Concordia

Pablo Casado nos regala cada día una vuelta de tuerca a su radicalismo reaccionario. La última del presidente del PP es de traca: derogar la ley de Memoria Histórica y promover una ley de concordia. Está claro que este asunto le produce sarpullido a la derecha y Casado es muy de derechas. Debería saber el jefe de la oposición que la Constitución de 1978 es esa norma de concordia y que ha favorecido la convivencia y el mayor periodo de progreso en nuestro país de nuestra historia reciente. La Ley de Memoria Histórica no persigue otro objetivo que reparar y hacer justicia con los represaliados del franquismo y sus familias. Al igual que buena parte de sus cuates, no deja de echar paladas de incomprensión e insensibilidad con la memoria de las víctimas de la dictadura. El Partido Popular sigue teniendo demasiada ataduras con su pasado y les afloran demasiados tics que chirrían en democracia. Casado, apenas unas horas después de su ‘brillante’ idea, ha reconocido que no tiene votos suficientes para sacar adelante su propuesta. No se trataba más que un argumento de fogueo, pero ha vuelto a enseñar su patita retrógrada por debajo de la puerta. Y ya van… en muy poco tiempo.

Foto.Okdiario. Casado y Aznar, su mentor.

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