Un debate y un gallina

Este vídeo ironiza y hace aflorar la sonrisa. Rierse por no llorar. Es intolerable el desprecio de Javier Arenas hacia los andaluces y las andaluzas boicoteando el debate electoral en Canal Sur. Y no recapacita: para no hacer solo el rídiculo, Arenas ha ordenado a sus cuates no asistir a ninguno de las entrevistas y los debates organizadas por la cadena pública. La soberbia por montera.

La espantá

Está es la foto de la espantá. Como había anunciado, Javier Arenas hizo mutis por el debate de Canal Sur y la cadena pública, confirmado vía notarial el plante, tuvo que retirar el atril y adaptar el plató para acoger un insólito cara a cara a entre el socialista Pepe Griñán y Diego Valderas, de IU. El debate, deber de los candidatos y derechos de los ciudadanos, no se vio afectado y su valor creció exponencialmente por la rabieta pueril del ausente. Un millón de andaluces pasaron en algún momento por este espacio, que registró una media de 360.000 telespectadores y una cuota de pantalla del 10,1%. La primera media hora fue el programa más visto en Andalucía. Y, además, #debateRTVA se situó como trending topic mundial en Twitter. Los estrategas del Partido Popular se estarán tirando de los pelos con estos datos. El cóctel envenenado de soberbia y cobardía del político-gallina les ha producido una penosa resaca. Ni propios ni extraños entienden el desplante de Arenas a la cadena pública y mucho menos sus argucias de última hora para enmascarar su inasistencia. Ahora lanza proclamas de querer debatir donde sea, cuando se ha pasado rehuyendo la confrontación no se sabe si por desahogo o por vergüenza por lo que está haciendo Rajoy y en sus acólitos del tijeretazo y la involución social. No quiere hablar ni de eso ni de lo que haría él si toca la flauta y llega a la Presidencia de la Junta. No sería otra cosa que profundizar en los recortes de Rajoy. El primer recorte que ha hecho ya Arenas ha sido a la democracia: es infumable que un político se esconda y se niegue a dar la cara. No querer debatir es el ejemplo de la pésima cultura democrática de la derecha. Les produce alergia dialogar y contrastar programas, sólo entienden el rodillo ideológico y el ‘ordeno y mando’. Pese a actuar con la chulería del señorito, se quiere hacer pasar por víctima. Pero el único atropello es su desplante a la ciudadanía de Andalucía.

PD.– Por cierto, en Onda Cádiz, cadena pública municipal, habrá debates. Y los dirigentes del Partido Popular irán pese a estar condenada por el TSJA por su clamorosa falta de publicidad. Es la única televisión condenada de Andalucía. Claro, es que los culpables son los esbirros de Arenas. El sambenito que le quiere colgar a Canal Sur es FALSO.

La derecha intransigente

Correa de transmisión. El contertulio José Antonio Gómez Marín ha seguido esta mañana en el programa ‘Buenos días’, de Canal Sur TV, el argumentario para desprestigiar a la cadena autonómica y a sus profesionales. Todo por echar un capote a Javier Arenas, quien como vulgar gallinácea huyó despavorido del debate organizado por este medio. Censuraba ese prohombre la supuesta falta de neutralidad del ente público en directo y sin cortapisas. Fíjense si es imparcial la cadena que este malhumorado comentarista asiste habitualmente a esas tertulias y puede expresarse con total libertad. Esta pataleta en directo sólo evidencia el tono chusco e intransigente que quiere imponer la derecha andaluza a esta campaña electoral del 25-M.