Carta a un desconocido (político)

octubre 4, 2016

Me he apoyado en el título de Stefan Zweig, con una ligera variación, para dirigir una carta al presidente del Partido Popular en Andalucía:

Desconocido Sr. Moreno Bonilla:

Lo veo estos días atacando desaforadamente a la presidenta de la Junta, Susana Díaz. Su argumento, además infantil e inconsistente, no se ajusta a la verdad. Le plantea usted un falso dilema: o Andalucía o el PSOE. Estaría por ver que ambas cosas fueran incompatibles pero, sobre todo, carece de fundamento sugerir una disyuntiva que no existe. Ni los socialistas hemos convocado congreso ni ella se ha postulado a nada a fecha de hoy.

Lleva semanas animándola a tomar cartas en el bloqueo político en España y, en las últimas horas, da un volantazo a su línea discursiva y le plantea esta pueril encrucijada. Tiene una proverbial fama de contradictorio. Una discutible ‘virtud’ para un dirigente político es decir un día una cosa y al siguiente la contraria porque estos vaivenes restan mucha credibilidad ante la opinión pública. Y usted, dicho sea con el debido respeto, está muy cortito de crédito público. Además, no tiene reputación de persona muy currante, se le conoce por el ‘eslomao’ por lo mucho que se queja del tute que representa estar al frente de una organización política. Muy al contrario que Susana Díaz, que tiene como carta de presentación trabajar de sol a sol. Por mucho que usted se faje no llegará ni al 50% del tiempo que le dedica a esto su rival socialista. Se lo digo por experiencia propia: nunca me han dado miedo las jornadas maratonianas pero a veces cuesta seguir el ritmo de la presidenta.

Su planteamiento adversativo (estar o no estar, ¿se puede ser más simplista?) denota un peculiar uso de la teoría del ancho del embudo. Lo dice alguien que compagina su labor política en Andalucía con un escaño en el Senado, casualmente como presidente de la Comisión de Incompatibilidades, menuda paradoja. Y no está en Madrid por una cuestión filantrópica: en la Cámara alta se cobra más. Perdone que hable claro y no me muerda la lengua. Podía aplicarse su receta y renunciar a su puesto en la Villa y Corte para dedicar la totalidad de su tiempo a esta tierra. Ése sería un gesto demasiado elevado que no pasa por su cabeza.

Su amor por esta tierra es tal que en el año 2000 se presentó como diputado al Congreso en las listas del PP por Cantabria. Se trataba de un escaño y no tuvo reparos en ir de paracaidista donde hiciera falta. Total, todo sea por no perder comba o lo que sea. Y demostró una vez más su compromiso político con Andalucía cuando el dedo divino de Mariano Rajoy le designó para presidir el PP y confesó para sorpresa de propios y extraños que perdía calidad de vida. ¡Habrá algo mejor para un andaluz que vivir y trabajar en y por su tierra! Extraña forma de aceptar un reto que manifestaba el regusto amargo de perder algo más que el domicilio en Madrid, ¿verdad?

Ya sin más reciba este mensaje altruista de un desconocido a otro. Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio, como escribió Serrat.

Viñeta.– Miki&Duarte en el Grupo Joly.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s