De rescates y prioridades

Cada vez que las grandes empresas tienen un problema, sale a su auxilio papá Estado o mamá Administración. El agujero del sector financiero nos obligó a solicitar un rescate de 41.000 millones, del que las entidades no devolverán 37.000 millones, un pico importante. Por si no fuera suficiente, en el Palacio de la Moncloa se han sacado 4.320 millones (2.400 de manera inmediata) para echar un cable a una decena de autopistas de peaje a punto de quebrar. Todo el mundo apretándose el cinturón, la apisonadora de los objetivos de déficit público machacando con recortes los servicios públicos, los datos de empobrecimiento del país cada vez más alarmantes por mucho que le estropeen la estrategia triunfalista al ministro Montoro… Y como por arte de magia, el Gobierno de Mariano Rajoy está preparando un suculento cheque para socorrer a las concesionarias de estas vías de pago. El Ejecutivo del PP reduce las partidas para becas, quita fondos a la sanidad pública, jibariza la I+D+i, nos cruje a impuestos y una largo etcétera de decisiones que pagamos y sufrimos los ciudadanos. Sin embargo, saca nada más y nada menos que 4.320 millones para salvar estas autopistas. Con esta cantidad, según Cáritas, se podría haber rescatado a 700.000 personas en riesgo de exclusión y recuperar muchas de las conquistas sociales arrebatados en educación, salud y atención a la dependencia. Ya sabemos cuáles son las prioridades de Rajoy y el PP.