La Unesco mueve ficha

El Centro de la Organización para la Cultura, la Ciencia y la Educación de Naciones Unidas (Unesco) de Andalucía ha entrado de lleno en el debate sobre la titularidad de la Mezquita de Córdoba. La franquicia andaluza de la Unesco se ha posicionado del lado de los que defienden el carácter público y de uso “para todos” de este singular bien patrimonial andaluz.

Se suma de esta manera al movimiento ciudadano que reclama el uso público del monumento como respuesta a la argucia legal que ha permitido a la Iglesia registrarla a su nombre por sólo 30 euros. Recuerda el centro andaluz de la Unesco que, entre otros criterios, se declaró patrimonio mundial a la Mezquita de Córdoba–The Mosque of Cordoba por considerarla “testigo del intercambio de valores humanos”. Y con ese nombre y no otro consta en el acuerdo adoptado en Buenos Aires el 2 de noviembre de 1984. Además, con los pasos dados en los últimos tiempos se pone en duda la conservación del valor universal excepcional del monumento.

En la decisión de este organismo internacional, se reconoce “no sólo su singularidad artística y arquitectónica, sino también el carácter simbólico del edificio como ejemplo del paradigma en el que Córdoba siempre ha querido sentirse identificada: la concordia entre creencias y civilizaciones”. Este posicionamiento de la filial andaluza de la Unesco supone un toque de atención sobre el futuro de la Mezquita como patrimonio mundial por el uso privativo y excluyente que pretende hacer la Iglesia del mismo. Este aviso no debería caer en saco roto.

Foto.– Madero Cubero en Cordópolis.