Vampiros

Forges sintetiza de forma genial este pensamiento colectivo. ¿Quién no puede estar de acuerdo? Existe una sensación generalizada que determinados organismos internacionales que nadie elige nos condicionan la vida: nos empobrecen el presente y nos roban las expectativas de futuro. O hablando en plata, nos están chupando la sangre auspiciando recortes y liquidando derechos y el estado del bienestar.