No son de fiar

abril 7, 2017

Éste era el plan. La pinza Podemos-Partido Popular ha tumbado los presupuestos de Castilla-La Mancha. Una extraña alianza (o quizá no tanto) que se ha llevado por delante unas cuentas que buscaban seguir restañando los destrozos y los recortes salvajes de los cuatro años de Cospedal. El gesto morado es irresponsable y alevoso. Los de Pablo Iglesias habían alcanzado un acuerdo con los socialistas y de forma inopinada, en el último minuto, se han abrazado el PP demostrando que su palabra vale poco, es papel mojado, humo, de quita y pon, lo que hoy vale, mañana ya veremos. Los podemitas han demostrado que no son de fiar, que cuando dan la mano lo hacen de mentira, que sus compromisos son cínicos y acomodaticios. Les costará trabajo explicar este giro brusco cuando el texto fortalecía el estado del bienestar, favorecía una recuperación justa, apostaba por la recuperación de derechos, en definitiva, ponía a las personas en el centro de la acción de gobierno. Ha triunfado el alma radical de Podemos, la bandería triunfante en Vistalegre, la del grito y la pancarta que nada arreglan y que no aporta soluciones a los ciudadanos. Es una maniobra burda y en clave política que se les volverá en contra, que tendrá efectos contraproducentes. Mucha gente que se siente progresista verá que Podemos es esa izquierda inútil que no arregla nada y le hace el juego a la derecha… Como en los tiempos de Anguita.

Anuncios