Cospedal marca el camino de Rajoy

No soporto la hipocresía. Me rebelo ante el descaro y la impudicia. Escuchar a María Dolores de Cospedal exigir sacrificios a los demás porque “el sudor de hoy alejará las lágrimas de mañana” me llena de indignación. ¡Cómo puede pedir más esfuerzos alguien que cobra casi medio millón de euros anuales! No cuela el arrobo impostado de ‘Dólares’ Cospedal o, como leía en Twitter, Cospedólares. Ahora la propaganda conservadora nos vende la moto: sus drásticos ajustes están justificados, no hay otra salida si queremos eludir el desastre. Hace unos meses prometían una Arcadia de tranquilidad y empleo, un sueño que se ha esfumado cuando han trincado las poltronas. Ya no quedan varitas mágicas, ya no tienen remedios sobrenaturales. Son humanos y saben de sus limitaciones para afrontar esta crisis que diariamente alimentan sus correligionarios ideológicos, esos taimados seres sin rostro que responden al nombre de los mercados. Ahora esta derecha triunfadora y de poder casi omnímodo culpa a otros para tapar sus fechorías recortadoras. No nos engañan: en sus caras se les nota una vis sádica, están en su salsa, gozan demoliendo el estado del bienestar para dar paso a las privatizaciones y al sálvese quien pueda.

El recetario ultraliberal de Cospedal, ya aplicado con saña en Madrid por Esperanza Aguirre, no deja de ser un aviso para navegantes de lo que está por llegar de la mano de Rajoy. Medidas que suenan a venganza para mutilar el modelo social y dar paso al imperio de los negocios.

  • Reducción de un 3% del sueldo de los funcionarios y aumento de dos horas y media la jornada de trabajo semanal
  • El 60% de los recortes recae sobre los presupuestos de salud (834 millones menos) y de educación (460 millones menos).
  • Apuesta por la gestión privada de hospitales y por los colegios concertados.
  • Eliminación de la gratuidad de los libros de texto, reducción de las subvenciones al transporte escolar y 53 millones menos a la Universidad de Castilla-La Mancha.
  • Revisión del baremo de aplicación de la ley de Dependencia.
  • Congelación de la obra pública y se dejará de construir 800 viviendas públicas
  • Supresión de la ayuda a la cooperación internacional.

Este último embate de la número dos pepera completa un tijeretazo de 2.165 millones de euros desde junio, un tijeretazo que reposa sobre las espaldas de las clases medias y trabajadoras, que limitan la igualdad de oportunidades y que da alas al sector privado para quedarse con servicios públicos estratégicos como la salud y la educación. Esta derecha se está tomando la revancha contra un modelo social que hemos construido durante los últimas décadas y que no les gusta. Y ella, tan ufana, con su soldada multimillonaria.