Ensuciando la campaña

Los dirigentes nacionales del Partido Popular se despachan a gusto contra Andalucía. No es nuevo. Es una dinámica insultante que se acentúa en los periodos electorales. El turno le ha tocado hoy al reincidente Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid. El sustituto de Esperanza Aguirre asegura: “No queremos una Europa que se parezca a Andalucía“. Ataque directo y sin matices. Bien podría haber criticado al Gobierno de esta comunidad, pero a la derecha siempre se la va la mano con una tierra que ni quiere ni comprende. El pepero madrileño despotrica a lo grande y mira por dónde se ha comprado un ático exclusivo en una zona de lujo de la Costa del Sol. (Por cierto, una operación bajo investigación judicial que mantiene de momento imputada a su esposa). Algo tendrá esta tierra cuando la elige para sus estancias vacacionales. No será tan mala. Por supuesto, el PP andaluz calla y otorga, como siempre mantiene un silencio bochornoso.

Esta salida de tono no es casual ni fruto de un calentón. Es una parte sustantiva del juego sucio con que el PP afronta estas elecciones europeas. Saben en la sede nacional de la madrileña calle Génova que el resultado en los comicios del 25 de mayo no les será favorable en esta comunidad. Y por eso recurren a las malas artes y a los golpes bajos. Andalucía es una china en el zapato para el PP porque todos los días está demostrando que es posible hacer otra política, que se piensa y se trabaja para las personas, y esa realidad deja en evidencia la gestión de la derecha, que ha ensanchado como nunca la brecha de la desigualdad y que ha empobrecido a las clases medias y trabajadoras. Andalucía es ese testigo incómodo, ese aldabonazo que molesta al PP y que deja claro que existe un camino más justo para salir de la crisis.

El PP no quiere una Europa como Andalucía porque:

  • Aquí existe una sanidad pública, universal y de calidad y la derecha donde gobierna la privatiza y les arrebata derechos a los ciudadanos.
  • Aquí apostamos por las becas y contamos con las tasas universitarias más bajas mientras que ellos están rompiendo la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación con recortes, más obstáculos y la escandalosa LOMCE.
  • Aquí hacemos leyes para frenar el drama social de los desahucios y ellos recurren estas normas dejando a muchas familias en riesgo de perder su techo mientras ‘regalan’ 40.000 millones a los bancos.
  • Aquí atendemos a las personas en situación de dependencia mientras que ellos nos recortan 314 millones desde que llegaron al Gobierno y no cumple con su obligación legal de cubrir el 50% de la prestación.
  • Y los ejemplos serían infinitos…

La inmensa mayoría de los ciudadanos quiere una Europa que como Andalucía defienda el estado del bienestar y los servicios públicos; una Europa que haga políticas que favorezcan la cohesión social y que estimule el crecimiento económico y el empleo, especialmente para los jóvenes; una Europa que blinde la igualdad de oportunidades para construir una sociedad más justa y más eficiente; una Europa solidaria y que su principal objetivo sean las personas. En definitiva, una Europa que mire a Andalucía para hacer una política distinta a la desarrollada durante los últimos años.

Foto.– González y su esposa, Lourdes Cavero.