El show del PP

Pataletas de mal perdedor. El Partido Popular ha demostrado esta mañana que aún no ha digerido el pésimo resultado de las elecciones de Andalucía del pasado 22 de marzo. Los diputados de la gaviota han montado un show bochornoso porque habían conseguido solo un puesto en la Mesa del Parlamento como consecuencia de su menor representación por su batacazo en las urnas y de la aplicación del Reglamento de la Cámara. La norma que rige la vida parlamentaria, aprobada por unanimidad hace apenas cuatro meses, obliga a la presencia de todos los grupos en el órgano de dirección y a una distribución equilibrada entre hombre y mujeres. Y así se ha procedido, con respeto escrupuloso del reglamento, conformando una Mesa con tres socialistas y cuatro de la oposición (uno por cada partido con escaños en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas).

Los populares, que pretendían saltarse las reglas desbancando a IU, han reaccionado de manera chusca y han organizado una protesta subida de tono, preparada con antelación e impropia de un partido que gobierna en muchas instituciones de este país. El portavoz parlamentario, Carlos Rojas, y la diputada Patricia del Pozo han desatendido las muchas llamadas al orden lanzadas por el presidente ocasional por ser el de mayor edad, Luis Pizarro, y han protagonizado una bronca monumental. Han liado una zapatiesta pretendiendo tapar su fracaso electoral reflejado en la Mesa. Y lo único que han aireado son sus malas formas, una forma de actuar que aleja a la gente de la política y, desde luego, una actitud que manifiesta a las claras que no se han enterado del mensaje en forma de castigo electoral que le han dado los andaluces. El PP está en todo su derecho de defender sus intereses si se siente perjudicado y acudir a la justicia. Lo que no resulta de recibo es la gresca, la mala educación y que se pisoteen las formas parlamentarias. No es éste el camino para una legislatura que requiere diálogo, negociación y consenso.

Foto.Ideal.