Apuntes sobre un plan de ajuste brutal

Mariano Rajoy ha comparecido en el Congreso de los Diputados (¡ya era hora!) y ha dado cuenta del panorama terrible al que se enfrenta este país al menos hasta 2015.  Os dejo unas serie apuntes de urgencia sobre la intervención del presidente del Gobierno.

  • Nadie lo dudaba y se ha confirmado: el rescate de la banca lo pagaremos todos los españoles. Lo que era un préstamo en condiciones ventajosas para las entidades financieras en apuros se materializa en un duro plan de ajuste que padecerán las clases medias y trabajadoras y una intervención en toda regla de nuestro país. La ayuda europea a los bancos sí tenía condiciones y son leoninas para el conjunto de la ciudadanía. Más sacrificios, menos servicios públicos y menos derechos.
  • Rajoy ha hecho gala de una formidable falta de respeto a los parados. Ha cuestionado la integridad moral de las personas que más están sufriendo esta maldita crisis económica. Es muy fuerte decir que se les bajará la prestación por desempleo a partir del sexto mes para incentivar la búsqueda de trabajo. Ha llamado vagos e indolentes a los cinco millones y medio de parados. Pero, alma de cántaro, ¿dónde está el empleo? Si fuera tan fácil encontrar una ocupación, no habría tanta gente en las listas del INEM.
  • El presidente presenta un plan de ajuste que recae íntegramente sobre las clases medias y trabajadoras. Ni una sola medida dirigida a gravar las grandes fortunas y a las rentas más altas y ninguna intención de combatir el fraude fiscal o la economía sumergida. Los recortes llegan a los más débiles: pierden los desempleados, se castiga a los pensionistas y se reducen los partidas de protección social.
  • Y también se penaliza a los empleados públicos. Nuevo tajo a las nóminas, incremento de la jornada laboral y amenaza de destrucción de muchos puestos de trabajo. Atacando al trabajador público se ponen en riesgo los servicios públicos. Se abre la puerta a muchas privatizaciones. Se sacrifica lo público en beneficio del negocio privado.
  • En ningún momento ha planteado un modelo alternativo de crecimiento económico que nos permita salir del agujero negro de esta crisis. Muchos recortes y ninguna medida de estímulo económico y de fomento del empleo. El problema de este país no es el déficit, o no es sólo el déficit, sobre todo es el paro. Rajoy ha pasado de puntillas por la principal preocupación ciudadana.
  • Abanico de contradicciones, donde dije digo, digo Diego. La subida del IVA o acelerar el calendario del retraso de la edad de jubilación a los 67 años son dos claros ejemplos de adaptación del discurso a las circunstancias. Doble lenguaje.
  • El presidente hace descansar todo en la herencia recibida, sigue agitando el fantasma de Zapatero, busca culpables para eludir su responsabilidad. No reconoce ni un solo error: ni el retraso en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2012 (para no perjudicar las opciones del PP en las elecciones andaluzas y asturianas del 25-M; objetivo frustrado) o en la toma decisiones que exigía Bruselas, ni la arrogancia con la que se ha respondido a las instituciones comunitarias, ni la desconfianza producida por la tardanza del Gobierno en enfrentar el pufo de Bankia… Siempre es mejor imputar todo al adversario o incluso al empedrado.