Fuera caretas

No tuvo tantos remilgos Ciudadanos para seguir apoyando al Partido Popular tras la caída de Cristina Cifuentes. Una vez más la formación de Albert Rivera entregó sus votos sin cuestionar nada a un partido acosado por los casos de corrupción en vía judicial, incluso con sentencia firme, y con casi 30 años de gobierno a sus espaldas. En ese momento la formación naranja nos mostró su tendencia natural a derrotar hacia la derecha. Su argumento exculpatorio fue que eran las siglas más votadas por los madrileños. Con el mismo patrón, Cs debería apostar en Andalucía por dejar gobernar al partido que ha ganado las elecciones y no exigir que el primero apoye al tercero porque eso no tiene lógica y sólo pasa en algunas series de televisión. Parece que los naranjas se envalentonan según el barrio. Cuando toca el PP, aceptan sumisos y lo mismo auparon a Rajoy que a los presidentes de Madrid y Murcia tras la dimisión de sus antecesores. Aquí pide un imposible porque quieren entregarse a los brazos de la extrema derecha. Si pactan con Vox, se les caerá la careta. Ni liberales, ni moderados, ni de centro: derecha pura y dura.

Foto.- eldiario.es. Santiago Abascal, líder de Vox, y Rivera.