El paro se desboca

Otro jarro de agua fría. En octubre se han quedado otras 128.242 personas sin empleo. El drama del paro crece y crece. Ya son 4.833.521 los españoles inscritos en las oficinas del INEM. Y si nos atenemos al paro según la Encuesta sobre la Población Activa (EPA), la que contempla todos los ciudadanos en edad de trabajar, el guarismo se dispara hasta los 5.778.100 desempleados. Decía hace unas fechas la devota ministra de Empleo, Fátima Báñez, que se percibían señales que indicaban que nuestro país estaba saliendo de la crisis. Las noticias siguen siendo negras un día sí y el siguiente también.

La número dos del PP, María Dolores de Cospedal, ha tirado de un argumento peregrino para defender lo indefendible: el dato de paro (nefasto y frustrante) indicia que la reforma laboral acabará dando sus frutos. No ha tenido arrobo en tirar de una falacia mayúscula para no decir al verdad. ¿No eran estos los que iban a llamar al pan, pan y al vino, vino? Es ya una evidencia que la nueva legislación no está dando resultados. Sólo está produciendo más paro, eliminando derechos de los trabajadores y dando un poder discrecional al empresario para hacer y deshacer a su antojo. En este tiempo, el Gobierno del PP cuenta en su debe con casi medio millón de parados más. La reforma laboral no es el bálsamo previsto, sino la carcoma del modelo de convivencia y el yugo para la clase trabajadora. Posiblemente, la mayor agresión de la era Rajoy (y llevan unas cuantas de envergadura) al modelo social que consagra la Constitución. ¿Cuántos parados más se necesitan para que el Gobierno de la nación cambie su equivocada política económica?

Gráfico.- El País.