Contradicción

El Parlamento de Andalucía, con los votos de PSOE e IU, ha decidido impulsar una modificación legislativa para que los cargos de diputado autonómico y alcalde o presidente de la Diputación sean incompatibles. La razón es que la ciudadanía demanda cargos públicos al cien por cien de rendimiento y no a tiempo parcial. Además, resulta muy poco ejemplar que haya parlamentarios que a la vez son alcaldes que cobran en su calidad de diputados sin ejercer, porque apenas vienen, salvo a los plenos, y dedican todo su tiempo a sus responsabilidades municipales. No pongo ejemplos por una cuestión de elegancia. El Partido Popular ha saltado con un resorte contra la medida. Javier Arenas la ha calificado de “golpe de estado contra el municipalismo” o su lugarteniente Antonio Sanz de “cacicada antidemocrática”. Como las hemerotecas son templos de las contradicciones, un repaso lo dicho en los últimos años deja a los líderes de la derecha con las posaderas al aire. En 2004 y 2008, el PP defendió con énfasis esa medida hasta el punto de que Arenas llegó a proclamar la máxima de “una persona, un cargo” (Recorte de prensa). La salida airada de ahora sólo intenta adaptar el discurso a su conveniencia. Habrá que enviar a los dirigentes peperos rabillos de pasas para tan frágil memoria.

Foto.ABC de Sevilla.