La cocina del CIS

Era un clamor. Se está produciendo un cambio sociológico. La frustración que ha generado el Gobierno de Rajoy en poco más de dos meses con sus mentiras y sus medidas antisociales y el rechazo que produce un candidato como Javier Arenas se palpan en las encuestas. El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha sacado su habitual sondeo electoral y arroja unos resultados abiertos en Andalucía con vistas al 25 de marzo. Los que se frotaban las manos y habían vendido la piel del oso antes de cazarlo se han quedado mudos. El trabajo demoscópico arroja una ventaja de cinco puntos del PSOE sobre el PP en intención de voto directa y una clarísima preferencia de la ciudadanía andaluza hacia los socialistas en simpatía, confianza, fortaleza de liderazgo con Pepe Griñán, capacitación para gobernar y defensa de los intereses de esta tierra. Pese a todo, la cocina del muestreo otorga siete puntos de ventaja en estimación de voto. Aún así no le dan una mayoría suficiente para gobernar en solitario. Se la han tenido que ingeniar los cocineros de la Moncloa para presentar un resultado que no hiciera trastabillar a Arenas en el arranque de la campaña. Quedan quince días y se conocerán otras encuestas. Pero hay algo incontestable: el viento ha cambiado, queda mucha tela por cortar. Un dato que evidencia que las distancias se acortan es que el PP está encanallando la campaña, renunciando a las propuestas y apostando por el juego sucio y las malas artes.