El turismo cultural va a más

Andalucía cuenta con un rico y amplio patrimonio, con espacios culturales y museos de primer nivel y con una variada programación cultural y prestigiosos estivales (cine, música, flamenco, artes, escénicas…). Todo ello compone un gancho inigualable para atraer a visitantes de fuera y dentro de nuestro país. Hoy, Javier Fernández y el que suscribe hemos presentado los datos de turismo cultural correspondiente a 2016. Los datos son muy elocuentes:

  • La cultura andaluza atrajo el año pasado a 8,3 millones de turistas. Eso supone que el 30% del total de los visitantes que recibe Andalucía lo hace atraído por su oferta cultural
  • El turismo cultural aumentó en 2016 un 12,1%, el mayor crecimiento de los últimos años
  • Es el segundo segmento más importante tras el sol y playa y uno de los que más avanza.
  • El turista cultural gasta 75 euros por persona y día, 10,5 euros por encima del gasto turístico general, principalmente en compras y gastronomía. Su estancia media fue de 4,6 días (medio día más respecto a 2015) y otorga una valoración global al destino de 8,2 puntos sobre 10.

Este incremento de la demanda cultural en esta comunidad ha traído aparejado que los espacios culturales y museos gestionados por la Junta de Andalucía hayan marcado un récord histórico en 2016: recibieron 6.638.416 visitas, un 8% más que en 2015, 493.931 más. Estos datos certifican que el turismo cultural va a más. El Gobierno que preside Susana Díaz con que ese turismo cultural sea además sostenible, es decir que el desarrollo de nuevas oportunidades de riqueza y empleo sea compatible con el respeto a nuestro patrimonio.

¿Méritos?

Cuesta mucho trabajo entender cómo Ana Botella llega a la Organización Mundial del Turismo como asesora. No tiene prestigio en el sector ni titulación académica que justifique el nombramiento en este organismo dependiente de Naciones Unidas. Ha encontrado un empleo para el que seguro que en España hay cientos de hombres y mujeres con mejor currículum y más capacitación. Y máxime con la cantidad de jóvenes bien formados que se han tenido que ir fuera para buscar una oportunidad laboral. Llega al cargo por su nombre y por su agenda de contactos, no por sus méritos. Tampoco se caracteriza por el dominio de otros idiomas, como ha demostrado en muchas ocasiones. Mal mensaje se traslada cuando se corta el paso a los mejores. ¿Alguien de ese departamento de la ONU nos dará las razones de tan rimbombante contratación? Botella tiene todo el derecho a su realización personal a través del empleo, pero uno que se ajuste a su perfil profesional. Si no cualquiera puede pensar mal y posiblemente acertará.

Desmentido en toda regla

La jefa del Partido Popular de Madrid y candidata a la alcaldía de la capital, Esperanza Aguirre, lanzó hace unos días una propuesta clasista para erradicar a los sin techo de la capital de España. Según la muy de derechas Aguirre, las personas que no tienen hogar espantan a los turistas y planteó prohibir que se pudiera dormir en la calle. La medida, además de retratar la profunda insensibilidad del personaje, sería ilegal con la Constitución en la mano. El Intermedio, en su línea, ha realizado una encuesta con turistas de distintos países que desmienten el alarmismo de Aguirre y señalan que en Madrid no hay más sin techo que en otras grandes ciudades del mundo. Los visitantes ni se sienten intimidados ni creen que esa sea la solución. La realidad desmiente a la elitista candidata.

PD.– En el Día de la Comunidad, felicidades a todos los madrileños y madrileñas.

Tropezar dos veces en el mismo ladrillo

Viñeta Ramón en El País

Tropezar de nuevo en la misma piedra. La futura Ley de Costas reduce a cien a veinte metros la franja litoral de protección. Parece que el Partido Popular no ha aprendido la lección y ha olvidado las dramáticas consecuencias de la burbuja inmobiliaria. En 1998 el Gobierno de Aznar reguló que todo el suelo era urbanizable, unos polvos que nos trajeron los lodos de la especulación, la carestía de la vivienda y un estallido de la burbuja que ha hecho más profunda y prolongada la crisis española. Ahora, el Ejecutivo de Mariano Rajoy vuelve a la carga con el ladrillo y legisla sin acordarse de los errores de un pasado tan cercano que todavía es presente.

Una cosa es recuperar la construcción, que se ha hundido y su aportación al PIB en España es inferior a la media europea, y otra avanzar hacia un modelo regresivo que amenaza el medio ambiente y ha destrozado muchas de nuestras riquezas naturales. El PP quiere reabrir la costa al ladrillo. Así lo manifesté en la rueda de prensa de la semana pasada tras el Consejo de Gobierno de Andalucía. En su editorial de hoy, El País da un paso más en esta línea y expresa su preocupación por “el cortoplacismo de esta reforma y la ceguera que demuestran unos gobernantes empeñados en apostar por el mismo modelo de crecimiento que ha agravado la crisis“.

Además de esta relevante cuestión de fondo, el PP ha pretendido a través de sus enmiendas a la Ley de Costas neutralizar el plan de la Junta de Andalucía para evitar la saturación de los primeros quinientos metros de litoral aún no urbanizados. Con el mismo, se busca garantizar un desarrollo ordenado y sostenible de la franja costera andaluza y favorecer también una oferta turística basado en la calidad y el valor diferencial. El movimiento de los populares supone una respuesta ad hoc para confrontar con esta comunidad. Se ve con nitidez una estrategia de acción-reacción por parte del Gobierno de la nación. Se echa arena en el engranaje para que no se note que se puede hacer política de otra forma.

Viñeta.- Ramón, en El País.

Castillo de Castellar

La azotea del castillo de Castellar es posiblemente una de las atalayas más privilegiadas para contemplar la belleza del Campo de Gibraltar, una comarca con personalidad y atractivos al margen del bosque de chimeneas que se extienden por la Bahía de Algeciras. Desde allí arriba, en días de viento de poniente, las vistas son espectaculares. Se domina todo. La imponente bahía, con el Peñón a un lado y la silueta de África al fondo (foto1). El embalse del Guadarranque, con el telón de fondo del Parque de los Alcornocales (foto 2). Y las estribaciones de la serranía de Ronda (foto3). Además, el grado de conservación del castillo medieval y el encanto de la traza urbana del viejo Castellar invitan a quedarse.

Patio de los Leones

La Alhambra, el monumento más visitado de España, luce ya con todo su esplendor. A sus muchos atractivos incorpora desde ayer el rehabilitado Patio de los Leones. Este bello rincón recupera su imagen histórica y está accesible a los visitantes. Diez años después, los ciudadanos pueden disfrutar los valores estéticos de las esculturas de los leones y la fuente nazarí que, de nuevo, han vuelto a verter agua. Dicen los restauradores que se puede ver y escuchar el Patio como hace siglos. La Alhambra es, desde mi punto de vista, el monumento más impresionante en suelo español. Por su belleza, por su historia, por su formidable estado de conservación, por su majestuosidad… No es de extrañar que sea el que despierte mayor interés para los turistas nacionales y extranjeros y en algunos momentos de la temporada sea prácticamente imposible conseguir entradas. Ahora tenemos un motivo más para acudir al enclave nazarí tras la intervención integral que nos ha devuelto un remozado y fidedigno Patio de los Leones.

Valdevaqueros

Me gusta la playa de Valdevaqueros, en la localidad gaditana de Tarifa, tal como la conozco. En su estado virginal, con su ambiente alternativo y su carácter abierto. Es de los pocos enclaves con encanto natural que quedan en la costa andaluza. Son piezas contadas como Bolonia, El Palmar o Castilnovo. Nos toca cuidar con mimo estas escasas joyas que sobreviven en nuestro litoral. Ahora, al calor del proyecto turístico aprobado por el Ayuntamiento tarifeño, la Junta de Andalucía será rigurosa y muy exigente con el cumplimiento estricto de la legalidad urbanística y la defensa del litoral y nuestro medio ambiente. Esa posición de firmeza me llena de confianza.

Ven a Sevilla

Bonito vídeo promocional de Sevilla. No suelo pecar de chovinismo porque la belleza está por todas partes. Ahora bien, esta pieza ofrece una imagen muy atractiva de la ciudad.

“Lo malo no es que los sevillanos piensen que tiene la ciudad más bonita del mundo… lo peor es que puede que tengan hasta razón”.
Antonio Gala