Pícaros

La picaresca es un invento español. Muchos de nuestros coetáneos tienen en su ADN la herencia del Lazarillo, del Buscón o de Rinconete y Cortadillo. Leyendo esta mañana una entrevista a Javier Arenas publicada en los diarios del Grupo Joly he pensado en este espécimen tan notorio de la literatura y de la historia españolas. Derrocha tanto cinismo que agrede a la inteligencia de un observador ya no sólo subjetivo como el que suscribe, sino de cualquier persona neutral que se rija por el sentido común en la toma de decisiones o en la formación de su criterio. Como los tahúres de renombre, este ladino prócer del PP habla de farol, falsea la realidad a su antojo, se regodea con desparpajo o se refugia en la hipocresía con cierto arte.

La conversación mantenida con este grupo periodístico andaluz merece una lectura reposada. Cada respuesta, cada frase, casi cada palabra destila esa forma de entender la política como una carrera sin reglas y sin escrúpulos. Ahí va una selección de las tres mejores perlas, a mi juicio, ofrecidas por Arenas para la posteridad.

1. Le plantea el reportero: “En sus propuestas económicas hay algo que no me cuadra: menos impuestos, por tanto menos ingresos; más recortes en la Junta cuando, en cantidad, no hay mucho más que recortar, más allá de algunos flecos estéticos, y más gasto en obra pública“. Y responde: “Ya, la cuestión clave es que se recupere la economía…“. ¡No seas jodido! Así cualquiera. La economía mejorará como por ensalmo con la llegada del PP al Gobierno de la Junta. Arenas, el hombre milagro.

2. Frente a su cantinela populista de eliminación de altos cargos, que en el mejor de los casos, como le recuerda el periodista, supondría 25 millones de euros, para no más de 30 kilómetros de una buena autovía, saca su manual de datos falseados y recita unas cifras astronómicas que no se cree ni él. Sobre todo, choca con lo que hacen allí donde gobiernan o la gran mentira durante los ocho años de Aznar, que dejaron más altos cargos de los que se encontraron en 1996.

3. Dice Arenas sin ningún rubor que “el PP siempre tuvo una resistencia de orden ideológico a crear televisiones locales… Es verdad que hay municipios del PP que la han creado, pero no son muy costosas“. Todos los grandes municipios de Andalucía gobernados por los de la gaviota tienen televisión municipal y no sólo eso: han creado un clúster propagandístico denominado AIERTA para suministrar contenidos envenenados y sectarios al conjunto de estas emisoras. Todo un conglomerado mediático que nos cuesta a la ciudadanía un riñón y parte del otro. ¿Y a esto llama resistencia ideológica? Lo veo más como aprovechamiento impúdico de recursos públicos para su propio beneficio, es decir, un fraude político en toda regla.

Foto.El País.