Cambio radical de discurso

Resumen de un debate en el Parlamento de Andalucía el 23 de noviembre de 1995 sobre la modificación de la ley electoral para incorporar la incompatibilidad del cargo de diputado con el de alcalde y presidente de Diputación:

…la propuesta que el Grupo Parlamentario Popular de Andalucía hace y yo hoy defiendo pretende modificar la vigente Ley Electoral, la Ley Electoral que está vigente desde el año 1986, en un aspecto concreto, el régimen de las incompatibilidades de los Diputados. Es una iniciativa legislativa que me adelanto a decir que es sin duda legítima…

…Y esta propuesta, que no altera esencialmente el marco jurídico y normativo que establece la Ley electoral, incide en una cuestión concreta y de actualidad, que es el régimen de las incompatibilidades de los Diputados de esta Cámara. Es una nueva puerta que, desde nuestro punto de vista, es oportuna, porque la sociedad española y andaluza está en debate y hay una demanda sobre la necesidad de la clarificación, la transparencia sobre la dedicación pública de los representantes políticos, públicos, y de los que tienen funciones administrativas…

…Proponemos una modificación por la que se incrementan las incompatibilidades de los parlamentarios, en una doble filosofía, que es la que primero expondré, ampliando la relación de puestos, de cargos incompatibles, y, en concreto, en la propuesta de Ley se añaden los Alcaldes, los Presidentes de Diputación y Diputados provinciales, los Presidentes de Mancomunidades y de áreas metropolitanas u otras aglomeraciones territoriales urbanas que pudieran existir en el futuro y que la Ley ampara, y me refería en principio a ello. ¿Y por qué esto? Pues por una cuestión muy sencilla, señorías. Creo que ha llegado la hora de que la Comunidad Autónoma andaluza, que para ello tiene competencias en base a su autonomía, establezca un deslinde a la hora de acabar con la acumulación de cargos públicos.

No bastan las normas internas de los partidos, que algunos, otros no, ya han hecho aplicar incompatibilidades. Hace falta que si estamos inspirados en la filosofía que este Grupo asume —y me refiero a la tercera parte de la propuesta— de que el régimen de dedicación de los parlamentarios andaluces sea un régimen de dedicación absoluta, parece inevitable que desarrollemos una serie de cargos que sean en todo caso incompatibles…

…Parece que es natural que no se acumulen dos responsabilidades. Si, al final, la dedicación parlamentaria exige una importante actividad, parece que con determinados puestos que tienen una especial responsabilidad, dedicación y significación no sea compatible. Parece que el puesto de Alcalde no debe ser compatible con el de parlamentario autonómico; igual, Presidentes de Diputación y Diputados provinciales…

…Difícilmente, la función representativa, con ese régimen de dedicación absoluta, se podrá ejercer…

…Ésa es la filosofía. Los cargos públicos hay que acumularlos cuanto menos mejor. Eso lo demanda hoy la ciudadanía…

Así defendía el Partido Popular la incompatibilidad del cargo de alcalde con el de diputado autonómico en 1995. Luego Javier Arenas blandió durante años el estandarte de una persona, un cargo. En la legislatura que ahora expira han sentado hasta 17 regidores en el Parlamento de Andalucía. Cuando el Grupo Socialista, que desde 1996 no ha situado a ningún alcalde en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, plantea la reforma de la ley electoral para incorporar esta incompatibilidad, la derecha andaluza (tan dada a cambiar de discurso en función de su conveniencia) habla de “cacicada” y el Gobierno de Rajoy se plantea recurrir ante el Tribunal Constitucional una medida que funciona con más dureza en Galicia desde hace más de tres lustros. ¿A quién quieren engañar?

Debate completo recogido en el Diario de Sesiones del Parlamento.