La voz de Andalucía

Mi homenaje a Juan Luis Galiardo, actor de cine, teatro y televisión y la voz que nos ha acompañado a través de los microespacios  ‘Andalucía es de cine’ en Canal Sur Televisión durante muchos años de nuestra historia reciente. Os dejo la pieza dedicada al Campo de Gibraltar, donde radica su ciudad natal, San Roque. Su declamación inconfundible nos ha acercado a los rincones más bellos de Andalucía. Se nos va uno de los grandes actores de esta tierra de genio y talento.

Voy con Grecia

Esta noche voy con Grecia en su partido frente Alemania en los cuartos de la Eurocopa 2012. Mi apuesta es sentimental, si quieren romántica, impregnada de esa tendencia natural de ponernos del lado del débil, cargada de la simpatía a David frente a Goliat. De querer que el pez chico se coma al grande sabemos mucho los aficionados de los equipos que sueñan con títulos (mi Sevilla me ha dado un lustro de satisfacciones y ya el tiempo lo ha decantado a su lugar histórico de la tabla), aquellos que no somos ni del Real Madrid ni el Barça. En el terreno de juego no hay color entre ambas selecciones: Özil y compañía no admiten comparación con el grupo que lidera el veterano Karagounis. En calidad individual y en juego colectivo los germanos superan nítidamente a los helenos. En el césped tiene que obrar el milagro para que Grecia deje en el camino a una de las grandes favoritas para el título junto con España. Mi deseo, por tanto, no deja de ser una quimera, tiene un punto utópico… Si bien once contra once y en un mal día para los temibles alemanes todo puede ocurrir.

Mis motivaciones trascienden hoy lo meramente futbolístico. En esta ocasión me domina un sentimiento de rebeldía ante el poderoso abonado por la soberbia de la política exterior de Angela Merkel. La canciller, con su visión miope de la austeridad, se ha cebado contra Grecia. Mejor dicho, contra el pueblo griego. La política brutal de ajuste fruto de la pésima gestión y el despilfarro del partido que vuelve a gobernar en Grecia (paradojas del destino) y del maquillaje contable de Goldman Sachs la sufre, y mucho, el ciudadano de a pie. Quizá por eso en mi fuero interior deseo esa revancha simbólica del pueblo heleno, que al menos un partido de fútbol pueda servir de válvula de escape momentánea a tanta angustia impuesta desde fuera.

Siempre he criticado que se mezcle fútbol y política, la contaminación de este bello espectáculo con elementos ajenos al deporte suele tener malas consecuencias. Sin embargo, con motivo de este Grecia-Alemania, me estoy dejando llevar por el corazón y por la solidaridad con el pueblo griego. Sé que el fútbol sólo ha de ser fútbol, pero a veces no se puede contener la pasión. Merkel estará en el palco… ¿La podremos agasajar con un berrinche?