La rabieta de Ignacio González

El presidente de Madrid se aferra a una mentira para intentar justificar sus errores y la desamortización de la sanidad pública que pilota en su comunidad. Por desconocimiento o con mala fe, creo que más por lo segundo que lo primero, Ignacio González se intenta zafar de su responsabilidad y se inventa que en Andalucía se han privatizado 17 hospitales. Se lamenta el hombre de que no oye a nadie decir que “poco más o menos que están dejando morir a los andaluces”. No los puede oír porque la realidad es diametralmente distinta a la que plantea y existe además un altísimo grado de satisfacción entre los usuarios del sistema público de salud en Andalucía. No hay ni un solo hospital privatizado por la Junta, ni uno solo, son todos públicos al cien por cien. Haría bien el sustituto de Aguirre en darse una vuelta por esta tierra para conocer de primera mano cómo funciona la sanidad andaluza, referencia nacional por su calidad asistencial y por su coste inferior a otras comunidades autónomas.

Andalucía apuesta por un modelo de sanidad claro e incuestionable que tiene su base en que es público (no de provisión pública o privada), universal (no de asegurados) y gratuito. El Partido Popular tiene otro, plasmado en el real decreto de medidas sanitarias y ya en práctica en muchas de las autonomías en que gobiernan, que supone desmantelar lo conquistado y seguir la senda de privatizaciones, de la quiebra de la cobertura universal  instaurar el múltiple aseguramiento que se practica en Estados Unidos, Reino Unido u Holanda.

Madrid, en estos días con todos los colectivos sanitarios en pie de huelga, y Valencia son ejemplos elocuentes de los derroteros por los que nos quieren arrastrar la derecha española. Se promueve la gestión privada de los servicios públicos como la panacea para todas las dolencias sin ningún dato contundente que muestre mejores resultados. Ninguno en absoluto. Incluso en algunos países se observa lo contrario. Lo que sí tenemos son datos de que supone un magnífico negocio para algunos, con grandes riesgos para la calidad del servicio y la sostenibilidad del sistema. Por ejemplo, EEUU y Holanda, con un sistema obligatorio de seguros privados sanitarios, son los dos países con más gasto en este capítulo. En el polo opuesto, la sanidad pública andaluza, que es la que ofrece más prestaciones y cuyos usuarios gozan más derechos, tiene un gasto muy por debajo de la media española y, por supuesto, inferior al de las comunidades autónomas donde la privatización avanza a todo tren. Esta realidad destroza la leyenda urbana de que la sanidad privada es más eficiente y austera. No sólo no es así, sino que además es más injusta y quiebra el accedo en igualdad de los ciudadanos.

Foto.Ecodiario. Imagen de la manifestación de ayer convocada en defensa de la sanidad pública en la Comunidad de Madrid, tras dos días de una huelga histórica secundada por todos los sectores sanitarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s