Zoido o la ausencia de rigor

Si todas las denuncias que hace Juan Ignacio Zoido, el YA! aspirante del PP a la Alcaldía de Sevilla, tienen el mismo rigor, menudo bluf ha elegido la derecha para recuperar el bastón municipal en su cuarta tentativa desde 1999. Antes de meterse en un berenjenal, conviene estudiar el terreno si se quieren evitar sorpresas desagradables o meteduras de pata colosales. Como el juez en excedencia va sobrado y se siente alcalde antes de que lo voten los ciudadanos, no ha perdido el tiempo en profundizar en la realidad y ha entrado como elefante en cacharrería en las obras en los centros educativos de la capital andaluza.

Zoido ha demostrado un profundo desconocimiento del mapa educativo sevillano. Por no saber, ignora hasta el número de colegios públicos de la ciudad. Ha hablado de 84 y no se ha equivocado ni en uno ni en dos, sino que se ha olvidado de 34. Son 118 las escuelas públicas de Sevilla. Si cuando un político que se las quiere dar de solvente comete semejante yerro, el resto de su crítica se diluye como un azucarillo, se desvanece como el humo.

Entrando en harina, el Ayuntamiento de Sevilla ha realizado un ingente esfuerzo presupuestario en los últimos tres años, una apuesta por la escuela pública con una inversión que no tiene parangón. Un plan de remozamiento que se ha llevado a cabo de común acuerdo con la comunidad educativa. En la actualidad, están en obras 30 colegios y no 41 como señalaba Zoido. Unas reformas que no están afectando a las aulas, con lo que se desarrolla con normalidad las actividades lectivas, sino a aseos, patios y otras instalaciones, y cuyo plazo de finalización es el 31 de diciembre. En 16 de esas escuelas los trabajos están prácticamente terminados. Se han acometido obras de tal envergadura que requieren un tiempo superior al periodo vacacional, pese al gran esfuerzo realizado este verano.

Ni la inversión destinada ni el volumen de las actuaciones tienen valor para el PP, como siempre más preocupado en destruir, en crear confusión y en generar alarmas injustificadas. En esta ocasión, y no es la única, Zoido se ha tirado a una piscina con muy poca agua. Políticamente se ha roto la crisma en este chapuzón de demagogia y de denuncia sin argumentos. A un juez en excedencia que aspira a ser alcalde se le pide algo más de compostura y capacidad.

Mientras que en Sevilla y en Andalucía se invierte en la educación pública, allá donde gobierna el PP se cierran colegios, se reduce la plantilla de profesores, se rebaja la oferta de plazas de guardería… Ésa es el verdadero programa del PP en materia social y educativa.

Foto.El Correo de Andalucía.