Banderas

septiembre 25, 2015

Me siento español y andaluz. Sin complejos. Son dos sentimientos que se retroalimentan y se refuerzan. Pero no hago ostentación de ninguna de las dos condiciones. Quizá porque me considero también ciudadano del mundo y sintonizo con la visión internacionalista que tradicionalmente encarna a la izquierda. Hago esta reflexión al calor de la invitación de la dirección de Radio Televisión Española a sus trabajadores para jurar o prometer la bandera. La propuesta suena estrambótica, de otro tiempo. Una sobreactuación que no pasaría de ser una anécdota si no fuera por el contexto político en que se produce. Da la sensación de que los rectores del ente público quieren profundizar en la ceremonia de la división con este gesto inaudito y extemporáneo. Hacen falta movimientos que faciliten la convivencia y desterrar de una vez toda la parafernalia que alimenta la fractura social o la apropiación de símbolos colectivos. Las banderas, como sostiene Susana Díaz, han de servir para emocionar y unir. En cambio, en este país preferimos manosearlas más de la cuenta o darnos directamente con el palo en la cabeza. Alguna lección deberíamos extraer de lo que está sucediendo y no usar el patrimonio de todos con fines particulares o excluyentes. Quien quiera puede jurar la bandera en España. Nuestro ordenamiento jurídico le asiste si quiere hacer valer este derecho (Orden DEF/1445/2004, de 16 de mayo). Todo lo demás tiene a tufo a oportunismo en un momento importante para el futuro de este país.

Foto.- ABC.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s