Rafael Rodríguez

Se han celebrado en un simbólico 14 de abril las elecciones en la Asociación de la Prensa de Sevilla, y como en aquel momento histórico, esta fecha supondrá también un cambio más que esperado dentro de la organización gremial. Estos comicios han despertado un enorme interés y una participación masiva entre unos profesionales más dados a la apatía y a la indiferencia en todo lo concerniente a la APS. Por sólo dos votos se ha impuesto en esta reñida cita electoral Rafael Rodríguez, extraordinario periodista y aún mejor persona, a las otras dos candidaturas de Nani Carvajal (presidenta saliente) y Antonio Silva.

No voy a ocultar que Rafael pertenece al círculo más íntimo de mis amistades, como él diría somos hermanos. Hemos vivido tantas peripecias juntos, laborales y personales, que su triunfo lo siento y lo vivo como propio. Desde esta subjetividad serena celebro su éxito, que a buen seguro será del conjunto de los asociados. Este nuevo equipo que dirigirá la Asociación de la Prensa, mucha buena gente acompaña al futuro presidente, será un revulsivo para una entidad exangüe, apática y con más tics folclóricos y tradicionalistas de los necesarios.

Rafael Rodríguez es un profesional vocacional y de raza, estajanovista, incansable, sin horas, un adicto al trabajo; un periodista de trayectoria contrastada (desde que comenzó a trabajar en redacciones malagueñas con sólo 14 años), insobornable, defensor de un periodismo basado en la responsabilidad social, refractario a las influencias externas y a la contaminación ideológica de la información, cancerbero de la verdad a la que debe propender todo redactor que ame la profesión. Al margen de un prestigioso currículum, es una persona cabal, íntegra hasta el tuétano, leal por encima de todo y amigo de sus amigos, siempre dispuesto a acudir en auxilio de quien esté atravesando un mal momento, un derrochador no sólo de generosidad, también de ilusión, y ya calza un buen número de octubres.

Me podría extender hasta el infinito… Estamos de enhorabuena en la Asociación de la Prensa de Sevilla. Empieza una nueva época para la recuperación y la esperanza. Todos quedamos emplazados.