Localismo malsano

Algunos políticos siguen anclados a formas de un pasado mohoso y descolorido. Continúan pensando que da rédito electoral alentar las bajas pasiones y los sentimientos más primarios. Esta mañana me he desayunado con unas declaraciones inaceptables del alcalde de Granada, José Torres Hurtado. Dice el regidor del PP que quien come de la Alhambra “son los sevillanos y el PSOE”. Son palabras de un profundo mal gusto, que rozan alguna figura tipificada en el Código Penal y, sobre todo, provocan el enfrentamiento entre dos ciudades andaluzas. Y aprieta el gatillo dialéctico sin más argumento que emplear el localismo con vistas a las elecciones municipales que están a la vuelta de poco más de tres meses. La irresponsabilidad es tremenda e impropias de un político de edad veterana y de un partido que tiene un gran poder institucional. Habría que esperar del alcalde más mesura y visión de estado. Así no se construye ni Andalucía ni España. Me molestan esos cargos públicos que tiran del aldeanismo más malsano para cubrir sus carencias. Su esquema mental no dista mucho del de los soberanistas catalanes. La Alhambra es un patrimonio de Granada y Andalucía y sus beneficios repercuten en la ciudad nazarí y en toda la comunidad autónoma. Todo lo demás son modos espurios de hacer política.