Un Primero de Mayo más reivindicativo

Éste es un Primero de Mayo muy especial y, por tanto, más reivindicativo. Llegamos a este Día del Trabajo con el mayor número de parados de nuestra historia y con una demolición controlada y calculada por la derecha de nuestros derechos y conquistas sociales. Las clases medias y trabajadoras estamos padeciendo directamente la imposición de una agenda ideológica por parte del Gobierno de Mariano Rajoy cuyos principales exponentes son la reforma laboral y los recortes salvajes del estado del bienestar.

El Ejecutivo del Partido Popular ha despedazado el modelo de relaciones laborales amparado por nuestra Constitución con la aprobación por decreto y sin diálogo una reforma lesiva contra los trabajadores y que concede todo el poder a los empresarios. Esta medida no supone una solución el principal problema de España, el desempleo, sino tiene un efecto llamada a aumentar las tasas de paro al hacer el despido más fácil y barato. Hoy los trabajadores tienen más probabilidades de ser despedidos, cuentan con  unas condiciones más precarias y tienen menos posibilidades de utilizar la negociación colectiva como vehículo para pactar sus condiciones de trabajo. Todo esto gracias a las medidas de un gobierno que no tiene esa varita mágica de la que presumía y que aceptan que al final de esta legislatura se habrán destruido 500.000 empleos. El túnel, por consiguiente, sigue muy oscuro y la luz no se ve ni a corto ni a medio plazo.

Esta salida nos conduce a la ruina del país y al empobrecimiento de la mayoría de la población. Tanto ajuste laboral y tanto hachazo social sólo agravan la crisis y no alumbran una salida de la misma. Estas políticas no sirven para combatir la recesión, constituyen un atropello moral perpetrado por unos pocos que, aprovechándose del miedo y la angustia de los ciudadanos, aplican sin escrúpulos su programa neoliberal y profundamente reaccionario, un programa que en otras circunstancias no se atreverían ni siquiera a plantear. En este Primero de Mayo tenemos que exigir a Rajoy que rectifique su política económica, tan injusta y tan dañina para nuestras posibilidades de recuperación y que pare de hacer recortes salvajes (disfrazados de reformas) que suponen una marcha atrás sin precedentes en nuestro estado del bienestar.