos arrebate lo que tanto nos ha costado. No vamos a permitir ni un paso atrás y cualquier decisión que se tome en España debe contar con esta tierra. Ese peso político y ese papel de equilibrio nos lo hemos ganado con esfuerzo y generosidad.

Del 4-D al 28-F

Hoy, 4 de diciembre, hacemos un alto para conmemorar aquel día de 1977 que comenzamos a construir los cimientos de un futuro que conquistamos en las urnas el 28 de febrero de 1980. Una mínima parada para reflexionar sobre lo que hemos avanzado y reafirmar nuestro compromiso con nuestra tierra y el desarrollo territorial de España en igualdad. Como hace 40 años, existe la tentación de implantar un modelo a dos velocidades y Andalucía no se quedará cruzada de brazos. Al igual que entonces, no queremos ser ni más ni menos que nadie.

Reescribidores

Sirva esta entrevista como recordatorio de la historia de la lucha de Andalucía por la conquista legal de su autonomía, con el máximo nivel de autogobierno y en pos de la igualdad de todos los ciudadanos de este país. Ni más ni menos que nadie. Los lumbreras de Podemos, con Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez a la cabeza, están intentando retorcer la realidad y comparar la movilización andaluza por la vía constitucional con el procés de Cataluña. Ni de lejos el significado del 4-D y del 28-F tiene que ver con el independentismo. Este intento de reescribir la historia por parte de la formación morada produce bochorno. Sólo buscan tapar sus vergüenzas por su posición incomprensible ante la cuestión catalana. Las mentiras por muchas veces que se repitan no se hacen verdad. Ya no cuela ni la propaganda ni la posverdad.

Financiación justa ya

Parafraseando un lema de campaña de Bill Clinton, se podría decir: “Es la financiación, estúpido”. Y reflexiono (quizá sea mucho decir) sobre una noticia que escuchaba esta mañana en la Cadena Ser: Euskadi dedica más de 9.000 euros por alumno, el doble que Madrid, Castilla-La Mancha o Andalucía. Dicho de esta manera, sin ningún filtro, resulta que hay comunidades que tienen unas prioridades y otras dedican sus presupuestos a otras cosas y se desentienden de las cuestiones importantes para la gente. La realidad es bien distinta. Hay autonomías que tienen sobrefinanciación y otras que reciben menos que de lo que les correspondería por justicia. La aplicación del actual sistema de financiación del régimen común por parte del Gobierno del Mariano Rajoy, sin contar a País Vasco y Navarra, que tienen un sistema propio y muy positivo para sus intereses, está ensanchando la brecha entre las CCAA. En 2009 la diferencia por habitante entre la comunidad más financiada y la que menos recibía se situaba en poco de 400 euros y hoy, en 2017, se ha ampliado a más de 800, más del doble. De esta forma, se obstaculiza el crecimiento armónico y la cohesión de los distintos territorios. Andalucía es de los lugares más perjudicados por la gestión que el Gobierno del Partido Popular está haciendo de un instrumento que está caducado desde 2014 y que está provocando desigualdad entre los ciudadanos de este país.

Por este motivo es imprescindible aprobar un nuevo sistema de financiación que ponga coto a esta dinámica perversa. Rajoy no puede dilatar más la aprobación de un nuevo modelo que sea equitativo, que garantice la igualdad y, de camino, cumplir el compromiso contraído en la Conferencia de Presidentes, celebrada a mediados de enero de 2017.

La presidente de la Junta, Susana Díaz, ha convocado hoy a agentes sociales y partidos políticos en Andalucía a consensuar una posición común sobre el nuevo modelo de financiación autonómica. El objetivo no es otro que fijar una postura compartida que garantice la igualdad de los ciudadanos vivan donde vivan, y no haya ciudadanos de primera y de segunda en España. Se trata, en palabras de la presidenta, de fijar una posición nítida y clara en defensa de los intereses de Andalucía, que no es otra que blindar la igualdad en España, como se conquistó con el 28-F. Y lógicamente se puede considerar una tomadura de pelo que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, siga dilatando la aprobación de una nueva financiación cuando el modelo actual lleva tres años caducado y se está incumpliendo una ley orgánica (LOFCA). Esta forma de actual del Ejecutivo del PP nos ha costado a Andalucía más de 5.500 millones. Están en juego los servicios públicos y el estado del bienestar, dicho de otra manera la igualdad de oportunidades, que no se puede poner en subasta en función de las necesidades políticas del PP para sacar unos presupuestos. Ya toca una financiación justa. Citando de nuevo a Clinton, de eso se trata, estúpido.

Foto.Diario Sur.