Una conquista excepcional

Cuando las conquistas sociales pasan a formar parte de nuestra vida cotidiana apenas si le damos importancia, se convierten en rutina. Cuando las perdemos, como ha ocurrido con los recortes sufridos durante la crisis que estamos dejando atrás, entonces reparamos en ellas y les otorgamos su auténtico valor. Hago esta reflexión al hilo de que comienza el curso escolar y casi un millón de niños y niñas (946.000 exactamente) se van a beneficiar la gratuidad de libros de texto. Esta es una medida de apoyo a las familias que ha mantenido la Junta contra viento y marea, pese a los años de dificultades económicas y la deficiente financiación por parte del Gobierno de la nación. Quizá por eso, porque la hemos interiorizado, casi pasa desapercibida, es un asunto ordinario, cuando es excepcional por lo que significa y a quiénes beneficia. Supone un enorme esfuerzo presupuestario: nada menos que 706 millones de euros invertidos desde su puesta en marcha en 2005 y un ahorro medio de 200€ alumno/curso para cada familia. Son 10,6 millones los niños y niñas que se han beneficiado en este tiempo en Primaria y Secundaria Obligatoria de los centros docentes sostenidos con fondos públicos. Más allá de los datos, lo que mucha gente no sabe es que Andalucía es la única comunidad autónoma que garantiza la gratuidad total de los libros en la etapa educativa obligatoria y además la tiene blindada para siempre como derecho reconocido por nuestro Estatuto de Autonomía. Este programa es una de las iniciativas que mejor identifican la apuesta del Gobierno andaluz por una educación pública en igualdad de oportunidades. Políticas socialistas de las que sentirse orgulloso.