Aberrante ley de tasas judiciales

Cualquier elefante entraría en una cacharrería con más sigilo que Gallardón en el Ministerio de Justicia. Es el peor ministro de la Justicia…”.

Lo podría haber escrito yo pero se me ha adelantado un concejal del PP. La ley de tasas judiciales es una aberración democrática y tiene visos de inconstitucionalidad. La Junta de Andalucía está estudiando ya un posible recurso ante el alto tribunal. Esta medida no es inocua. Para aligerar la carga de litigios que colapsan la administración de justicia lo único que se le ocurre a este gobierno recortador es poner precios abusivos de acceso a la justicia. Así, Rajoy se carga el principio de igualdad (con esta ley sólo podrá acceder a la justicia quien tenga dinero) y se vulnera la tutela judicial efectiva. El Gobierno del PP impone unas tasas judiciales desproporcionadas e imposibles de pagar para un significativo porcentaje de población que suponen, de hecho, obstaculizar que la mayoría de los ciudadanos puedan acudir a la Justicia, en defensa de sus intereses y derechos, si lo precisan. Además, estas tasas tan elevadas resultarán también disuasorias, porque, en algunos casos, son superiores a la cuantía del pleito, es decir, a lo que se obtendría en caso de ganar el juicio. Muchos ciudadanos dejarán de pleitear, aun asistiéndoles la razón, porque le saldría más caro el collar que el perro.

El PP ha hecho valer su mayoría absoluta en las Cortes Generales para aprobar este copago (o repago) judicial en contra del conjunto de la sociedad. Además de toda la oposición política, asociaciones de consumidores, sindicatos y todas las profesiones que actúan en los procesos judiciales (abogados, jueces, fiscales, secretarios judiciales, procuradores, notarios, registradores y graduados sociales) han expresado su rechazo, a través de sus respectivas asociaciones y portavoces. El nuevo marco legislativo es lesivo para la democracia y la ciudadanía y su aplicación está resultando muy chapucera. La ley entraba hoy en vigor y el Ministerio la ha tenido que retrasar unas semanas por ausencia de formularios en los juzgados para cobrar las dichosas tasas. Además de clasista, Gallardón hace gala de su ineptitud.

En este recorrido de un año, el Gobierno de Rajoy ha emprendido un calculado y fanático camino para quebrar la igualdad de oportunidades. Las tasas judiciales se unen al copago sanitario, a la privatización de la sanidad pública, a la reducción de becas o a la reforma laboral. Como sigan mucho tiempo, esta derecha nos llevará al siglo XIX.