Bajas pasiones

Se han tirado al monte. El PP esta poniendo el colofón a estos cuatro años de catastrofismo y crispación con una campaña inicua de apelación al miedo. No ofrecen nada más que sobresaltos, anuncios de desastres, grandes tragedias, profecías apocalípticas, sufrimientos y zozobras. Y mentiras. No quieren convencer a nadie. Su objetivo es desmovilizar al electorado de izquierdas, desincentivar la participación en las elecciones, desnaturalizar el sentido de la democracia.

El último elemento de la campaña es un vídeo en el que una familia contempla atónita cómo le quitan los muebles de la casa (por exagerar se llevan hasta la abuela) mientras en el televisor Zapatero habla de la bonanza económica. Un formato ya usado en comicios en México y Guatemala y que su muñidor, Antonio Sola, hombre próximo a Aznar, ha cedido al comité de campaña popular. En la calle Génova se desmarcan del consultor y señalan que su única actividad es la selección de corbatas para Rajoy. Todo parecido con la realidad es pura casualidad.

El lema de este gadget de mercadotecnia electoral es ‘Con cabeza y corazón’, el mismo que ilustró la campaña de la extrema derecha guatemalteca en las elecciones de 2007. Los ultras centroamericanos también le añadieron al eslogan ‘mano dura’. Y mano dura es lo que está prometiendo un Rajoy con ínfulas de gendarme.

El miedo no da votos, pero enturbia la campaña, provoca tumulto y difumina los logros y las propuestas de futuro. Más que a la cabeza y al corazón, el PP apunta a las vísceras, alimenta las bajas pasiones.

Espeluznante lapidario de Manuel Pizarro

El fichaje estrella del PP para estas elecciones, el acaudalado y elitista Manuel Pizarro, defiende recetas económicas que asustan al más pintado. Rajoy ha querido sacar un conejo de la chistera y ha colocado como su número dos a un peligroso tiburón.

El empresario tiene un pasado para echarse a temblar, al menos si nos atenemos a algunas de sus declararaciones que permanecen vivas gracias a esos grandes templos de contradicciones que son las hemerotecas. Van ahí una selección recogida del blog de Los Genoveses:

  • “El dinero no tiene patria” (1996)

  • “Los países que van bien –como Chile, por ejemplo– han logrado esos ajustes ahorrando, desregulando todo el régimen de la Seguridad Social, fijando sistemas de pensiones donde la gente está ahorrando toda su vida pero sabe que al final tiene una pensión digna. Y eso lo hace mucho mejor la iniciativa privada que la pública.” (1992)

  • “Lo que le ocurre a Europa es que ha perdido sus valores cristianos ” (1996)

  • “El Estado, que se concentre en lo que tiene que hacer, que es atender a los minusválidos, los que no pueden valerse por sí mismos, los ancianos .Pero en todo lo demás el peso lo debe de llevar el ciudadano, no el Estado”. (1996)

  • “Lo que pasa es que para reducir los impuestos habría que reducir drásticamente el gasto público; ver qué tipo de Seguridad Social, transportes o prestaciones sociales nos podemos pagar y replantearnos si eso no estaría mejor gestionado por la iniciativa privada” (1992).

  • Ya sabemos que si el PP gana las elecciones en España nos llegaría el tío Paco (Manuel Pizarro) con las rebajas, por supuesto brutales y dirigidas a los que menos tienen. El que no pueda, que arree, que el mercado no pierde el tiempo con los débiles. Ni pensiones, ni sanidad pública, ni educación pública, ni becas… Pizarro aplica la ley de la selva: ñu o impala que se queda desvalido o se aparta de la manada, que se lo coma el león.

    Europa ha perdido sus valores cristianos, dice el fervoroso y devoto empresario. Y él también. Podría practicar con el ejemplo y repartir parte de los 15 millones de euros (2.500 millones de las antiguas pesetas) que ha rebañado con el finiquito de Endesa con algunos creyentes que no llegan a fin de mes. Pero una cosa es predicar y otra dar trigo… El mercado es su catecismo y Adam Smith es su profeta.

    Una última reflexión: si ha hecho política desde el mundo de los negocios (¡qué bien se ha manejado en la venta de la eléctrica!), ¿hará negocios desde la política? Veremos.