Lo que no hay que hacer…

Esta crisis sin precedentes por el coronavirus es el momento de la unidad, de la solidaridad, de la responsabilidad individual y colectiva. En definitiva, de dar lo mejor de nosotros mismos como ciudadanos y como sociedad. Ahora no toca el regate corto y la búsqueda de un pírrico beneficio político. Esta consideración viene a tenor de una carta dirigida con el consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, al ministro de Sanidad, Salvador Illa, por la distribución de material sanitario para hacer frente a la pandemia. Una misiva convenientemente filtrada a los medios y jaleada por el PP andaluz y que desafortunadamente no es consecuente con la excepcionalidad y la gravedad de la situación que nos está tocando vivir. No podemos perder la perspectiva en la que nos encontramos: desde la declaración del estado de alarma, la autoridad competente es el Ministerio y las decisiones se toman pensando en una dimensión nacional en colaboración con el resto de administraciones.

No se trata de que cada comunidad autónoma haga la guerra por su cuenta, sino de dar una respuesta colectiva a este desafío que afecta España (y a todo el planeta). Además, no caben ni la media verdad ni el regate corto. No se ha producido incautación, como reconoce la propia empresa (ver vídeo), sino puesta a disposición del material como exige nuestra legislación y el sentido común. Lo que está haciendo el consejero Aguirre y su equipo es justo lo contrario que exige este momento histórico. Debemos remar todos juntos y no retorcer la realidad buscando un espurio rédito político. En esta crisis o vamos todos juntos o no venceremos. Confiemos en que sólo sea un desliz pasajero del consejero y que la Junta de Andalucía se sume a la unidad de acción que exigen y se merecen todos los andaluces y los españoles.

Comparación odiosa

Vaya por delante mi condena por la agresión que sufrieron varios profesionales sanitarios de un centro de salud en la provincia de Málaga por parte de una mujer que tuvo que ser reducida por la Policía. Condena sin paliativos porque la violencia de ningún tipo tiene cabida en las sociedades democráticas. Lo que tampoco no tiene un pase es la reacción del delegado de salud de la Junta de Andalucía en esta provincia a este triste episodio, muy al estilo su jefe, el consejero Jesús Aguirre. Carlos Bautista colgó un vídeo en su canal de YouTube haciendo chanzas y haciendo un paralelismo inoportuno e hiriente con uno de los lemas de las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer: ‘Quiero volver a casa sola y borracha’. El delegado decía en esa grabación:

“Esta señora que ha destrozado una consulta y ha agredido, ahora dice que no se acuerda de nada (…) la mujer sola y borracha ha destrozado la consulta y ha agredido a varios profesionales (…) vamos a hacer todo lo posible desde la sanidad pública para que no se le olvide que ir sola y borracha a un centro de salud y agredir a varios profesionales y destrozar una instalación le va a costar un pico (…) Eso de ir sola y borracha…”.

Una vez que esta aparatosa salida de tono trascendió a los medios de comunicación, con el consiguiente escándalo, Bautista borró el vídeo de su cuenta. La presión ambiental y una llamada interna de atención lo hicieron ver que había metido la pata hasta el fondo. Es lamentable que un cargo público se permita este tipo de ligerezas y juegue con algo de tanta gravedad como son las agresiones sexuales a mujeres. En ese desafortunado vídeo, no se le ve preocupación alguna por el temor y el sufrimiento de muchas mujeres. Tiene este delegado la misma sensibilidad que un molusco. Este patinazo, desde luego, requería algo más que una simple petición de disculpas.

Foto.- Imagen de la información, donde ya no aparece disponible el vídeo de Bautista. Transcripción en elplural.com.

Crónicos

Las derechas están metiendo las tijeras sin parar a la sanidad pública en Andalucía, soliviantando a todos los sectores sanitarios, incluso los más cercanos a sus posiciones ideológicas, y a los usuarios sin excepción. Se trata de ir desmontando pieza a pieza un sistema que garantiza (de momento) la igualdad de todos frente a la enfermedad y con el objetivo indisimulado de favorecer a la sanidad privada, que sólo se la podrá pagar quien tenga recursos. Su política de recortes no se para ante nada y ante nadie. No les importa la vulnerabilidad de las personas ni la gravedad de sus dolencias. El último grupo que siente las consecuencias de la insensibilidad de PP y Ciudadanos es el de los pacientes crónicos. Según datos del propio Servicio Andaluz de Salud, son más de 3,1 andaluces que tienen alguna dolencia crónica. Hasta finales de 2019, una parte de estos beneficiarios de la sanidad pública recogían su medicación cada seis meses, ahora los van a hacer ir cada mes a recoger sus fármacos a los hospitales. Estas personas con enfermedades crónicas tendrán que acudir a sus centros de referencia cada mes por decisión política. Los profesionales hablan sin ambages de recortes, uno más de los muchos tijeretazos que están viendo en el desarrollo de su profesión. Los afectados, algunos de ellos conocidos, están sorprendidos por los nuevos obstáculos que les ponen para combatir sus dolencias. ¿Por qué les hacen la vida más difícil? Los de Gobierno del cambiazo andan contentos y se afanan en su plan de cargarse un sistema público que tanto nos ha costado construir. Lo están haciendo a cara descubierta y sin complejos.

Tratamientos avanzados

El Servicio Andaluz de Salud va a incorporar dos nuevos tratamientos (flash y bomba sensora) para mejorar la calidad de vida de personas con diabetes, fundamentalmente niños y adolescentes. Con esta tecnología se evitan una decena de pinchazos diarios. Una clara apuesta por ampliar derechos y prestaciones públicas que alcanzará a más de 5.000 afectados y supondrá una inversión de 3,5 millones de euros adicionales a una sanidad pública que este año cuenta ya con el mayor presupuesto de su historia. Este nuevo avance sitúa al modelo sanitario público andaluz como uno de los más avanzados de nuestro entorno europeo. Todo un patrimonio que tenemos que proteger y fortalecer.

Vida saludable

Andalucía toma la delantera en España en la lucha contra la obesidad y los trastornos alimentarios dándole rango de ley al principal problema de salud pública de las sociedades desarrolladas. El sobrepeso afecta a un porcentaje alto de la población: a uno de cada seis adultos y a uno de cada cuatro niños. Es la primera comunidad que elabora una norma para favorecer una vida saludable y una alimentación equilibrada. El proyecto, en cuya elaboración han participado 250 personas, sigue las recomendaciones de organismos internacionales y busca implicar a la sociedad en su conjunto. La futura ley (el texto se somete ahora al debate en el Parlamento para su aprobación definitiva) establecerá el derecho de la población andaluza a la información, el conocimiento, la promoción, la prevención y la participación en las iniciativas de salud pública vinculadas con la alimentación equilibrada, la actividad física y el entorno físico y psicosocial saludable.

Acusaciones graves

85 profesionales de los hospitales públicos de Granada, la mayoría son mujeres, han denunciado a la dirección del Virgen de las Nieves a sus ‘compañeros’ Jesús Candel, alias Spiriman, y Enrique Marín. Los motivos de la denuncia son graves: acoso psicológico, ataques machistas, insultos… Spiriman se ha hecho famoso en las redes sociales por sus comentarios despectivos, vejatorios, calumniosos contra cualquiera que no comulgue ciegamente con sus posiciones. Hace unos días hasta el Colegio de Médicos le recriminó sus descalificaciones hacia un taxista. No es de extrañar, por tanto, ni el tono ni la actitud que, según sus colegas sanitarios, emplea. Le corresponde ahora a los órganos del hospital, en concreto a la comisión de igualdad, resolver esta demanda del colectivo de profesionales que se siente hostigado y perseguido por Candel.

Todo los datos en esta información de El Independiente de Granada: haz click.

1.500 profesionales más

La apuesta de Gobierno de Andalucía por la sanidad pública se produce a todos los niveles. Para seguir fortaleciendo este servicio público, bien valorado por los usuarios de esta comunidad, esta semana hemos conocido dos buenas noticias: otra nueva subida de su presupuesto para 2018, un 5% más, 465 millones más para situarnos en la frontera de los 10.000 millones, y la Estrategia de Renovación de la Atención Primaria para el trienio 2017-2019. Este último programa supondrá 1.500 contrataciones para los centros de salud, ese año se cubrirán ya 386 nuevas plazas. Este aumento de plantilla responde a un estudio exhaustivo de necesidades realizado en los dos últimos meses. Esta estrategia busca reforzar la respuesta en este primer nivel de la atención y mejorar en la vertebración para garantizar la igualdad de oportunidades. La atención primaria en Andalucía, que cuenta con profesionales de primer nivel y más de 1.500 centros, constituye un modelo de referencia y tiene prestigio y reconocimiento social. Pero el Gobierno de Andalucía siempre aspira a más y quiere seguir avanzando en excelencia del servicio público y ofreciendo mejores prestaciones. Otro programa que piensa en el ciudadano y blinda un patrimonio público tan codiciado por el negocio privado, al que el Partido Popular le hace el juego.

3.553 plazas

El camino se hace andando. El Gobierno de Andalucía hace camino marcando la diferencia en el fortalecimiento del estado del bienestar y de los servicios públicos. En el último Consejo de Gobierno no sólo se ha aprobado aumentar la plantilla docente de los centros públicos no universitarios, 2.676 profesores más para el próximo curso. También se ha dado luz verde a la oferta pública de empleo del Servicio Andaluz de Salud (SAS), que hoy ya se ha publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. Se sacan 3.553 plazas pasara 2017. Del total, 2.555 serán de turno libre, mientras que las 998 restantes se destinan a promoción interna. Andalucía lidera con mucha distancia en España la apuesta por el empleo público en el sector sanitario: en los últimos cuatro años las convocatorias han sumado 10.226 plazas. Un dato concluyente que confirma la apuesta del Ejecutivo que preside Susana Díaz por mejorar la calidad del sistema público de salud y por dar estabilidad a sus profesionales. En definitiva, por tener una sanidad que haga efectiva la igualdad de oportunidades ante la enfermedad de todos los ciudadanos.

 

 

Punto y final

acuerdo-sanitario-de-granada

El nuevo impulso ya ha dado resultado. Se ha alcanzado un acuerdo entre la Consejería de Salud, los profesionales y las plataformas ciudadanas para la organización hospitalaria en Granada. El objetivo era compartido por todas las partes reforzar la sanidad pública y prestar un servicio de calidad a sus usuarios. No había razones de fondo para no avanzar en el entendimiento. Ahora hay que desarrollar el documento para dotar a Granada de dos hospitales completos, con carteras diferenciadas y urgencias finalistas. Y los responsables de la Junta se van a poner en marcha sin perder ni un solo el momento y en un máximo de seis semanas la hoja de ruta estará definida. El conflicto para nada tenía que ver con los recortes (el Parque Tecnológico de la Salud, puesto en funcionamiento en julio tras una inversión de unos 250 millones, es una instalación de las más avanzadas de España), sino con la organización de la atención hospitalaria. El Gobierno de Andalucía ha demostrado humildad para derogar la función, empatía para saber entender las demandas ciudadanas y compromiso inquebrantable para fortalecer la sanidad pública.

Lo triste es que en este periodo hemos sufrido un intento de manipulación del conflicto por parte de otras formaciones política, con la finalidad espuria de desgastar al Gobierno de Andalucía. Han buscado extender con poco éxito la protesta a todas las provincias de Andalucía. Desde la derecha con el ansia carroñera de meter las garras del negocio privado en el patrimonio de todos que es la sanidad pública y desde la izquierda radical se ha ido de la mano del Partido Popular, como en todo, para arañar un puñado de votos. La sanidad públicas se defiende con hechos: uno de cada tres euros del presupuesto de Andalucía es para salud, un aumento de 13,4% en los tres últimos años (1.000 millones más), 22 nuevas instalaciones puestas en funcionamiento en 2016 y otra en 2017, devolviendo el derecho a los trabajadores sanitarios, implantando la jornada de 35 horas que permitirá contratar a 3.000 profesionales, lanzando la mayor oferta pública de empleo de España… Esos son realidades y no consignas de megáfono.

No me arrugo

Era de esperar. Por la publicación de un post lamentando los insultos y las amenazas del doctor Jesús Candel, alias Spiriman, y sus seguidores a todos los que se atreven a opinar de manera contraria sobre la reordenación hospitalaria e Granada, me han llovido los improperios y las descalificaciones personales. He recibido una catarata de comentarios, la mayoría con tono faltón y ataques personales, un par de ellos con estilo educado y constructivo. Menos mal que quedan personas que saben encauzar la discrepancia con respeto. Pero lo cierto es que Spiriman y sus cuates usan métodos y formas muy poco democráticos, incluso intimidatorios. Personalmente ni me afectan ni me asustan en absoluto estas actitudes cerriles. Pero no representan el mejor camino para favorecer la convivencia. Por el contrario, sólo persiguen el enfrentamiento, fracturar la sociedad, generar tensión y hacer ruido para tapar el acuerdo firmado con cuatro sindicatos (representan al 80% de los profesionales) y su plasmación en una atención sanitaria de calidad para los granadinos y granadinas. Está claro que les interesa más el culto al líder que una solución que beneficie a la gente.

Foto.El Grifo Información.