Con Jack Daniels

A Gregorio Verdugo, alias Jack Daniels en el universo 2.0, le han impuesto una tan severa como injusta sanción de nueve meses sin empleo y sueldo por expresar en su blog su opinión sobre la gestión de Tussam, la empresa municipal de transporte urbano de Sevilla, donde trabaja como administrativo. Este injustificado castigo a su libertad de expresión ha provocado la reacción inmediata de sus compañeros y del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento hispalense. El gerente de Tussam, Carlos Arizaga, confirmado en su puesto provisionalmente por el actual alcalde, Juan Ignacio Zoido, explica este abusivo correctivo en que el empleado ha difundido “datos reservados” de esta sociedad municipal y críticas a su gestión a través de su bitácora personal.

La labor de Arizaga concita el rechazo unánime de toda la plantilla desde hace mucho tiempo. Y con este episodio se ha vuelto a poner de manifiesto la tremenda fractura entre plantilla y dirección. El expediente disciplinario por estar relacionado con un derecho fundamental como la libertad de expresión ha de estar muy fundamentado, la jurisprudencia del Tribunal Constitucional lo preserva especialmente. No se puede resolver un asunto de esta naturaleza desde el autoritarismo ni con el ordeno y mando.

Conozco bien a Gregorio y no se caracteriza por la ligereza o la ausencia de rigor en sus posts. Al contrario, como buen periodista, contrasta los hechos y escribe con precisión. Como diría Serrat, nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. Y cuando se ve negro sobre blanco la cruda realidad no se suele encajar bien. Arizaga, a mi modo de entender, no puede tomar la justicia por su mano, ajustar cuentas desde la arbitrariedad, y menos con algo tan sagrado en democracia como la libertad de expresión.

Si queréis conocer más detalles del caso pincha aquí para acceder a Jack Daniel’s Blog, donde explica de manera pormenorizada su visión de los acontecimientos.