Cosido a Camps

Llevo varios días pendiente de escribir sobre la bochornosa proclamación de Francisco Camps como candidato a la reelección en la Comunidad Valenciana. Y no se les cae a Mariano Rajoy y su peña pepera la cara de vergüenza, cruzados de brazos ante esta burla a la ciudadanía y a su código interno de conducta al aceptar, posiblemente con la nariz tapada, como cartel electoral no a un imputado sino a un acusado a punto de sertarse en el banquillo. Sin embargo, para que no se diga que me muevo por la subjetividad de mi militancia política, voy a replicar un post de Ignacio Escolar, quien, con su bisturí ágil e independiente, disecciona con criterio ético esta decisión bufa.

COSIDO A CAMPS

Era evidente y ahora también es oficial: Francisco Camps será el candidato, digan lo que digan los jueces, diga lo que diga Rajoy. El líder del PP intentó apretar las tuercas al imputado mejor vestido de toda Valencia para forzar su dimisión, pero Camps aguantó el pulso y ganó. Ahora que se demuestra otra vez que los problemas no se arreglan solos, por muchos puros que se fume Rajoy, el candidato del PP a las generales de 2012 queda cosido a un político que probablemente arrasará en las elecciones, pero al que las urnas no absolverán.

Dentro de unos meses, cuando Rajoy esté ya en su precampaña, la Gürtel valenciana volverá. Será probablemente en otoño cuando Camps se siente en el banquillo, y en ese momento su responsabilidad política caerá sobre quien permitió que siguiese en política: sobre el candidato Rajoy. El juicio dejará aún más claro que Camps mintió a Génova, mintió a los ciudadanos y mintió al juez que le interrogó. El president valenciano primero dijo que no conocía de nada a el Bigotes y después supimos que era “su amiguito del alma” al que quería “un huevo”. También aseguró que se pagaba sus trajes y ahora mismo su defensa admite que no fue así. En el PP muchos defienden que su salida pasa por pagar la multa que pide la Fiscalía, lo que sería tanto como admitir completamente su culpabilidad.

Pero que Camps mienta y que Rajoy se haga corresponsable de sus mentiras al permitir que sea el candidato del PP por Valencia no es siquiera lo más grave. Por mucho que Federico Trillo intente alargar el proceso con constantes recursos, sobre el PP valenciano pende un casi inevitable proceso por financiación ilegal. La Gürtel se llevó 8,69 millones de euros de los valencianos. Al precio que viste Camps, son sólo 7.500 trajes; un asuntillo menor.

Foto.- El País.