Spam Zoido

Podría ser una metáfora para definir a un político no deseado y que invade la intimidad (con demagogia y populismo). Pero no lo es. Juan Ignacio Zoido, el candidato del PP a la alcaldía de Sevilla, está bombardeando las cuentas de correo electrónico de internautas de la capital andaluza con argumentarios y su interpretación de los asuntos de actualidad. Esta iniciativa de la e-campaña de Zoido está produciendo resquemor y malestar a muchos de los destinatarios de las misivas populares. El equipo de campaña del PP ha construido una base de datos con métodos legales y otras maniobras menos confesables. En su libreta de direcciones electrónicas han incluido a funcionarios de todas las administraciones y personas que tienen presencia en las redes sociales.

La reacción de buena parte de los encartados ha sido de contrariedad y de protesta por la invasión de su buzón privado. El grado de enfado ha llegado a tal punto que, además de exigirle que los borren de sus envíos periódicos, los afectados han cuestionado la fórmula en que el aspirante popular ha conseguido sus direcciones de correo y le han planteado que podría haber vulnerado la Ley de Protección de Datos. La respuesta de disculpa del candidato es más que sospechosa: les replica que se las ha facilitado algún amigo sin dar más pistas. Una salida de emergencia y para huir de la quema tras ser pillados con las manos en la masa. Zoido hace spam en la red como en su actividad política.