Agencias de ‘cuenting’

Tras lo visto y leído, no es aventurado decir que las agencias de rating o calificación están sumidas en el más profundo descrédito internacional. Y más aún si se ha visionado el documental Inside job. ¿Cómo es posible que unas empresas privadas cuya ética y profesionalidad están en cuestión sigan funcionando sin entonar su mea culpa en esta crisis y sin iniciar un proceso de reformas en sus procedimientos que las rehabilite socialmente? Nada. Continúan como si tal cosa. Los mismos que calificaban a Lehman Brothers con la máxima nota un día antes de su quiebra, hostigan hoy las economías de la zona euro y se atreven a evaluar sin pudor con semejante pasado. Las tres principales agencias de rating, Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s, han rebajado la valoración de la deuda soberana española en el lapso de unos pocos días. Lo hicieron antes con la de Italia o Estados Unidos, y ahora amenazan a Francia. No se sienten ni abochornados ni culpables de su lamentable papel en esta crisis. Y lo que es peor les da igual su reputación y las dudas sobre connivencias y tejemanejes en operaciones financieras más que sospechosas (por no recurrir a un calificativo más fuerte). Estas firmas siguen a su bola viviendo (y muy bien) del cuento. Y los demás sufriendo sus desmanes.