Van contra el PSOE

mayo 3, 2017

No teníamos ningún tipo de duda. El numerito de la moción de censura orquestado por el laboratorio de maldades de Pablo Iglesias va realmente contra el PSOE. Es una maniobra burda para interferir en las primarias socialistas. Apuntar a Mariano Rajoy es sólo un señuelo y lo que pretende es meter el cazo sin escrúpulos en un proceso democrático de otro partido.  Ahora ‘casualmente’ convocan una manifestación el día antes de la votación de los militantes socialistas. Se les nota demasiado la ansiedad por hacerse notar en las primarias, por hacer entrismo en una organización centenaria. Anida demasiado rencor y resentimiento en el politburó podemita contra el PSOE.

Creo que con este juego sucio consiguen justo el efecto contrario de lo que persiguen. No van a contaminar las primarias, sino que van a fortalecer la defensa de un partido autónomo, que toma sus propias decisiones y se muestra refractario a los cantos de sirenas de una formación como Podemos que sólo aspira a ocupar el sitio que tiene ahora el PSOE, un PSOE que es el referente de la izquierda útil que busca soluciones a los problemas y que no vive exclusivamente detrás de una pancarta. Como militante, les pediría respeto y que nos dejen ejercer en libertad nuestro derecho al voto en este proceso. Desde luego, me reafirmo en mis convicciones y en la conveniencia de blindar a mi partido de las agresiones y las injerencias de una organización ajena que sólo quiere acabar con él.

A los dirigentes de Podemos no les preocupaba tanto la corrupción que cercaba al PP hace un año cuando con su voto podían haber desalojado a Rajoy y colaborar a un cambio de gobierno. Entonces, cuando había números, no quisieron. Antepusieron su ambición particular, un sorpasso que nunca llegó, antes que la necesidad de regeneración que habían decidido los españoles con su voto. En las elecciones repetidas de junio, el electorado castigó a Podemos con la pérdida de un millón de votos. Con este enjuague sin sentido de la moción de censura no van a tapar su error histórico ni difuminar el enorme ego y la soberbia que caracterizan a su líder.