Volantazo a la fuerza

marzo 19, 2013

La Unión Europea se ha visto forzada a dar marcha atrás con sus propuestas de rescate de (quedaría mejor contra) Chipre. El volantazo no es voluntario, sino a la fuerza. La mala acogida de los mercados y la reacción airada de la población chipriota obligó al Eurogrupo a dar manos libres al Gobierno de esta isla mediterránea para decidir cómo hacía el ajuste. La decisión comunitaria de tocar los ahorros de los ciudadanos suponía la voladura de un principio tan necesario como el de seguridad jurídica. Si los mandatarios de Bruselas siguiendo las directrices de Merkel eran capaces de saltarse a la torera la propia legislación de la UE, hasta dónde podíamos llegar con las políticas de recortes indiscriminado. Pese a la marcha atrás, la reputación la Unión queda por los suelos. Caminamos hacia una Europa desregulada y sometida a los tirones de mercados, del poderoso gigante alemán y del FMI. El nuevo Ejecutivo de Chipre ha tirado por la calle de en medio y ha buscado una solución que parcialmente sigue el dictado del Eurogrupo: sólo libra a los ahorradores que tengan menos de 20.000 euros. El resto tendrán que hacer su aportación al rescate: entre 20.001 y 100.000 euros perderán el 6,75% y por encima de esta última cantidad al 9,99%. A ver que vota el Parlamento chipriota. Pasar por ese aro supone adentrarse en terrenos pantanosos y de alto riesgo. A partir de ahora, ¿quién se va a fiar de las instituciones europeas? Unas instituciones que han protagonizado un espectáculo bochornoso.

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