La promesa nonata

Las hemerotecas son templos de las contradicciones. También la ingente base documental que es Internet. Años y años lleva Javier Arenas predicando que bajaría los impuestos y anoche, como si despertara de una pesadilla, anuncia que los subirá si gobierna. Resulta paradójico que un político en la oposición tenga que desdecirse tan elocuentemente de sus promesas cuando queda tanto para las elecciones, y aún más curioso cuando este compromiso constituía la columna vertebral de su proyecto político. Si ejecuta una marcha atrás tan aparatosa, que haría si algún día obtuviera el respaldo mayoritario para dirigir los destinos de esta comunidad. El severísimo ajuste social de Cameron en Reino Unido se quedaría en pañales con el tijeretazo que perpetraría este ínclito pepero.

Es una enmienda a la totalidad a su discurso de escaparate con unas connotaciones envenenadas. La subida fiscal de la que habla Arenas va dirigida a “todos por igual”, enterrando un concepto básico, justo y equitativo como el de la progresividad. Si por causalidad le sonara la flauta electoral, con el PP no se pagaría en función del nivel de ingresos, sino a escote, sin distingos entre los que más y los que menos tienen. Este timonazo en toda regla  se produce después de escuchar a Arenas calificar de “impuestazo” las medidas de la Junta de Andalucía para elevar los tributos a las rentas más altas o de hacer pagar más a quiénes más contaminan. Se tendrá que comer sus palabras y sus promesas electorales y, de camino, podría admitir públicamente ese brusco viraje que pone en el ojo del huracán a las clases más desfavorecidas.

Más PP es sinónimo de más recortes y más impuestos. La fórmula no falla. Donde gobierna el PP hay más impuestos (el Ayuntamiento de Madrid es un ejemplo) y más recortes sociales y privatizaciones (como los que se están produciendo en sanidad, educación y dependencia en comunidades como Madrid, Murcia, Galicia o Valencia). Con Arenas nos quedan aún por vivir unos cuantos momentos de gloria… con promesas nonatas y mentiras por descubrir. Veremos.